Ciudadanos del Cielo!

En la mayoría de los países del mundo, cuando una persona nace en este país, él o ella reciben automáticamente la ciudadanía de ese país independientemente de la procedencia de sus padres. Pero igualmente Las leyes de la mayoría de los países del mundo establecen que los hijos de sus ciudadanos son ciudadanos, independientemente del lugar en que nazcan.
Este es el mismo caso de cada cristiano nacido de nuevo, de cada persona que profesa su fe en Cristo Jesús y lo sigue fielmente
Y esto es así, porque a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, hijos no nacidos de la descendencia natural, ni de la decisión de la sangre o la del hombre, sino que nacidos de Dios. (Juan 1:12-13)
Y cuando usted es un ciudadano de una nación, usted tiene todos los derechos y privilegios otorgados por ese país a sus ciudadanos.
Tenemos el caso de Pablo en Jerusalén, después de ser atacado por una turba y rescatado por los soldados romanos, (Hechos 21:30-32) el comandante romano ordenó que él fuera azotado. Sin embargo, cuando Pablo mencionó que él era un ciudadano romano, no sólo no fue él azotado, pero todos estaban en temor por haber maltratado a un ciudadano romano y lo trataron con todos los derechos y privilegios de su ciudadanía. (Hechos 22:24-29)
Tenemos el ejemplo actual de las revueltas en Egipto y Libia, cuando esta crisis surgió en estos países, los gobiernos de todos los países del mundo se apresuraron a extraer a sus ciudadanos del peligro y llevarlos de vuelta a sus países o a un lugar seguro.
El Rey de Reyes, nuestro Señor Dios todopoderoso, tiene todo el deseo de mantenernos seguros, a salvo, mientras vivimos en esta tierra peligrosa en estos tiempos difíciles, después de todo, Él es nuestro padre.
Por cuanto sois hijos, Dios envió al Espíritu de su Hijo en nuestros corazones, el Espíritu que clama, “Abba, Padre" Así que usted ya no es un esclavo, sino hijo, y ya que usted es un hijo, Dios le ha hecho también un heredero. (Gálatas 4:6-7)
Y porque Él es nuestro padre, y porque hemos nacido de su Espíritu, somos ciudadanos del cielo, y pertenecemos al Reino de Dios (Filipenses 3:20) y no tenemos ningún motivo o razón para estar afanándonos con las cuestiones de esta tierra.
Ciertamente vivimos en este país, cualquiera que sea el país en que vivimos, y estamos obligados a obedecer sus leyes, seguir sus reglas, y estamos expuestos a las cosas buenas y malas que suceden en este país, por lo que es nuestro deber defenderlo, protegerlo, y trabajar para hacerlo un lugar mejor.
Pero tenemos una garantía que nos es dada cuando sometemos nuestra vida al conocimiento de Cristo, tenemos una ciudadanía que no es de este mundo, estamos llamados a vivir identificados con nuestra verdadera identidad.
Romanos 12:2 dice: "No os conforméis a los patrones de este mundo, sino se transformado mediante la renovación de tu mente. Entonces, podrás comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Y este es nuestro verdadero objetivo como hijos y herederos de Dios y ciudadanos de su Reino, ajustarnos al modelo de Jesús, y seguir el ejemplo del buen Pastor, caminar en el sendero estrecho, y vivir de acuerdo a la voluntad de nuestro padre. Alabado sea siempre su santo nombre!
La Biblia dice en la primera carta de Pedro que somos un pueblo escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para proclamar las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1 Pedro 2:9) y como tal debemos actuar, y vivir, y caminar por esta vida transitoria, con el claro entendimiento de que nuestro verdadero hogar está a la espera de nosotros y que por nuestra conducta pecaminosa nos arriesgamos a ser impedidos de entrar a nuestra verdadera nación, y terminar estancados en el reino de las tinieblas, donde toda la eternidad es la ausencia de Dios y la presencia del mal en su estado mas puro.
Nada realmente importa mucho en esta tierra, todo es una fachada, una gran ilusión que busca mantenernos distraídos de las cosas que realmente importan.
Queridos amigos, os ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo que sois, que se abstengan de los deseos pecaminosos que batallan contra el alma. Y vivan una vida tan recta entre los paganos que, aunque los acusen de hacer el mal, sea posible que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a Dios en el día de la salvación. (V. 11-12)
La Biblia nos enseña que si alguno está en Cristo, nueva criatura es (1 Corintios 5:17)
Por tanto como nuevas criaturas que sois, como recién nacidos ciudadanos del cielo, y como hijos de Dios, vamos a seguir las cosas del espíritu, haciendo honor al don gratuito de Dios, para que su gracia continúe abundando en nosotros y seamos una verdadera luz para el mundo.
Con mis bendiciones, en el nombre de Jesús

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

En mi Propio Entendimiento!

Al igual que todos los cristianos, me gustaría poder escuchar la voz de Dios cada cinco minutos, me gustaría que El me dijera cada pequeña cosa que debería estar haciendo en todos los aspectos de mi vida, desde qué alimentos comer, qué ropa ponerme, de qué manera cepillarme los dientes, hasta la ruta que debo tomar en el camino al trabajo y vuelta a casa.
De hecho La vida sería fácil si tuviéramos una brújula, una especie de GPS que nos diera cada pequeño detalle sobre nuestro diario vivir, esto seria ideal, y nos evitaría tropiezos y caídas innecesarias, y todos los dolores de cabeza y las pesadillas, y los golpes y contusiones que estamos destinados a sufrir en nuestro caminar por la vida.
La realidad es que las cosas si funcionan exactamente así, sí tenemos una brújula, una especie de GPS que nos dice siempre que camino tomar. Tenemos la voz de Dios la cual siempre nos está diciendo qué hacer. La realidad es que tenemos problemas de audición, o estamos demasiado ocupados para prestar atención a lo que Dios nos esta tratando de decir.
Proverbios 3:5-6 dice: Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia, reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Muchos cristianos leen la Biblia y ven cómo el Señor nuestro Dios usaba hablar con Moisés o Abraham o José, y desean y piden que Dios les hable de esta manera. Pero fallamos en no entender que la Biblia fue escrita durante un período de 1500 años, y que las conversaciones con Moisés o José o Abraham no ocurrieron tan rápidamente como Dios nos habla hoy a través del Espíritu Santo. De hecho, Abraham tenía setenta y cinco años la primera vez que escuchó la voz de Dios, y le tomó veinticinco años ver materializada la primera de sus promesas. Moisés pasó cuarenta años en el desierto con los israelitas, pagando el precio de la sordera de su congregación y esperando en el Señor para ver cumplida la promesa que El les hizo al salir de Egipto. José pasó catorce años en prisión, antes de que la magnífica gracia de Dios lo redimiera de la esclavitud a la realeza. Y nosotros nos impacientamos porque no escuchamos la voz del Señor con mucha frecuencia.
La realidad es que en esta dispensación, la voz de Dios es escuchada casi a diario por sus hijos, sin duda podemos contar con el hecho de que Él va a responder a nuestras oraciones si le pedimos conforme a su voluntad, e igualmente tenemos la Biblia, un libro que fluye con poder y vida y que nos da vida, y a través del cual Dios nos habla constantemente, y tenemos a nuestros hermanos, que a menudo nos traen palabras de conocimiento de parte del Señor.
Más somos demasiados rápidos para descartar su palabra como irrelevante o no relacionada con nuestra circunstancia, o simplemente mostramos apatía o desdén, sobre todo si lo que estamos escuchando o leyendo no es lo que queremos ver u oír.
a base de tropiezos he aprendido a no tomar decisiones, por pequeñas que estas sean, sin consultar con el Señor, sin escuchar su voz, porque siempre hay un precio que pagar por la desobediencia, y apoyarnos no en nuestro propio entendimiento, en nuestra propia prudencia, significa exactamente eso.
¿Cómo hago para, confiar en el Señor y no apoyarme en mi propio entendimiento? Aprendiendo a afinar los ojos y los oídos de mi corazón para atrapar el mensaje de Dios, venga de donde venga, porque no sabemos realmente en qué dirección Su voz va a venir. Y si afinamos nuestros sentidos y los conectamos a nuestro corazón, su voz estará resonando fuerte y clara cada vez que la buscamos.
Algo que debemos aprender a hacer, y que requiere paciencia, es esperar por confirmación, porque Dios siempre nos confirma sus mensajes, inclusive los más triviales. Pero, sobre todo cuando hay una decisión importante que tomar, debemos esperar escuchar la voz de Dios en más de una ocasión y de diferentes maneras, hasta que estemos seguros de que realmente es la voz de Dios la que nos habla. Porque el diablo siempre está en acción con su astucia y sus artimañas, y él tiene la capacidad de poner ideas en nuestra cabeza, o para poner palabra en la boca de algún hermano para tratar de enviarnos en la dirección equivocada.
Como un breve ejemplo les contare que hace uno días, el Señor había puesto en mi corazón una fecha para un próximo viaje, y aunque yo ya tenía la confirmación sobre esta fecha, se presento una oportunidad para comprar un pasaje de avión barato en una fecha diferente, la cual, basado en mi entendimiento, no parecía demasiado lejos o relevante en ese momento. Así que procedí a comprar este billete de avión, tratando de ahorrar dinero, y sin tomarme el tiempo para escuchar una confirmación de Dios. Si has pensado que fue un error, estas acertado. A los pocos días las cosas se veían mucho más claras, y era obvio que tenía que viajar en la fecha original, por lo que tuve que cambiar el billete y perder unos cuantos cientos de dólares en el intercambio. Y resulta que incluso en esta ocasión logré conseguir un billete mucho más barato aun, para el día en que debía viajar. Pero debido a que decidí confiar en mi propia prudencia, a pesar de la tarifa más barata todavía perdí dinero en el intercambio.
Cada instancia de nuestras vidas debe ser llevada ante el Señor para su aprobación, cada pensamiento que tenemos cada segundo de nuestras vidas debemos someterlo al Señor, cada aliento que tomamos se lo debemos al Señor, y sería perfectamente prudente si le preguntamos si debemos inhalar o exhalar. Porque si comprometemos nuestro camino al Señor, Él hará brillar nuestra justicia como la aurora. (Salmo 37:5-6) y, de hecho, nuestra audición será mucho mas eficiente, nuestro espíritu aprenderá a caminar en comunión con el espíritu de Dios que habita en nosotros, y la gloriosa riqueza de su gracia brillara sobre nosotros en cada momento de nuestras vidas.
Entonces Cristo hará su hogar en nuestros corazones mientras confiamos en él. Y nuestras raíces crecerán hacia abajo en el amor de Dios y nos mantendrán fuertes. (Efesios 3:17) (Énfasis mío)

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Deleitate en el Señor!

Es otro día más de los muchos que el Señor ha reservado a mí, y mientras medito en mis idas y venidas, tengo que alabar su santo nombre, porque su gracia ha tocado la parte más profunda de mi alma y arrancado desde la raíz todo el mal que me acompañó a lo largo de mis días de tinieblas.
Parece imposible que un hombre miserable y corrupto como yo encontrara el camino a los pies de Jesús, y sin embargo, Él derramó su sangre redentora sobre mi vergonzosa vida, y la hizo brillante de nuevo, y este refrescante despertar, no sólo me llevó a una nueva vida, pero despertó en mí un hambre de ver a otros encontrar el camino a la victoria gloriosa que es Cristo en mí.
No me arrepiento de mi vida pasada, aunque me avergüenzan muchas cosas que hice en mí antaño. Y no me arrepiento porque era parte del plan de Dios, el permitir las oleadas de miseria y de gloria que pasé. Para que fuese yo transformado en el vaso en que me he convertido hoy, y poder ser útil para su mayor propósito en mi vida, en convertirme un mensajero de Su Evangelio.
Hoy en día, tengo una claridad mental, la cual jamás había experimentado antes, y he tenido muchas experiencias y oportunidades de servir al Señor, pero esto es diferente, por lo pronto, al comenzar este nuevo viaje, parece como si un nuevo y poderoso rayo me ha golpeado de lleno, y ha sacudido los cimientos de mi alma, arrancando de mis ojos las últimas de las escalas que aún me mantenían ciego a la verdad, es como si un soplo nuevo ha sido puesto en mis pulmones y un nuevo ritmo en mi corazón, y todo el mundo está girando a un ritmo más lento, permitiéndome ver cosas que antes estaban ocultas.
¿Qué significa todo esto? Para empezar, quiero decir que este no es un privilegio especial concedido sólo a mí. No es algo que nadie más ha experimentado o experimentará jamás. Se trata simplemente de la unción que viene con el llamado, y que está disponible para todas las personas que alguna vez realmente han profesado su amor a Cristo. ¿Qué si me gusta? Por supuesto que sí; y tengo que hacer un esfuerzo para continuar siendo manso y humilde en medio de este poderoso y energizante sentimiento de extraordinaria confianza, de poder, en el nombre de Jesús, lograr cualquier cosa.
Por lo tanto me quedo en oración meditando y pidiendo al Señor para que yo no olvide que es su gloria la cual obra dentro de mí, que es para su honra y gloria y majestad que yo sirvo, y que yo sólo soy un don nadie, que ha sido bendecido con la oportunidad de ser un vaso de buen uso para la gloria y el honor de mi Dios y mi Señor y salvador cristo Jesús.
Lo que es interesante sin embargo, es que de alguna manera, en algún lugar dentro de mí, siento este deseo de transmitir este poder, esta unción, para que todo aquel a quien yo hable, todo aquel a quien yo toque, reciba esta unción, y sea despertada en el esta hambre y esta carga que yo siento por las almas perdidas.
Yo quiero animarte en el día de hoy, o más bien, quiero rogarte a ti cristiano, que estás leyendo esta nota. Derrama tu vida en la vida de Jesús, aferrate a la Biblia, y llénate de amor y de canción y de alabanza, y comienza a comer y beber y respirar y dormir la palabra de Dios, y a orar, y orar, y orar, porque Él no es un Dios lejano. Salmo 37:4 dice: "Deléitate en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón"
Y esta es su promesa, y no hace falta que lo atraigas a ti, porque Él ya está cerca. Todo lo que necesitas hacer es derramarte sobre él, y él te corresponderá, porque tú eres la niña de sus ojos, y Él quiere bendecirte de manera extraordinaria, y guiarte a una vida sobrenatural, una vida de triunfo aquí en lo natural. Todo lo que necesitas hacer es amarle con todo tu corazón, con todas tus fuerzas, con toda tu alma, con toda tu energía. Y ser expresivo en tu amor por Él, buscarlo como nunca antes, renovar tu mente, y abrazar una renovada pasión por Cristo Jesús, despertar con él, dormir con él, y tenerlo contigo cada minuto de tu día, y ciertamente, puedes estar seguro, de que Él te concederá todos los deseos de tu corazón.
Encomienda tu camino al Señor, confía en él y él hará lo siguiente: (Salmo 37:5)
entrega tus preocupaciones al Señor y él te sustentará; Él nunca ha dejado caer al justo. (Salmo 55:22)
"En ese día voy a restaurar el tabernáculo caído de David. Voy a reparar sus portillos, restaurare sus ruinas, y lo reconstruiré como solía ser. (Amós 9:11)
Las promesas de Dios para Sus hijos son hoy en día actuales y eficaces como lo eran hace dos mil años. Sin embargo, nuestra mayor alegría, va más allá de todas las promesas, pues esta portentosa sensación de unificación con Él es mucho mayor que cualquier cosa que existe en la faz de la tierra, esta es la vida real, ven y tómala, todo lo que tienes que hacer es pedirla.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Satanas y la Autoridad de Jesus!

Yo nací y crecí en una familia católica conservadora, o mejor dicho, una familia católica que no iba a la iglesia.
Nuestra familia ni siquiera iba a la iglesia durante Semana Santa y lo haría sólo por respeto a una familia cuando alguien moría. A pesar de eso, teníamos en casa las imágenes tradicionales de Jesús y la Virgen María y la santa cena colgadas de las paredes.
La primera vez que oí hablar de Jesús como mi salvador Yo tenía once años, y aunque había oído hablar de Satanás y el infierno antes, para mí eso era algo etéreo, e incongruente que no era relevante para mi vida. En otro momento ampliaré en este detalle, pero por ahora baste decir que esta es la vida y la visión religiosa que sigue la mayoría de la población de la República Dominicana y, en base en mi experiencia, también la mayoría de los pueblos de la America Hispana.
De modo que cuando hablamos de posesión demoníaca o de fuerzas demoníacas pululando alrededor de nuestras vidas y tomando control de una persona o manipulando la vida de muchos; a la mayoría de la gente esto le suena como una broma, como un chiste, como una especie de película de horror barata. Y el hecho de que Hollywood ha glamorizado las obras de las fuerzas de la oscuridad no ayuda la situación, mas aun, esto promueve la aceptación e incluso le da la bienvenida a los espíritus del mal, especialmente entre las generaciones jóvenes.
No obstante el hecho de que Dios está obrando en todos los ámbitos de la sociedad y que Él es soberano y no pierde el sueño sobre los intentos de Satanás para obstaculizar su propósito, podemos observar un descenso en espiral entre los jóvenes en materia de fe. Y cada año menos de los jóvenes están llegando a la iglesia y muchos de ellos se meten en problemas con la ley. Y Satanás ha hecho un gran trabajo en disfrazar su trabajo como un asunto de tendencias modernas, o cambios culturales, o pensamiento liberal, etc.
En Marcos 9:29, después de Jesús haber liberado un niño poseído por un demonio, los discípulos le preguntaron, ¿por qué nosotros no pudimos sacar este demonio? Y él respondió, este tipo sólo sale con oración y ayuno. Y nos preguntamos, ¿cuál es el significado de las palabras de Jesús?
El mundo moderno se ha secularizado a un punto de incredulidad total. Hoy en día si una persona está en desacuerdo con el establecimiento, o si hay signos de desorden mental o depresión, se procede a sugerir la necesidad de un psiquiatra o un psicólogo.
Estuve viendo hace poco en las noticias el caso de una joven cuya vida ha sido arruinada por un trastorno obsesivo-compulsivo, y cuando la cámara enfoco el rostro de esta joven, pude ver en sus ojos las fuerzas demoníacas que la tienen bajo su control. En ese momento el Espíritu Santo me permitió discernir que lo que esa joven necesitaba era la liberación de esos demonios.
Sin embargo, aun insinuar tal cosa no sólo es políticamente incorrecto, pero podría causarnos problemas legales. Pues hoy, incluso entre muchos círculos cristianos el tema de Satanás y su ejército es tabú. La Psicología y la Psiquiatría han reemplazado en su mayoría la labor del ministro contra las fuerzas demoníacas. Esto no es en absoluto un ataque contra estas prácticas seculares, de hecho creo que estas son necesarias, para muchas personas, incluso muchos cristianos se encuentran a menudo no siendo capaces de hacer frente a sus conflictos pasados o presentes, y en la necesidad de un consejero. Y aunque creo que la psicología nunca podrá sustituir la necesidad de la consejería bíblica, y mucho menos puede sustituir la necesidad de la liberación en muchos casos. Creo que tiene méritos.
Sin embargo, las fuerzas espirituales del mal estarán en un momento u otro merodeando en la vida de cada persona viva, y aunque las fuerzas demoníacas no tienen necesidad de habitar en quienes está viviendo en el mundo, porque estos se las arreglan para hacer el mal y destruir sus vidas por sí mismos, sin necesidad de fuerzas externas que los empujen, Satanás y sus hordas, a menudo utilizan sus habilidades para entrar en el cuerpo de los seres humanos, y utilizarlos para cumplir sus propósitos diabólicos, y, a menudo, sin razón aparente, los demonios vienen a vivir a una persona, sólo porque pueden.
El hecho de que incluso muchos cristianos rechazan la noción de la posesión demoníaca, y que muchas denominaciones tienden a obviar las enseñanzas de la Biblia sobre este tema es preocupante. Pues al hacer esto, están limitando su capacidad de vivir una vida de verdadera libertad.
Muchos incluso se han atrevido a afirmar que la actividad demoníaca se limitaba a los tiempos de Jesús, un trágico error en el que Satanás se deleita.
Pues la Biblia nos enseña que Satanás ha estado en acción desde el principio de la creación y que este no cesará en sus intentos de frustrar el plan de Dios para la salvación.
Y sin embargo, todo hijo de Dios está equipado para hacer frente a todas las fuerzas demoníacas que se levanten en contra de la obra de Jesús. Si sólo nos atrevemos a creer, y utilizar nuestros dones espirituales para expulsarlos y ejercer nuestra autoridad sobre ellos a través de la sangre de Jesús.
Jesús dijo a sus discípulos, toda autoridad en el cielo y la tierra me ha sido dada, por lo tanto ve….. (Mateo 28:18-19).
Jesús no dijo, ve a ver lo que puedes hacer, o, quizás puedas. El Dijo ve, un mandamiento directo y claro, ve. Y con este mandamiento Él nos está diciendo, "la autoridad que yo tengo, ahora tu la tienes a través de mí", y esta autoridad es efectiva para salvar, sanar, liberar, para ordenar a una montaña a moverse y ser arrojada al mar.
Jesús envió a los doce, bajo su autoridad, con la instrucción específica para echar fuera demonios. Él envió a los setenta y estos retornaron llenos de regocijo porque los demonios se sometían a ellos.
Pablo terminó en la cárcel en Éfeso después de echar un demonio fuera de una esclava. Y hoy, esos mismos demonios están merodeando a tu alrededor, inmiscuyéndose en la vida de hombres y mujeres cristianos, los cuales viven aterrorizados, ignorando que a ellos se les ha dado el poder, por la palabra de autoridad en el nombre de Jesús, para extirpar estos intrusos de sus vidas, para echarlos fuera de los demás, para mantenerlos a raya en todo y cada lugar o circunstancia en que ellos estén presentes.
El truco radica en el hecho de que cuando estamos continuamente abriendo la puerta a las fuerzas demoníacas de la oscuridad y permitiéndoles entrar en nuestras vidas, con nuestro comportamiento, con nuestra pobre imitación de Cristo Jesús, no podemos esperar tener éxito en mantener a Satanás fuera de nuestros asuntos.
Al decir a sus discípulos que este tipo de demonio sólo puede ser expulsado a través de la oración y el ayuno, Jesús estaba diciendo exactamente eso. Aquí no hay parábola o metáfora o especial revelación, pero simple y llanamente la oración y el ayuno. Sin embargo, ¿de qué sirve la oración y el ayuno si no hay comunión? si no hay una verdadera relación con Jesús, si nuestra confianza en el poder de su sangre es escasa, débil, si casi nunca tienen tiempo para hablar con él señor o para escuchar su voz, tanto a través de su palabra como en la oración y la meditación en su palabra.
La obra del diablo esta escondida a los ojos del mundo, pero esta expuesta de par en par al discernimiento de cada seguidor de Cristo Jesús que está dispuesto a verla.
Es hora de poner fin a estas pestilencias, es tiempo de que las saquemos de nuestro patio, es tiempo de que comencemos a utilizar la autoridad que Dios no s ha dado en Cristo Jesús para correrlos de nuestro territorio, para que nuestra labor en la obra del Evangelio pueda ser fructífera, para que hagamos resplandecer la luz de Jesús a través de nosotros.
Y si usted aun no conoce a Jesús, o más bien, si Él aun no le conoce a usted, dese una oportunidad , venga a los pies de Cristo Jesús y descubra una vida más allá de su mas inverosímil imaginación.
Paz y amor en Dios y en Cristo Jesús.

Re. José A. Luna

Sabio Vivir en Tiempos Peligrosos!

Si los cristianos realmente aprendiéramos a vivir de acuerdo con los principios del cristianismo, de acuerdo con las enseñanzas de Jesucristo, si nuestras acciones concordaran con nuestro entendimiento, si realmente dedicáramos todos nuestros esfuerzos a vivir en el espíritu. No sólo sería el mundo un mundo mejor, pero habría mucha más gente del mundo adhiriéndose a nuestra fe.
Sin embargo, el mantener nuestra guardia baja y continuamente abrazar una vida de esfuerzos humanos para satisfacer nuestras necesidades y de constantes persecuciones de sueños materiales, ha llevado a un gran número de hombres y mujeres a apostatar de la fe y muchos otros a vivir una vida de mediocridad espiritual, de desequilibrio y duda, y de constante caer en el pecado, o simplemente vivir en el pecado.
Esta opaca vida carnal, a su vez provoca que muchos que podrían ser atraídos a seguir a Jesús, se desalienten por lo que ven. Nos hemos convertido en pobres testigos de Jesucristo.
No estoy queriendo decir que no debemos buscar una mejoría constante de nuestra vida natural, sino que la manera en que la buscamos niega nuestra fe y muestra que o bien no conocemos, o no creemos las enseñanzas de Jesús. Y si viviésemos según las enseñanzas de la Biblia, lograríamos un equilibrio perfecto y lograríamos obtener lo mejor de ambos mundos. Pues nuestra prioridad debe ser nuestra vida espiritual, nuestra vida con Cristo. Y como consecuencia de ello, nuestra vida personal sería la vida exitosa que soñamos.
Porque, aunque vivimos en el mundo, no hacemos la guerra como el mundo lo hace. Las armas de nuestra milicia no son las armas del mundo. Por el contrario, son armas poderosas en Dios para derribar fortalezas. Destruyendo argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. (2 Corintios 10:3-5)
Lo primero que debemos entender es que la vida de un cristiano es una vida de continua guerra espiritual, que, nos guste o no. Somos soldados en medio de un campo de batalla, y que si nos lanzamos en armas y tomamos la decisión de comenzar a pelear en lugar de defendernos constantemente entonces viviríamos una vida victoriosa, siempre en posesión de la cumbre, siempre en la batalla, pero nunca derrotados. Entonces, nuestra luz sería como la de un faro, brillando con fuerza hasta lugares lejanos e iluminando el camino para que otros encuentren su camino hacia Cristo Jesús.
Ciertamente, no podemos negar que vivimos en este mundo, en un cuerpo perecedero, el cual es frágil y sujeto a los deseos humanos, y que ese cuerpo tiene necesidades que deben ser satisfechas, sin embargo, en los versículos de mas arriba, la Biblia nos enseña que a pesar de que vivimos en este mundo y tenemos necesidades carnales, no hacemos la guerra según la carne.
Pablo escribe a Timoteo en 2 Timoteo 3:4 Tú pues, como nosotros, soporta las dificultades como un buen soldado de Cristo Jesús. Nadie que actúe como un soldado se involucra en los asuntos civiles, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
Y nuestra guerra no es y no debe ser en lo natural, los enemigos contra quienes estamos constantemente luchando son los siguientes:
1. nuestra carne corruptible y las tendencias sensuales de nuestro corazón, y aquellas propensiones que aún no han sido subyugadas y que son parte de nuestra naturaleza caída. Un mundo depravado es causado por la depravación del hombre, y esa depravación es inherente a nuestra carne hasta que nuestro cuerpo sea reemplazado por un cuerpo de gloria (1 Corintios 15:53).
2. Los poderes y principados en el reino de los aires (Efesios 2:2) las fuerzas de la oscuridad las cuales nos hacen la guerra, y contra las cuales debemos estar siempre preparados (Efesios 6:10-18)
3. Contra toda forma de maldad, y la naturaleza pecaminosa del mundo. Tenemos que levantar un estandarte contra el pecado, pero no un estandarte carnal, sino espiritual, un estandarte de verdad, basado en los principios de nuestra fe, siempre levantando el nombre de Dios en alto, no a través de nuestra voz, sino con nuestras acciones. Pues el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. (Romanos 8:16)
Porque no utilizamos armas mundanas, no utilizamos los medios humanos o la sabiduría del mundo, o la riqueza o el poder político o la educación superior, o el encanto, o la elocuencia. No necesitamos ninguna herramienta del mundo, ninguna arma que pueda haber sido adquirida a través del esfuerzo humano. Nuestra fuente de poder es Dios y sólo Dios. Nuestras armas son armas poderosas, sobrenaturales, y alimentadas por un poder que viene directamente desde arriba:
En, la comprensión, la paciencia y la amabilidad, en la pureza, en el Espíritu Santo y en amor sincero, en palabra de verdad y en el poder de Dios, con las armas de la justicia en la mano derecha y en la izquierda, (2 Corintios 6:6-7)
Estas son armas diseñadas para penetrar en el corazón del hombre, porque el mundo batalla de acuerdo con su sabiduría y habilidades carnales, y nos hemos acostumbrado a seguir las prácticas mundanas. Sin embargo, si nuestra lucha va a ser eficaz debemos depender de las armas que Dios da, y continuar alimentándonos de Él, no solo para evadir los ataques del enemigo, sino para continuar siempre a la ofensiva
Estas armas tienen poderes divinos para derribar fortalezas. Una fortaleza es una fortificación que protege a un contendiente y ¿cuáles son las fortalezas que deben ser demolidas en nuestras vidas y en el ambiente que nos rodea? La religiosidad, la cual hemos plantado en torno a nuestras creencias, y la cual nos impide realmente conocer y ser conocido por Dios, las costumbres tradicionales en las cuales se basan nuestras pasiones carnales y que nos arrastran continuamente a caer en la trampa de los pensamientos y las conductas inmorales. Las convicciones arraigadas que endurecen nuestros corazones y nos mantienen esclavizados a la ira, la dependencia, la falta de perdón, y las regresiones. Las supersticiones generacionales, las cuales nos impiden erradicar de nuestras vidas la idolatría y las falsas creencias y las cuales hacen que los engaños de las prácticas paganas tengan influencia en nuestro modo de pensar. El orgullo y la arrogancia y el complejo de superioridad, los cuales nos desconectan de la realidad del verdadero amor y la compasión y la bondad hacia los demás.
La fe cristiana nos llama a la oposición violenta a toda resistencia fortalecida en creencias o practicas erróneas, sea que esta emane de nosotros, o del mundo.
Y a demoler todo argumento y pretensión que se erige contra el conocimiento de Dios.
Si sometemos todo conocimiento humano al dominio de Cristo, toda filosofía, toda pretensión, y todo argumento mundano; nuestra posición en Cristo estaría siempre segura. Pues si nos apoyamos en el conocimiento de Cristo y nos nutrimos de sus enseñanzas, tanto en el Nuevo como en el antiguo Testamento de la Biblia, no tendríamos que dependen del entendimiento humano para determinar nuestro caminar por la vida.
Todas nuestras debilidades y fracasos se derivan sólo de nuestra dependencia en las enseñanzas del hombre, y en los esfuerzos mundanos.
Decimos que somos cristianos, pero la mayoría de nuestras actividades se realizan sin consultar con Dios, simplemente no nos acordamos o no nos interesa incluir a Jesucristo en todos los aspectos de nuestra vida. Pasamos por alto el hecho de que tenemos una extraordinaria fuente de conocimiento universal a nuestra disposición en las escrituras, y que la voluntad de Dios es que aprendamos a depender de Él en nuestra vida cotidiana. Y la mayoría de nosotros vive como si Dios no existiera, y sólo lo recordamos, en el mejor de los casos, cuando le dedicamos unos minutos de apresurada oración, O por un par de horas el domingo en la iglesia. El resto de nuestra semana la pasamos totalmente desconectados de la realidad de que una vida cristiana sin Cristo, es una vida mundana, y que no somos ciudadanos de este mundo, y que Dios, nuestro padre tiene un interés personal en nuestro bienestar, tanto espiritual como físicamente.
Estamos viviendo tiempos peligrosos, y el final se aproxima rápidamente. Jesús nos llama a estar preparados (Marcos 13:37), no confiemos en el hecho de que una vez profesamos la fe en Cristo; deberíamos velar por tener nuestra casa en orden, y porque nuestra fe sea evidente a través de nuestras acciones, pues aunque por la fe somos salvos, la fe que es profesada y no puesta en practica no es fe verdadera.
Se sabio en tu vivir, pero no con la sabiduría de este mundo, la sabiduría de Dios está a tu disposición.
¡Abrázala y vive!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Pecado y Pecadores!

Cuando yo vivía en el mundo yo no podía concebir una vida de pecado, y aun así no podía vivir sin pecar. Para mi pecar era hacer lo correcto, y no estoy hablando de la violencia o del flagrante delito. Sino de las aparentes pequeñeces que todos pasamos por desapercibido.
Para mi decirle que no a una oportunidad de acostarme con una mujer atractiva era algo incoherente, inconcebible, pasar la oportunidad de comprar algo a “buen precio”, sin importar de donde había venido era una idiotez, la mentira era algo natural y de lo cual yo me jactaba, pues sabia “negociar” la solución a todas las situaciones a través de mi habilidad para “acomodar las cosas”, yo vivía dentro de la ley, no porque las leyes eran buenas sino porque no me interesaba verme envuelto en problemas legales, pero inconcientemente en todo momento estaba dispuesto, y buscando la oportunidad de extender los limites de la ley y aprovechar las zonas grises.
Para mi, tomar alcohol era algo natural y apropiado, y si no manejaba borracho, no era por no estar en condiciones de manejar sino porque podría ser atrapado.
Y así iban las cosas en mi vida, y así van las cosas en la vida de todo aquel que no conoce a Jesús.
Y muchos dirán que ahora me visto de santo y me creo con derecho de juzgar a todo el mundo. Ese no es el caso. El caso es que parte de mi trabajo a través de mi vida mundana era conocer a las personas, y ese don se desarrolló a tal punto, que yo aprendí a discernir al hombre aun antes de que abriera su boca.
Y se con certeza que todo aquel que vive en el mundo actúa de igual manera que yo lo hacia; no necesariamente con tanta premeditación, pero ciertamente con intención. Y la razón por esto es que no podemos evitarlo, esa es la naturaleza del hombre. Y las leyes siempre han sido solo una medida de lo que al hombre le esta permitido hacer, pero dentro de ese limite siempre estamos buscando la manera de obedecer solo lo que hay que obedecer y nada mas, y cuando sabemos que podemos hacer algo y no ser atrapados la tentación es enorme, y muy pocos pasan la oportunidad de no hacerlo.
Este es uno de los problemas de la infidelidad por ejemplo. Las estadísticas muestran que la infidelidad en ambos sexos va en incremente acelerado, y hoy tanto la mujer como el hombre están expuestos y dispuestos a ser infieles en alguna etapa de sus vidas matrimoniales. Igualmente sucede con los impuestos, todos buscamos la manera de pagar lo mínimo, y cuando llega la hora de pagar buscamos la manera de encontrar todas las oportunidades posibles de reducir nuestros pagos. Igualmente podría yo hablar de las leyes del transito. Y las constantes violaciones. En esto no tengo que abundar pues todos sabemos que de algún modo, en algún momento hemos sido culpables.
Estoy convencido que muchos leerán esta nota y dirán, yo no hago eso, y quizás sea cierto que tu no hagas eso, pero si haces lo otro. Y si tu no conoces a Jesús, lo otro es algo que para ti no existe o no lo puedes ver, o quizás si lo ves pero prefieres ignorarlo, o decir, que no es gran cosa, o que todo el mundo lo hace, pero al final, si la conciencia no nos acusa no hay de que preocuparse, correcto? El problema es que la consciencia es solo una alarma, un mecanismo de defensa, y se puede apagar, y si la primera ves que hacemos algo y nos avisa no le hacemos caso, la próxima vez la consciencia asume que lo que hicimos no es malo y ya no nos avisa más.
La vida en Cristo te da herramientas de defensa contra el pecado y alarmas que no se pueden apagar. Y ciertamente tú puedes no utilizar esas herramientas de defensa o podrías ignorar la alarma por un tiempo, pero hay algo más que existe en la vida de un hijo de Dios y que no existe en aquellos que no lo son; la disciplina.
Si tu eres un verdadero hijo de Dios y le desobedeces, como todo buen padre el te va a disciplinar. Y aquellos que dicen ser cristianos y viven una vida de pecado y no son disciplinados por Dios es porque realmente no son Cristianos. Es así de sencillo.
La Biblia nos enseña que el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. (Hebreos 12:6) Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, no hijos, (v. 8)
Yo ya no necesito preocuparme por las leyes, pues mi amor a Dios y mis constantes deseos de agradarle son más grandes que todas las leyes, y no existe ninguna ley que yo no respetaría, porque todas las leyes del hombre están sujetas a la ley de Dios. Y de la misma manera que Dios nos dio sus mandamientos no para que los obedeciéramos, sino para que pudiéramos ver nuestros pecados a la luz de la ley (Romanos 5:20) de esa misma manera a través de Cristo Jesús el nos libero del Pecado y de la muerte (Romanos 6:22)
Porque la paga del pecado es la muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna, en Cristo Jesús, nuestro Señor. (v. 23)
Yo no soy ningún santo. Estoy lleno de defectos como todo ser viviente, pero ahora yo tengo un poder dentro de mi que es mas poderoso que todos mis defectos, y cada día el me aleja mas de las cosas que una ves me hicieron esclavo del pecado.
El Espíritu de Dios, el cual vive en mi, no es exclusivo de mi propiedad. Es un regalo de Dios para todo aquel que quiera recibirlo.
Tu solo tienes que tener en tu corazón el deseo de sanar, de ser transformado, y la sangre de Cristo Jesús lavara tu alma y tu espíritu, y podrás tener un encuentro extraordinario con la fragante luz de la libertad que es en Cristo Jesús
Y conocerás la verdad, y la verdad te hará libre (Juan 8:32

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

El Mensaje de la Cruz!

La mayoría de los seres humanos han oído hablar del sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario, y muchos de nosotros le hemos dado una interpretación que parece adecuada a nuestro entender, y preferimos no abundar en el tema; no queriendo disturbar la opinión que ya nos hemos hecho acerca de este.
Cada religión tiene su propia versión de la cruz. Y, por extraño que parezca, la mayoría de las religiones incluyen su propia opinión de Jesús en su versión de la vida y de vivir. Y sin embargo, especialmente las religiones orientales, excluyen el mensaje de la salvación en su versión de la vida presente y por venir, y de esta manera, rechazan a Jesús como nuestro único camino a Dios, Pero lo más contradictorio es que un considerable porcentaje de las personas que profesan seguir a Cristo Jesús no tienen un concepto claro del mensaje de la cruz.
De hecho los católicos, los cuales actualmente constituyen la mayoría de los que el mundo llama cristianos, tienen una extraña manera de recibir el mensaje de la cruz, una que niega su poder y su efecto redentor. Sus creencias cargadas de religiosidad incluyen una serie de rituales y prácticas paganas que hacen a Jesús y su sacrificio prácticamente impotentes y sin efecto en la vida del hombre. Su comprensión de la gracia y la justicia de Dios implican la necesidad de la intervención humana, no queriendo reconocer la capacidad del creador de salvarnos en sus propios términos, y dándole un poder a los seres humanos el cual ellos no tienen, uno que implica ganar nuestro camino al cielo a través de meros esfuerzos.
Sin embargo, los protestantes frecuentemente se quedan cortos de una verdadera comprensión del sacrificio de Jesús en la cruz, ya que sus muchas versiones de la gracia y la justicia de Dios hacen nuestro camino al cielo confuso por decir lo menos.
La Biblia dice en 1 Corintios 1:18. Porque el mensaje de la cruz es locura a los que se pierden, pero para nosotros que somos salvos, es el poder de Dios.
Creo que Satanás ha hecho un trabajo extraordinario en enredar nuestra comprensión del poder de la cruz, y sus artimañas han conseguido hacer que Jesús aparezca como un debilucho, incluso afeminado ante los ojos del mundo. No es de extrañar que tantas personas, incluso líderes de la iglesia caigan en las trampas de las seducciones del mundo, hasta el punto de rechazar la salvación por el beneficio de placeres momentáneos, o lucros terrenales.
Y aunque la Biblia enseña categóricamente que es por gracia que hemos sido salvos mediante la fe, y esto no de nosotros mismos, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9), aun un gran número de cristianos evangélicos viven una vida de luchas y de derrota, tratando de sobrevivir los constantes ataques de la carne, del mundo y de Satanás. Y muchos de ellos ni siquiera aparentan ser verdaderos seguidores de Cristo.
El mensaje de la cruz es simple, tan simple que la sabiduría del mundo no puede comprenderlo. La palabra griega utilizada para la locura en 1 Corintios 1:18 es la misma palabra usada por imbécil. Y esa es exactamente la forma en que el mundo ve la salvación, como algo estúpido. No pueden concebir que todo lo que necesitamos hacer es creer, y nada más. No pueden concebir que un hombre que fue ejecutado colgado en una cruz hace dos mil años pueda habitar en nuestros corazones y darnos una plenitud de regocijo y satisfacción y libertad más allá de toda posible imaginación.
Porque la sangre de Jesús tiene poder para limpiarnos completamente de todo pecado.
La Biblia dice en palabras sencillas que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Él fue resucitado de entre los muertos, serás salvo "(Romanos 10:9) nada más simple que eso.
La Biblia nos guía desde sus raíces a comprender el efecto de la sangre de Cristo. En Génesis 3:21, nos dice cómo el Señor hizo ropa de la piel de un animal para cubrir los cuerpos de Adán y Eva. Un animal tuvo que ser sacrificado y su sangre derramada para cubrir sus pecados.
En Hebreos 9 encontramos referencias a Éxodo 24 y la forma en que la provisión fue hecha para que el pueblo de Israel pudiera hacer expiación por sus pecados mediante la sangre de un cordero limpio y sin defectos, y se explica cómo el sumo sacerdote tenía que ir una vez al año al Lugar Santísimo en el tabernáculo para rociar la sangre del cordero en el expiatorio, para cubrir sus pecados y los pecados del pueblo.
Pero Jesús, habiendo sido hecho un sumo sacerdote, entró en un tabernáculo no hecho por manos humanas, y una vez por todas, entró en el Lugar Santísimo, no por medio de la sangre de animales que funcionaria sólo temporalmente para expiar los pecados, sino que entró por su propia sangre, la cual garantiza una redención eterna por nuestros pecados (Hebreos 9:11-14)
Cuando Jesús fue clavado en esa cruz, una cadena de acontecimientos tuvieron lugar, los cuales comenzaron a transformar el mundo entero. Y no fue pequeño sacrificio el que Él hizo, siendo azotado, golpeado, humillado, su piel rasgada en pedazos por las uñas y los huesos atados al final de ese látigo con el cual fue fustigado.
Sin embargo, el mayor sacrificio que Él hizo, fue, a sabiendas, aunque fuese por un instante, ser despreciado por Dios, rechazado por su propio padre.
Y mientras la sangre del cordero era derramada a través de las grietas en el suelo bajo la cruz de madera, así mismo empapaba los cuerpos de aquellos que han profesado y profesaran su amor y devoción por Cristo y por Dios, aquellos que por la gracia del Todopoderoso, han optado por seguirle fielmente a pesar de todas las posibles consecuencias. Y han sido hecho blancos como la nieve, habiendo sido vestidos con la justicia de Cristo Jesús.
El mensaje de la cruz está en el poder de la sangre de Jesús.
El poder de la sangre para limpiar los pecados y dejar sin mancha a cualquier persona que busque a Jesús, pues cuando encontramos nuestra vida en Cristo, nuestra carne muere al pecado y el pecado ya no tiene ningún poder sobre nosotros.
El poder de la sangre para garantizar una morada eterna en el cielo para aquellos que aman a Cristo, y para comenzar a vivir la eternidad en esta vida, abrazando la paz y el amor que es proporcionado a nosotros y a través de nosotros por el espíritu de verdad.
El poder de la sangre para derrotar el poder del mal en la vida del hombre, y para mantener a Satanás a raya, ya que ha perdido cualquier derecho sobre los que han confesado a Cristo como Señor y salvador.
Y ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del espíritu de la vida nos ha liberado de la ley del pecado y la muerte. (Romanos 8:1-2)
El hombre ha rodeado el mensaje de la cruz con complejos rituales y ceremonias que no son parte de este. Y al hacerlo, han obstaculizado en muchos aspectos la obra del Espíritu de Dios para la salvación de los perdidos.
Yo prefiero poner las cosas simples. Si usted cree en Cristo, entonces usted lo sigue, y si usted sigue a Cristo, usted obedece sus mandamientos, y si usted obedece sus mandamientos, entonces usted vive una vida recta, la cual se hace evidente en el amor a Dios y al prójimo. Si usted no obedece sus mandamientos, entonces usted realmente no lo ama, entonces usted o no le conoce, o usted es un hipócrita y necesita ser salvo.
Si uno de estos es su caso, arrepiéntase, confiese sus pecados ante Dios y Él le perdonará, porque esta es la razón por la cual su hijo murió y fue resucitado.
Que el Señor te bendiga y te guarde, y puedas perseverar hasta el final.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

El Caracter de Dios!

Si le preguntáramos a un cristiano si él o ella conocen a Dios, la respuesta más probable es que sí, y con toda probabilidad, él o ella nos diría que Dios es omnisciente, omnipresente, omnipotente, que Dios es compasivo, misericordioso, amoroso, justo. También hay una posibilidad de escuchar que Dios es nuestro proveedor, nuestro sanador, nuestro estandarte, y así sucesivamente. Y sin duda es importante estar consciente de todos estos atributos de Dios, el hecho de que los conozcamos nos ayuda a comprender en cierta medida quién es Dios.
Pero si le pidiésemos a una persona que describa a su padre probablemente escucharíamos algo así:
Él es amable, y atento a todas mis necesidades, el es tierno y cariñoso y siempre me siento seguro cuando estoy cerca de él, él es un hombre muy responsable y honesto y enfocado y dedicado, es como si siempre conociera todas mis necesidades incluso antes de que le pregunte, y si estoy enferma siempre está preocupado y se mantiene pendiente de mí, tratando de alentarme y hacerme sentir mejor. A menudo he sentido como si el quisiera estar enfermo en mi lugar, él me quiere mucho, y sé que haría cualquier sacrificio para mí, incluso asta su propia vida.
O la respuesta podría ir en la dirección opuesta: Él es un idiota, irresponsable, deshonesto, un borracho, nunca está allí para mí, nunca tiene nada bueno que decir, siempre contradictorio, controlador, manipulador, egoísta, nada le importa, excepto de sí mismo, yo podría estar muriendo y no me traería una pastilla. El no sabe si yo estudio o trabajo, o lo que hago, a veces pienso que el ni siquiera sabe si estoy vivo. Él nunca haría ningún esfuerzo para hacer nada por mí.
Suena familiar?
Todos tenemos padres, y si alguna vez les conocimos o no, o sea que hayan sido buenos o malos padres, ellos siempre juegan un papel importante en lo que somos, a veces el papel no es más que genético, otras veces, especialmente cuando están cerca durante nuestros años de desarrollo, adoptamos una gran parte de sus personalidades, hábitos, rasgos, creencias, manerismos, y de una manera u otra en muchas de nuestras características nos volvemos como ellos.
De ahí la importancia de conocer verdaderamente a Dios. Pues ser familiares con algunas de las características de Dios no nos hace conocedores de su verdadero carácter, y conocerle verdaderamente implica que eventualmente adoptaremos muchas de sus cualidades.
Cuando nos enfocamos en estas dos opuestas descripciones de un padre, muchos de nosotros de inmediato se identificará con una de ellas, y si reflexionamos pausadamente sobre la importancia de estas descripciones, nos daríamos cuenta de que muchas veces le atribuimos a Dios el carácter que hemos visto en nuestros propios padres, haciendo que tengamos una percepción parcializada y muchas veces negativa de nuestra identificación con Dios.
De ahí la importancia de nosotros re-aprender, y conectar con nuestro Dios y padre celestial de una manera fresca e imparcial, sin perjuicio de todas las experiencias anteriores con nuestros padres humanos.
Porque mientras nos acercamos a Dios, y cuando realmente llegamos a conocerlo, iremos descubriendo atributos y cualidades inexistentes en nuestros padres humanos, no importa lo buenos que estos sean, descubriríamos un amor y un cariño que va más allá de la comprensión, una dedicación que desafía la racionalidad, y una preocupación y atención que sobrepasa todo entendimiento humano.
Conocer a Dios va más allá de nuestros sentidos humanos a límites espirituales que incluso deconstruyen toda comprensión de la espiritualidad, ya que podemos ver y sentir y oler y oír, e incluso saborear el amor sobrenatural que Dios tiene por nosotros, podemos absorberlo a través de nuestra piel y ser impregnados con el. Es como una disposición contagiosa, que nos hace reír involuntariamente y darnos cuenta que la vida es perfecta más allá de la perfección, incluso en medio de todas sus imperfecciones. Porque entonces comprendemos que podemos depender de Él como no podríamos depender de ningún ser humano, entonces sabemos con certeza que podemos confiar en Él en todos los aspectos de nuestra vida muy por encima de todas las circunstancias, entonces sabemos que Él está allí y siempre estará allí contando cada una de nuestras respiraciones, escuchando cada latido de nuestro corazón, deleitándose en nosotros cuando aprendemos sus maneras, y adoptamos sus rasgos, a menudo amándonos desbordantemente, a menudo haciendo pequeños ajustes en nuestra vida y guiándonos y aconsejándonos y haciendo las necesarias correcciones, a menudo estricto cuando nos se deslizamos por caminos equivocados. Pero Él siempre está allí, siempre está presente siempre susurrando en nuestros oídos lo mucho que nos ama.
Y a medida que Él crece en nosotros, y nosotros crecemos en él, toda las tormentas en nuestras vidas se convierten en triviales, irrelevantes, todas las objeciones a vivir una vida santa y una vida de amor y compasión por los demás desaparecen, ya que poco a poco nos empapamos en la naturaleza de Dios y llegamos a ser mucho más como él.
Desafortunadamente, aquellos de ustedes que todavía no tienen una relación con Jesús, tienen pocas posibilidades de comprender estas cosas.
La buena noticia es que todos tenemos acceso a esta desbordante riqueza de paz y amor y vida victoriosa. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Yo lo Considero Todo Basura!

La primera vez que tuve un encuentro con Cristo era sólo un niño, tenia yo sólo once años de edad y vivía en un barrio muy pobre, en condiciones deplorables. Sin embargo, después de cometer mi vida a Cristo y habiéndome subsecuentemente descarriado, mi vida secular dio un giro el cual eventualmente me brindo acceso a un estatus social mucho mas alto.
Sin embargo, el dinero, la educación, las buenas relaciones, no podían llenar el vacío que siempre sentía en el centro de mi estómago, especialmente después de una noche de lujuria y la embriaguez.
Si mirásemos hacia atrás, Podríamos afirmar que en los últimos cincuenta años la vida del hombre ha dado un giro en reversa, cuando la observamos con respecto al aumento de los delitos y la violencia. Y sin lugar a dudas podemos atribuir gran parte de estos cambios negativos al hecho de que nos hemos apartado de las tradiciones bíblicas, hemos separado a Dios de nuestras vidas y hemos girado hacia un estilo de vida secular el cual rechaza toda idea de espiritualidad.
Hoy en día, nuestra atención se centra en nuestra carrera, las riquezas y el poder. Todo el mundo quiere ser famoso, rico, importante. Pero pocos están interesados en alcanzar sus metas por el camino recto, los atajos están a la orden del día. Y los deseos sanos de crecer y ser útiles a la sociedad, los cuales llenaban el corazón del hombre unas décadas atrás, han sido reemplazados por una forma más moderna de vivir, la cual se enfoca en la codicia, el egoísmo, el odio y la desconexión de todo lo que tiene que ver con el desprendimiento y el amor al prójimo.
La moral ya no es un tema de interés en las escuelas o las universidades y las mejores carreras del momento son aquellas que nos enseñan cómo hacer el primer millón de dólares antes de llegar a veinticinco años de edad.
Por supuesto, estas no son más que quimeras, y el resultado de este sistema de vida moderno ha conllevado a un aumento en el alcoholismo la depresión, el abuso de las drogas y la delincuencia. De hecho las mejores carreras a estudiar en estos tiempos son aquellas que tratan los problemas mentales, Psicología, Psiquiatría, consejo, terapia, y esto es así por razones obvias. El mundo parece haberse vuelto loco
Y sin embargo, continuamos distanciándonos de las enseñanzas de la Biblia, y aquellos que todavía buscan una salida espiritual a sus problemas lo hacen sin compromiso alguno. Las personas adoptan cualquier religión, que no interfiriera con sus estilos de vida. Ellos creen en Dios sólo si él es un "Dios bueno" al que no le importa si fornican o se emborrachan o mienten o roban o se apoyan en el orgullo y la arrogancia o si viven descarrilados en cualquier otra forma destructiva de vivir.
Cualquier Dios que se opone a su independencia y su vida desquiciada no es un Dios para ellos.
Y hoy día existen cientos de religiones que ofrecen sus servicios a aquellos que desean tener lo mejor de ambos mundos.
Excepto, no podemos querer estar con Dios y vivir en el mundo al mismo tiempo, las cosas no funcionan de esa manera.
Aunque un gran porcentaje de la población del mundo ignora toda noción de Dios o de espiritualidad en sus vidas, viviendo una vida plenamente secular completamente separada de la verdad y encerrados en una realidad fantástica creada especialmente para ellos, es decir hasta que la verdad les golpea en la cara, entonces, en la mayoría de los casos, se lanzan a una especie de jornada espiritual, con la ilusión de poder encontrar consuelo y esperanza donde no lo hay, pues esto es sólo un impulso emocional temporal, una manera de buscar un escape de la realidad y un retorno a la vida de sueños y fantasías.
"Pero lo que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por amor de Cristo. Lo que es más, considero que todo es una pérdida en comparación con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas. Yo las considero todas basura, por poder ganar a Cristo (Filipenses 3:7-8)
A pesar del conocimiento de Cristo, viví una gran parte de mi vida en la mentira y la fantasía. Y me esforzaba por no dejar esta vida, pues me era necesaria para satisfacer los deseos de la carne, y los placeres momentáneos se sentían demasiado buenos para desperdiciarlos. Sin embargo, me desperté una mañana, sabiendo que había mucho más porque vivir que solo el interés de acumular de riquezas y vivir de fiesta en fiesta y dormir con mujeres extrañas, y el frecuente uso de medios artificiales para aumentar el placer.
Por fin pude ver la irrealidad de esta continua necesidad de acelerar la adrenalina. Pues todo lo que hacia, lo hacia por la excitación que me causaba, los constantes negocios, el seducir a las mujeres, las fiestas irresponsable, todo era sólo una emoción tras otra, porque cuando estas no estaban presente todo se tornaba vacío, insípido, sin sentido.
Y ese es el estilo de vida que cada uno de mis amigos y conocidos vivía y el cual algunos de ellos todavía vive. Muchos de ellos tratan de ocultarlo con una capa de respetabilidad o bondad, o moralidad, sin embargo, una vez esa capa es eliminada, es siempre el mismo caso, que necesitamos hacer esta actividad o desarrollar este proyecto, o envolvernos en esta relación, o éste nuevo trabajo, o este fármaco. Siempre tiene que haber algo allí para llenar el vacío asfixiante que todos sentimos en el pecho, algunos lo llaman soledad, otros lo llaman depresión, otros lo llaman necesidad de diversión. Y sin embargo, no tiene que ver con nada de eso.
Es sólo la ausencia de Dios, la ausencia de la verdad, la ausencia de la única relación verdadera que puede llenar ese hueco en el centro de nuestra existencia.
Yo estuve allí, y llegue a probar casi todo lo que se podía hacer o tomar para sentirme "lleno". Y si no hubiese sido por la gracia y la poderosa mano de Dios, sólo Él sabe donde hubiera yo terminado. Pero Él me abrió los ojos, y Él realmente también desea abrir los tuyos.
Cristo no es sólo otro camino, Él es el único camino. Él nos da una llenura y una frescura desbordante, y una satisfacción tan inmensa que no tiene igual.
Una vez hayas descubierto la grandeza de su gozo y paz, una paz que sobrepasa todo entendimiento humano, nunca más mirarías atrás. Nunca tendrías una necesidad de aventuras y trucos baratos para buscar la satisfacción, porque nuestro Señor Jesucristo, lo tiene todo.
Mi vida pasada estaba llena de aparente encanto y emoción, pero todo era una gran farsa, un acto bien montado el cual desaparecía con las largas noches y los momentos vacíos, cuando no había nadie a quien pudiera yo mostrarle mi acto.
Yo lo considero todo basura en comparación con la excelencia del conocimiento de Cristo.
Si tú deseas conocerlo, solo háblale, y pregúntale. Él está escuchando!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Cuando la Voz de Dios no es Escuchada

Si alguna ves te has visto parado frente a un espejo y en ves de la tuya ves otra cara, si alguna ves as ido a un lugar familiar y lo encuentras extraño, si alguna ves as estado en un estado de sopor inexplicable sabiendo que todo lo que hagas no enmendara el daño que has hecho.
Así es como se siente cunado te das cuenta que has escuchado la voz de Dios y no has obedecido.
Yo en este momento me siento contristado, apagado, atolondrado, triste, desalentado y convencido de que he hecho un daño “irreparable” para el reino, y siento como que me ahogo mientras escribo estas palabras.
En mi programa de viajes a través de centro America estaba programado uno a Belize.
Yo aun no se exactamente que propósito tenia Dios en llevarnos a este país, y aunque hemos hecho algunos contactos y teníamos medianamente una agenda hecha, realmente estoy seguro que esta no coincidía con el verdadero propósito de Dios para nuestra visita, pero tengo la completa certeza que Dios si estaba claro en su propósito y que nuestra labor era solamente llegar allí y dejarle el resto a Él.
El Sábado las ideas comenzaron a fluir y la mano del hombre se interpuso al propósito de Dios, y así de manera espeluznante el aguijón de satanás se metió por en medio y lenta y subrepticiamente puso ideas y razones donde no las había, y el domingo en la noche tome la decisión de que no podíamos ir a Belize y de que aun no era el tiempo de Dios.
Mas este viaje casi del todo había sido programado alrededor del hecho de que debíamos ir a Belize, pues Dios numerosamente nos había confirmado que era necesario que fuésemos allí. Por casi tres meses estuvo el señor mostrándome razones y condiciones, y yo tenia una seguridad certera de que el núcleo de este viaje era Belize.
Si, es cierto que era necesario visitar los otros lugares para darle mantenimiento a las relaciones ya establecidas con algunos pastores e iglesias. Pero yo sabia que también era necesario que fuésemos a Belize, Dios me lo había confirmado varias veces.
Ahora es muy tarde para remediar esta situación, y yo me he arrepentido de mi error, y he aprendido mucho de él, y aunque estoy dolido, no permitiré que satanás se aproveche cargándome de culpa, pues es una de sus viejas artimañas, primero te hace pecar, y luego te acusa, para hacerte pecar aun mas, o le hecha la culpa al mismo Dios.
Otra cosa que no haré, es cargar con el error por mucho tiempo excepto para aprender de el y tratar de enseñar a otros a anticipar este tipo de necedades. Mas algo que no podremos evitar es la disciplina, pues Dios te va a disciplinar cuando le desobedeces; Él ya lo ha estado haciendo conmigo por toda esta semana; primero una intoxicación el Lunes en la noche, la noche en la que debía haber estado en Belize, luego el Cloche de un vehiculo dañado el miércoles en la tarde, un vehiculo que no debí haber estado conduciendo pero el cual maneje mal aun teniendo mas de treinta años de experiencia en este tipo de vehículos, y muchos otros detalles que harían el tema muy largo. Agrégale a estos detalles la sensación de que algo anda mal, y el entendimiento de que el orden de las cosas ha sido alterado y el sabor amargo en la boca, y la falta de paz, hasta que te das cuenta o hasta que Él te dice lo que has hecho.
Yo le he pedido perdón a mi Dios, me he arrepentido de este error garrafal, y aunque se que en todas las cosas Dios obra para bien de aquellos que le aman, aquellos que el ha llamado de acuerdo con sus propósitos. (Romanos 8:28)
Y se que Él ya me ha perdonado, y también se que Él ya ha remediado mi falta, haciendo que su propósito sea cumplido de alguna otra manera, esta carga continuara siendo recordada por el resto de mis días en esta carne, y espero que alguien que este leyendo esta nota aprenda de ella. Yo por mi parte he aprendido, y me es imposible afirmar que no cometeré otros errores en mi caminar por la fe, mas se que Dios siempre me estará guiando, y permitiendo que de ves en cuando estas cosas pasen, para que yo crezca.
Hoy he decidido hacer un ayuno de alimento y palabra por todo el día, hasta esta noche en la que tengo que predicar en una iglesia de la Zona 1 en Guatemala. Y esta es mi manera de decirle a Dios que estoy arrepentido, aunque en realidad, es lo que tienes en tu corazón lo que verdaderamente cuenta. Tu corazón te dictara la manera de mostrar tu arrepentimiento. Pero ojala que nunca tengas que decir que has escuchado la voz de Dios y no has obedecido
Voy a cerrar diciendo que he sido crucificado con Cristo y ya no vivo yo mas Cristo vive en mí, y la vida que vivo en la carne la vivo por fe en el hijo de Dios quien me ama, y dio su vida por mí. (Galata 2:20)
Este es el verso que rige mi vida, y cada ves que me permito ser distraído de el, errores acompañaran mi distracción.
Que el Dios trino mantenga tu mente renovada para la obediencia.

Rev. José A. luna
Siervo de Cristo Jesús