Evidencia de la Fe

La Iglesia de Jesucristo está compuesta de pecadores que se han arrepentido de sus pecados y se encuentran, por la gracia de Dios, refugiados en los pies de Jesús, pecadores que a través de reconocer su quebrantamiento y su necesidad de redención, fueron justificados por la fe en el sacrificio de Cristo, y su poder para limpiarnos y hacernos justos delante de Dios.
Sin embargo, el haber confesado a Cristo Jesús como Señor y Salvador y asistir regularmente a los servicios y actividades de la iglesia, y aun ser activo en otras áreas de servicio no determinar plenamente la condición espiritual de una persona y su morada final.
La Biblia es muy clara acerca de quiénes han sido verdaderamente redimidos, cuyos nombre están escritos en el libro de la vida, quienes realmente pertenecen a Cristo; pero de alguna manera esta parece ser una doctrina elusiva para los redimidos. Y si bien no debería haber confusión en absoluto, millones de profesantes viven engañados acerca de su salvación, y muchos otros viven en la duda acerca de su verdadera condición en Cristo.
La justificación por la fe es enseñada por Jesús y por cada uno de los escritores del Nuevo Testamento, y también lo es también la santificación. Y estas dos doctrinas están entrelazadas, unidas entre sí y juntas revelan una verdad imprescindible acerca de la verdadera salvación.
La parábola del banquete en Mateo 22:1-14 es una de esas ocasiones en que Jesús enseña claramente quien pertenece en el cielo y quien no, en esta parábola nos damos cuenta de cómo los que fueron invitados originalmente y rechazaron la invitación se quedaran fuera, estos son los herederos naturales de la promesa, y las puertas están abiertas a todos los demás "buenos y malos" estos son los herederos espirituales de la promesa de Abraham. Jesús nos está diciendo que los originales invitó los israelitas que rechazaron la invitación están siendo dejados a un lado, y bajo el nuevo pacto se está dando la bienvenida a los nuevos huéspedes, los gentiles y los israelitas que aceptaron la invitación. Sin embargo, entre los que entraran a la boda hay algunos que no tienen ropa de la boda, aquellos que han aceptado la invitación, pero rechazan las condiciones establecidas para la boda. Estos también estarán siendo rechazados por Dios.
Romanos 3:21-26 explica a fondo la doctrina de la justificación por la fe, y nos ayuda a comprender que todo el que cree es justificado, hecho justo por Dios a través de Cristo. Sin embargo, la comprensión de la palabra creer en esta declaración es de gran importancia para entender quien realmente es justificado, porque creer no es sólo un asentimiento de una declaración, sino una convicción transformadora que trae arrepentimiento y provoca un cambio radical en la vida de un persona. El Creer declarado en cada una de las palabras de Jesús a través de los evangelios es una profunda reestructuración de la visión del mundo de un individuo, y una renovación completa de su naturaleza, causada por la obra del Espíritu Santo en su vida. Este creer provoca un cambio completo de la mente, que no deja lugar para mirar atrás a la vieja vida, y se genera un nuevo conjunto de deseos y motivos para existir, un nuevo propósito para vivir.
La palabra específica utilizada por Jesús es nacer de nuevo, porque esto es exactamente lo que se lleva a cabo tanto física como espiritualmente cuando esta convicción invade nuestro cuerpo.
De modo que la justificación por fe deja huellas evidentes, que son muy remarcables. Es imposible que un redimido sea la misma persona una vez que el arrepentimiento y la redención ha tenido lugar, por lo que si no hay evidencia de cambio no hay arrepentimiento, y no hay redención.
Ahora, una persona no necesariamente siente estos cambios en él o ella de inmediato, aunque habrá un nuevo conjunto de deseos y un rechazo consciente de las cosas viejas; pero a otras personas, estos cambios les serán evidentes.
La doctrina de la santificación también es enseñada por Jesús en muchas de sus enseñanzas y parábolas, en Mateo 6:19-24 Él habla de acumular tesoros en el cielo, donde la polilla y el orín no pueden destruir; Él nos dice que los ojos son la lámpara del cuerpo, y que es mejor perder un brazo que terminar con ambos brazos perdido en el infierno.
La Biblia nos enseña en Santiago 2:14-26 que una fe que no es activa es una fe muerta, y que la única fe válida es la que es evidente a través de las obras de amor y compasión, y el compromiso continuo y la cercanía a Dios.
Pablo nos dice: Por lo tanto, mis queridos amigos, como siempre habéis obedecido; no sólo en mi presencia sino mucho más ahora en mi ausencia; seguid trabajando en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el actuar con el fin de cumplir su buena voluntad. (Filipenses 2:12-13)
Mientras que algunos casos son evidentes, sólo Dios conoce a los que son salvos y los que no lo son, sin embargo, cada individuo puede saber si es de Dios o no, porque Dios no nos dejara en la oscuridad si clamamos a Él para que escudriñe nuestros corazones y nos muestre la culpa que aun podría estar obstaculizando nuestra perfecta comunión con Él. Muchos de los que se llaman cristianos prefieren vivir en el autoengaño, antes que renunciar a sus estilos de vida; Ellos viven la triste decepción del joven rico que vino a ver a Jesús, con el deseo de asegurar un lugar en el cielo, pero se aferraba a sus ídolos.
Dios no comparte su gloria con nadie, de modo que; o nos sometemos a Él verdadera y plenamente, o vivimos en rebelión, dándole servicio de labios y engañándonos a nosotros mismos respecto de nuestra verdadera condición espiritual. Si usted tiene alguna duda hoy, pídele que te limpie y te renueve; si eres sincero, Él te dará seguridad de su amor y la evidencia de tu salvación.
No hay espacio para medio cristianos en el cielo

José A. Luna

Siervo de Cristo Jesús

El Mensaje de la Cruz!

La mayoría de los seres humanos han oído hablar del sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario, y muchos de nosotros le hemos dado una interpretación que parece adecuada a nuestro entender, y preferimos no abundar en el tema; no queriendo disturbar la opinión que ya nos hemos hecho acerca de este.
Cada religión tiene su propia versión de la cruz. Y, por extraño que parezca, la mayoría de las religiones incluyen su propia opinión de Jesús en su versión de la vida y de vivir. Y sin embargo, especialmente las religiones orientales, excluyen el mensaje de la salvación en su versión de la vida presente y por venir, y de esta manera, rechazan a Jesús como nuestro único camino a Dios, Pero lo más contradictorio es que un considerable porcentaje de las personas que profesan seguir a Cristo Jesús no tienen un concepto claro del mensaje de la cruz.
De hecho los católicos, los cuales actualmente constituyen la mayoría de los que el mundo llama cristianos, tienen una extraña manera de recibir el mensaje de la cruz, una que niega su poder y su efecto redentor. Sus creencias cargadas de religiosidad incluyen una serie de rituales y prácticas paganas que hacen a Jesús y su sacrificio prácticamente impotentes y sin efecto en la vida del hombre. Su comprensión de la gracia y la justicia de Dios implican la necesidad de la intervención humana, no queriendo reconocer la capacidad del creador de salvarnos en sus propios términos, y dándole un poder a los seres humanos el cual ellos no tienen, uno que implica ganar nuestro camino al cielo a través de meros esfuerzos.
Sin embargo, los protestantes frecuentemente se quedan cortos de una verdadera comprensión del sacrificio de Jesús en la cruz, ya que sus muchas versiones de la gracia y la justicia de Dios hacen nuestro camino al cielo confuso por decir lo menos.
La Biblia dice en 1 Corintios 1:18. Porque el mensaje de la cruz es locura a los que se pierden, pero para nosotros que somos salvos, es el poder de Dios.
Creo que Satanás ha hecho un trabajo extraordinario en enredar nuestra comprensión del poder de la cruz, y sus artimañas han conseguido hacer que Jesús aparezca como un debilucho, incluso afeminado ante los ojos del mundo. No es de extrañar que tantas personas, incluso líderes de la iglesia caigan en las trampas de las seducciones del mundo, hasta el punto de rechazar la salvación por el beneficio de placeres momentáneos, o lucros terrenales.
Y aunque la Biblia enseña categóricamente que es por gracia que hemos sido salvos mediante la fe, y esto no de nosotros mismos, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9), aun un gran número de cristianos evangélicos viven una vida de luchas y de derrota, tratando de sobrevivir los constantes ataques de la carne, del mundo y de Satanás. Y muchos de ellos ni siquiera aparentan ser verdaderos seguidores de Cristo.
El mensaje de la cruz es simple, tan simple que la sabiduría del mundo no puede comprenderlo. La palabra griega utilizada para la locura en 1 Corintios 1:18 es la misma palabra usada por imbécil. Y esa es exactamente la forma en que el mundo ve la salvación, como algo estúpido. No pueden concebir que todo lo que necesitamos hacer es creer, y nada más. No pueden concebir que un hombre que fue ejecutado colgado en una cruz hace dos mil años pueda habitar en nuestros corazones y darnos una plenitud de regocijo y satisfacción y libertad más allá de toda posible imaginación.
Porque la sangre de Jesús tiene poder para limpiarnos completamente de todo pecado.
La Biblia dice en palabras sencillas que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Él fue resucitado de entre los muertos, serás salvo "(Romanos 10:9) nada más simple que eso.
La Biblia nos guía desde sus raíces a comprender el efecto de la sangre de Cristo. En Génesis 3:21, nos dice cómo el Señor hizo ropa de la piel de un animal para cubrir los cuerpos de Adán y Eva. Un animal tuvo que ser sacrificado y su sangre derramada para cubrir sus pecados.
En Hebreos 9 encontramos referencias a Éxodo 24 y la forma en que la provisión fue hecha para que el pueblo de Israel pudiera hacer expiación por sus pecados mediante la sangre de un cordero limpio y sin defectos, y se explica cómo el sumo sacerdote tenía que ir una vez al año al Lugar Santísimo en el tabernáculo para rociar la sangre del cordero en el expiatorio, para cubrir sus pecados y los pecados del pueblo.
Pero Jesús, habiendo sido hecho un sumo sacerdote, entró en un tabernáculo no hecho por manos humanas, y una vez por todas, entró en el Lugar Santísimo, no por medio de la sangre de animales que funcionaria sólo temporalmente para expiar los pecados, sino que entró por su propia sangre, la cual garantiza una redención eterna por nuestros pecados (Hebreos 9:11-14)
Cuando Jesús fue clavado en esa cruz, una cadena de acontecimientos tuvieron lugar, los cuales comenzaron a transformar el mundo entero. Y no fue pequeño sacrificio el que Él hizo, siendo azotado, golpeado, humillado, su piel rasgada en pedazos por las uñas y los huesos atados al final de ese látigo con el cual fue fustigado.
Sin embargo, el mayor sacrificio que Él hizo, fue, a sabiendas, aunque fuese por un instante, ser despreciado por Dios, rechazado por su propio padre.
Y mientras la sangre del cordero era derramada a través de las grietas en el suelo bajo la cruz de madera, así mismo empapaba los cuerpos de aquellos que han profesado y profesaran su amor y devoción por Cristo y por Dios, aquellos que por la gracia del Todopoderoso, han optado por seguirle fielmente a pesar de todas las posibles consecuencias. Y han sido hecho blancos como la nieve, habiendo sido vestidos con la justicia de Cristo Jesús.
El mensaje de la cruz está en el poder de la sangre de Jesús.
El poder de la sangre para limpiar los pecados y dejar sin mancha a cualquier persona que busque a Jesús, pues cuando encontramos nuestra vida en Cristo, nuestra carne muere al pecado y el pecado ya no tiene ningún poder sobre nosotros.
El poder de la sangre para garantizar una morada eterna en el cielo para aquellos que aman a Cristo, y para comenzar a vivir la eternidad en esta vida, abrazando la paz y el amor que es proporcionado a nosotros y a través de nosotros por el espíritu de verdad.
El poder de la sangre para derrotar el poder del mal en la vida del hombre, y para mantener a Satanás a raya, ya que ha perdido cualquier derecho sobre los que han confesado a Cristo como Señor y salvador.
Y ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del espíritu de la vida nos ha liberado de la ley del pecado y la muerte. (Romanos 8:1-2)
El hombre ha rodeado el mensaje de la cruz con complejos rituales y ceremonias que no son parte de este. Y al hacerlo, han obstaculizado en muchos aspectos la obra del Espíritu de Dios para la salvación de los perdidos.
Yo prefiero poner las cosas simples. Si usted cree en Cristo, entonces usted lo sigue, y si usted sigue a Cristo, usted obedece sus mandamientos, y si usted obedece sus mandamientos, entonces usted vive una vida recta, la cual se hace evidente en el amor a Dios y al prójimo. Si usted no obedece sus mandamientos, entonces usted realmente no lo ama, entonces usted o no le conoce, o usted es un hipócrita y necesita ser salvo.
Si uno de estos es su caso, arrepiéntase, confiese sus pecados ante Dios y Él le perdonará, porque esta es la razón por la cual su hijo murió y fue resucitado.
Que el Señor te bendiga y te guarde, y puedas perseverar hasta el final.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

El Señor Mismo te dará una Señal!

Isaías capítulo siete nos habla de los días en que Isaías el profeta fue enviado por Dios para hablar con el rey Acaz, rey miserable e idólatra que de acuerdo con el capítulo dieciséis de 2 Reyes, había hecho la maldad ante los ojos de Dios, y había seguido el camino de los reyes de Israel, un camino de desobediencia, de incredulidad, de rechazo de Dios, un camino que, según 2 Crónicas 28 le llevó a cerrar el templo del Señor y a hacer sacrificios humanos a los Baales y los dioses de su enemigos, incluyendo el sacrificio de su propio hijo.
Sin embargo, en su misericordia y en el propósito de ser fiel a la promesa hecha al rey David, Dios estaba dispuesto a rescatar a este hombre impío de la mano de sus enemigos, el pueblo de Siria y Efraín. Sin embargo, el corazón de este hombre estaba lleno de perversión e hipocresía, él estaba dispuesto a recibir el regalo de ser librado de sus enemigos, pero él no estaba dispuesto a cambiar su forma y caminar a la manera de sus antepasados. Él estaba dispuesto a recibir lo que Dios le daría, pero su corazón infiel exigía la garantía de un rescate humano, más que de Dios. Y el rey Acaz recurrió a recoger el oro y la plata del templo de Dios y de su propio palacio y enviarlos al rey de Asiria como regalo por su ayuda, pidiéndole que se convirtieran en aliados en contra de sus enemigos.
No puedo dejar de reflexionar sobre las muchas veces en mi pasado cuando tuve la oportunidad de dar gloria a Dios y permitirle que me librara de mis cargas, de mis problemas, y sin embargo opté por confiar en el mundo en ves de confiar en Dios, y buscaba otras soluciones para mis problemas o mi necesidad. Oh, cuánto dolor y cuantos errores me hubiese evitado si tan sólo hubiese confiado en el Señor!
En la actualidad, a menudo me encuentro aconsejando amigos y hermanos, y muchos miembros de nuestras iglesias que se encuentran pasando por situaciones similares, retos, adversidades, malas decisiones. Y las mismas respuestas constantemente resuenan en mis oídos: "¿cómo puedo saber que esto no es lo que Dios quiere para mí?", o "¿cómo puedo rechazar una oportunidad como esta?" o "Sé lo que estás diciendo, pero esto es lo que siento en mi corazón hacer ", o" mis amigos me dijeron ", o" yo quiero esto ', y la lista se extiende. Y seguimos haciendo caso omiso a los preceptos del Todopoderoso, y continuamos haciéndolo a nuestra manera. Y la voluntad de Dios para nuestras vidas sigue siendo echada a un lado por un tiempo, y el corazón del hombre sigue siendo engañado por la carne, y Dios tiene que seguir tomando medidas correctivas, y así la vida continúa.
Dios llego al extremo de decir a Acaz que pidiera una señal, cualquier señal, no importa cuán grande o pequeña, con el fin de mostrar a este rey corrupto y el pueblo de Judá, su poder infinito, y para confirmar que él haría lo que prometía . Y el rey Acaz podría haber pedido cualquier señal, no importa cuán descabellada. Pero en su mente ya este hombre había tomado una decisión, y él no estaba interesado en milagros, sino en la fuerza de un ejército que le librara de una derrota segura, el buscaba una alianza de humanos, lo cual militarmente parecía lógico, pero lo cual significaba un rechazo flagrante del Dios todopoderoso.
Por otro lado, recibir una señal de Dios le forzaría a enfrentarse a sus propias iniquidades, y renunciar a su aparente libertad y someterse a Dios. ¿Suena familiar?
Sin embargo, el corazón de un rey inicuo no obstaculizaría el propósito divino de Dios. La raíz de Isaí (Jesse) traería la salvación al mundo y Jerusalén era el lugar donde este evento tendría lugar. Así que Isaías habló a la casa de David en el nombre del Señor: "Por lo tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. (Isaías 7:14).
En otras palabras, Dios le estaba diciendo el rey Acaz, y el pueblo de Judá, no importa que tu corazón miserable no quiera oír mis palabras, mi promesa se cumplirá, y un salvador va a nacer a los hijos de Israel, El morará entre ustedes y su reino eterno será establecido en la tierra.
En cuanto a vosotros, los que tratan de atacarles no prevalecerán, pero aquellos en quienes se apoyan para su rescate se convertirán en sus opresores. Y vemos mas tarde en la historia cómo durante muchos años los asirios mantuvieron subyugado al pueblo de Judá. Cumpliendo así la profecía de Isaías.
La promesa le fue recordada al rey Acaz, esta promesa es el fundamento del pacto de la alianza, un pacto que ni siquiera los impíos eran capaces de ignorar o rechazar. El Mesías había de nacer, y esta era una promesa esperada por todos, pues la salvación de toda la nación dependía de ello.
El profeta le estaba diciendo al rey Acaz, el decreto de Dios es inviolable, y tu rechazo obstinado, y tu ingratitud y tu corazón traicionero no obstaculizaran los planes de Dios. Un niño será nacido de virgen, concebido por el Espíritu Santo, y Él va a ser educado de acuerdo a las tradiciones de Israel, y "Él va a crecer en sabiduría y en estatura y en gracia ante Dios y el hombre" (Lucas 2:52)
La importancia indiscutible de esta profecía debió haberse hundido en el corazón del rey y de la nación, pues la trascendencia y las consecuencias de la afirmación "Y llamarás su nombre Emanuel" no era pequeña declaración, ya que incluso hoy no es una declaración cualquiera.
Estamos una vez más acercándonos a la temporada mas alegre del año, y existe una razón enorme por la cual estar alegres, si llegamos a entender el significado de aquel nacimiento de virgen, de aquel niño nacido en un pesebre, un niño el cual es la encarnación de Dios, un niño que tomó sobre sí las iniquidades de todos nosotros (Isaías 53:6). Un niño que por la gracia de Dios se hizo nuestro redentor…
El rey Acaz no podía ni quería ver la importancia y las implicaciones de sus acciones, las cuales trajeron como consecuencia la destrucción y la miseria para el pueblo de Judá.
A menudo nosotros enfrentamos situaciones similares, y frecuentemente encontramos razones suficientes para rechazar la llamada del Señor, y le damos la espalda, y con nuestras actitudes y nuestro rechazo a menudo traemos el dolor a nuestras vidas y a la de nuestros seres queridos. Sin embargo, en su infinito amor y fidelidad, Dios sigue teniendo el deseo de darnos otra oportunidad, a pesar de nuestro rechazo.
Este es un momento oportuno para meditar en nuestras vidas, y ser reconciliados con Dios, y abrazar sus caminos y vivir verdaderamente libres. Si aún no lo conoces, pídele una señal, cualquier señal, e incluso si no te atreves, sólo pídele que entre en tu corazón.
En una ocasión hace dos mil años Él le dio al mundo una señal maravillosa, un niño nació, y se convirtió en la luz del mundo, y ese niño fue echo hombre, y fue clavado a una cruz como propiciación por nuestros pecados, y allí murió y fue enterrado en una tumba prestada, y en el tercer día se levantó de entre los muertos, y con su resurrección hemos sido liberados de las garras de la muerte.
Pídele a Él tu redención, y el Señor mismo te dará una señal.

Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús

La Hierva se Seca!

Confío en ti Señor, porque no tengo la capacidad de hacer esto, pero tu Santo Espíritu que habita en mi me guía de la manera más sorprendente, haciendo posible que yo pueda hace cosas las cuales nunca habría pensado poder hacer.
Una vez vi a un hombre sentado en la acera de una de las calles del mundo. Irónicamente, el Estaba leyendo una revista llamada Revista de Servicios Sociales, sin embargo, este hombre era indigente sin hogar, descuidado, abandonado a los estragos de la vida,
Yo no podía dejar de reflexionar sobre la parábola del hombre rico y Lázaro, la cual Jesús dijo, como está escrito en Lucas 16:19-31.
Esta parábola nos habla de una realidad con la que vivimos en el presente a extremos nunca pensado antes, pues nos enteramos de que menos del diez por ciento de la población del mundo posee más de el noventa y cinco por ciento de la riqueza del planeta Menos de un millar de personas son literalmente dueños de este planeta, mientras que casi quince por ciento de la población del planeta vive con menos de noventa centavos de dólar por día, es decir cerca de mil millones de personas que viven en un estado de pobreza más allá de la comprensión. Y hay más datos, sólo la mitad de un por ciento, así es, la mitad del uno por ciento de la población del mundo consume el sesenta por ciento de los alimentos del planeta. Sí, este dato es correcto, menos de 3 millones de personas se come el sesenta por ciento de los alimentos producidos en el planeta.
Pero no se detiene allí, del cuarenta por ciento restantes, solo un uno y medio por ciento le llega a los más pobres en el planeta, esto es cerca de dos mil millones de personas. Así es, 33 por ciento de la población del mundo vive en uno y medio por ciento de todos los alimentos producidos.
Hay hoy más de diez millones de niños, que no van a la escuela, ya sea porque no hay escuela o no tienen los medios. Y más de mil millones y medio de personas en el planeta no saben leer ni escribir.
Cerca de la mitad de la población del mundo no tiene acceso al agua potable, y de esos, más de mil millones de personas no tienen acceso a ningún tipo de agua y otro mil millones de personas tienen que caminar por lo menos un kilómetro para llegar a una fuente de agua.
Y aún hay más, más de dos millones de niños mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua,
Estos datos han sido extraídos de un informe del Banco Mundial, en el que podemos encontrar muchos más detalles horribles de la codicia y la maldad que se mueve el corazón del hombre.
Un último dato que quiero mencionar es que los alimentos producidos en el planeta cada año son más que suficiente para alimentar a cada hombre, mujer y niño todos los días con tres comidas equilibradas durante todo el año y todavía habría un superávit significativo. Y se necesitarían menos del uno por ciento de la riqueza del planeta para llevar una fuente de agua potable a todas las personas en el mundo.
Sin embargo, leemos en la revista Forbes de los ricos y famosos que se deleitan en la gloria dada al hombre por su codicia y su crueldad,
La Biblia dice en Isaías 40:6-8 Una voz dice: "Grita". Y yo dije: "¿Qué voy a gritar?"
"Todos los hombres son como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo. La hierba se seca y la flor se cae, porque el aliento del Señor sopla sobre ellas. Sin duda el pueblo es hierba. La hierba se seca y caen las flores, pero la palabra del Dios nuestro permanece para siempre. "
Y eso es un misterio que nadie quiere enfrentar, pero el temor a una dura realidad en el infierno está latente en el corazón de cada hombre, tanto los ricos como los pobres, porque el Señor puso su palabra en nuestros corazones, para convencernos de nuestra maldad, y atraernos a Él, sin embargo el control que el Dios del dinero ejerce en el hombre lo mantiene ciego y sordo a la realidad de la oscuridad que le espera en el momento de la muerte, y todas las riquezas y todo el poder y toda la gloria lograda en esta vida no cuenta para nada cuando la verdad le golpee en la cara, pero para entonces ya será demasiado tarde, y cada momento de gloria en esta tierra será recordado con dolor y arrepentimiento mientras la condenación eterna lo abraza.
El hombre rico podía ver a Lázaro sentado con Abraham, y podía ver que este se deleitaba en la gloria del cielo, y el lamentaba cada momento que había despreciado a el enfermo sentado en la puerta de su casa, y le pidió a Abraham que envíe a Lázaro a mojar la punta de su dedo y ponerlo en su boca para poder tener un momento de alivio. Pero no hay retorno del infierno, no hay salida, y la eternidad es un tiempo muy largo.
Los pocos años de vida que Dios nos ha dado aquí en la tierra no son más que un instante de nuestra vida eterna, y una oportunidad para derrotar a la enfermedad de la maldad que nos esclaviza, y abrazar su llamado a una vida de verdad y redención, una vida la cual podría tener sus momentos desagradables en el presente, pero que está llena de la alegría y la paz que sólo viene con el conocimiento de Cristo.
Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo. (1 Pedro 1:17)
Pues peregrinos es lo que somos, en un planeta que está en descomposición y con destino a la destrucción a manos de un ser que Dios puso en la tierra para cuidar de ella, y para ser fructífero. Sin embargo, antes que esto llegue a pasar, el Señor Jesucristo cumplirá su promesa de volver sobre las nubes con el sonido de las trompetas, y para recoger a los que son suyos antes de la restauración de todas las cosas y la obliteración de la maldad
La inminencia de esta realidad es algo que sólo puede ser visto y entendido por los elegidos, pero aún hay tiempo, mientras nos queda tiempo, entonces vallamos a predicar y testificar con poder y denuedo por el Señor, y oremos con afán, con agonía, para que el corazón del hombre se ablande y para que se aparte de sus malos caminos, y se arroje a los pies de Jesús.
Él es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros sino también por los pecados de todo el mundo. (1 Juan 2:2)
Las riquezas y la gloria pueden parecer una cosa dulce, pero al final son de la desgracia del hombre. Pues antes de que seamos carne, somos espíritu, y como la hierba, la carne va a morir, pero el espíritu perdurara por toda la eternidad, por lo cual hagamos la eternidad en el cielo nuestra realidad actual, vamos a venir a Cristo, y seamos salvos.

Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús

Una Oración de Gracias!

Bendito sea tu Santo y Divino Nombre Señor. Padre amado que estas en los cielos, te doy gracias hoy porque no es simplemente un día mas; es un día mas que tu has creado, un día mas que nos has regalado y en el cual esta contenida toda la maravilla de tu divinidad y de tu perfecto orden; un día en el que tu nos has puesto juntos para adorarte y hacer un poco mejor la tierra al traer a otros razones para ver tu presencia en el.
No es solamente un milagro el que estemos tan cerca de ti señor, pues un milagro es algo imposible hecho posible. Es infinitamente más que un milagro el que hoy nuestro hogar este impregnado de tu presencia, es un milagro divino revestido de tu gracia, la única que pudo haber realizado semejante hazaña. Pues como personas éramos no más que dos sombras del mismo Satanás, vestidos con manchas de pecado desde la cabeza hasta los pies, y sin esperanza alguna siquiera de poder ver que nuestras vidas estaban podridas y que caminábamos aceleradamente hacia el infierno.
Se que hay muchas personas perdidas en el mundo, pero no creo que exista nadie que pueda estar inmerso en tal nivel de corruptibilidad como lo estábamos yo y mi pareja,
Y de un solo golpe tú nos arrebataste de las garras de Leviatán, tú nos arrastraste fuera de los tenebrosos callejones de perdición en que caminábamos y nos trajiste a la brillante luz de tu redención; nos tomaste de la mano y nos llevaste a la vida eterna en tu presencia. Y allí nos has permitido encontrar una vida de sorpresas continuas, de alegrías permanentes, de constante regocijo, y una vida de amor y compasión y comprensión, en la que tú nos revelas todos los días nuevas maneras de ser, la cuales nos acercan aun más a ti.
Y en este día señor queremos darte las gracias, no porque el mundo a decidido hacer este un día para dar gracias, sino porque todos los días tenemos razones suficientes para vivir arrodillados ante ti, postrados en tu presencia diciéndote gracias señor, por un milagro que sobrepasa lo sobrenatural, por un imposible hecho posible en ti, porque hoy podemos ver a nuestros hijos disfrutar de ese hermoso regalo que es tu gracia, y podemos sentir la inmensa paz que solo tu puedes dar.
Te damos gracias señor, pues podemos con certeza decir que nuestras vidas están completas, que no nos falta absolutamente nada pues te tenemos a ti, y que no hay mancha mundana que pueda tentarnos, la cual no podamos rechazar, solo porque tu nos has dado el poder para discernir las mentiras del mundo, y mantenernos bañados en tu sangre.
Te damos gracias señor pues hay un mundo real el cual solo aquellos que tu has escogido pueden ver, y tu nos has incluido entre esos que tu has tocado con el regalo de la vida eterna, y podemos distinguir claramente la separación entre tu reino aquí en la tierra y el reino del príncipe de la mentira el cual como una película tridimensional, nos pasa por el frente mostrando sus artimañas seductoras las cuales tienen atrapadas a tantos hombres y mujeres de bien.
Te damos gracias señor, porque aun cuando los constantes golpes del enemigo a veces perforan la poderosa armadura con la cual nos has cubierto y las manchas se aferran a nuestro frágil naturaleza de pecado, tu sangre señor con la cual has cubierto nuestra alma y nuestro espíritu rápidamente diluye esas oscuras manchas, manteniéndonos brillantes y llenos de tu justicia ante la presencia de Dios.
Gracias señor, porque pagaste un precio muy alto por cada uno de nosotros, aun cuando éramos tus enemigos, gracias señor, pues diariamente me permites ver y aprender aun mas de ti, y crecer y madurar y extender la mano a otros que quizás aun no te conocen, y que necesitan un hombro donde apoyase para alcanzar tu mano.
Gracias señor, pues en mi imperfección tu me haces perfecto, porque en mis desagravios tu me agradas, porque en todas mis tormentas estas tu calmando las aguas y manteniendo los días claros
Gracias señor, pues hoy puedo gritar con verdadero gozo Aleluya, Yahvé vive y yo vivo en el y el vive en mi, y ya no hay mas aburrimiento o temor o miseria o necesidad o enfermedad, mi gozo es infinito señor, y mi razón para vivir es tan inmensamente hermosa como lo será mi razón para morir cuando tu me llames a tu presencia, pues viviendo vivo en ti, y todos los falsos sueños y regalos y diversiones manipulados por el mundo nunca podrán igualar la permanente alegría el permanente gozo de vivir en ti.
Y cuando me llames a tu presencia moriré en ti, y en tu eterna presencia viviré, donde todas las cosas son perfectas.
Gracias señor Jesús, sencillamente gracias, Amen

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Como si no lo Supiera!

Muchas veces me río de la ingenuidad que aun vemos en el Mundo, de cómo tanta gente aun camina por la vida creyendo todo tipo de mentiras, aun cuando hemos llegado a niveles de desconfianza sin igual en la historia del hombre. He oído historias y visto situaciones que podría parecer ridículo que cualquiera pueda creerlas, y sin embargo la gente sigue cayendo, y confiando y creyendo.
Lo que sucede es que la mayoría de las estafas y los trucos y situaciones de esta índole, están diseñados para apelar a las zonas más profundas y oscuras de nuestro ser interior, y se las arreglan para activar sentimientos que ni siquiera nos damos cuenta que están en nosotros, y estos sentimientos, nos inducen a creer, incluso en presencia de lo obvio.
La razón por la que creemos y seguimos cayendo en estas trampas es porque estamos motivados por el pecado. Sé que estoy tocando un tema que nadie quiere escuchar, pero esa es la realidad. Por lo general es la lujuria (los deseos) la que nos mueve, y la que provoca esos sentidos que están allí para llevarnos a hacer cosas que a menudo nos hacen sacudir la cabeza en incredulidad, una vez nos damos cuenta de lo que hemos hecho.
Juan habla de esto en sus epístolas (1 Juan 2:15-17). Y usted puede sentirse tentado a decir, ¿cómo se puede atribuir a una actitud pecaminosa el hecho de que alguien nos seduzca en hacer algo que normalmente no haríamos? Mi respuesta es simple: es la atracción de las expectativas, los deseos de lo que está por venir. La idea de que "si esto es real, voy a hacerme rico, o voy a obtener gran placer, o me voy a conseguir mas poder" estos son los tres principales motivadores de la humanidad, y son un engaño, una ilusión creada por el diablo para mantenernos en la oscuridad, para mantenernos apartados de la realidad de la vida. Y cuando un experto tramposo con agilidad mental se apodera de este concepto, es fácil crear instrumentos de decepción basados en estos principios.
Jesús dijo al diablo en Lucas 4:4, No solo de pan vive el Hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Deuteronomio 8:03 nos muestra el mismo pasaje, el cual se expande para explicar que cuando confiamos en el Señor podemos contar con su fidelidad en el cumplimiento de todas sus promesas. Los israelitas estuvieron cuarenta años en el desierto, sin embargo, nunca sufrieron hambre o sed o necesidad de ropa.
Y son precisamente estos tres factores de motivación los que el diablo utilizo para tratar de tentar a Jesucristo al pecado, al tratar de activar en el estos sentidos, con ofertas de oportunidades, de satisfacción, de riquezas, sin embargo el Señor le detuvo en seco, con la cita de tres versículos del libro del Deuteronomio; No pondrás al Señor tu Dios a prueba (Deuteronomio 6:16), daréis culto al Señor, tu Dios, y solo a Él servirás (Deut. 6:13), y, no sólo de pan vive el hombre (Deut. 8:3).
No se espera que respondamos de otra manera a estas tentaciones, sino a través de conocer a Dios, sino a través de ser seguidores de Jesucristo, sino a través de la devoción y el estudio de las Escrituras. Pero incluso dentro del cuerpo de Cristo vemos a menudo las víctimas, cayendo por las grietas del infierno al permitir que las seducciones de este mundo se burlen de ellos al hacerles creer que puedan conseguir a través de perseguir un fantasma, (el fantasma de la lujuria) algo que sólo Dios puede dar.
Cristo Jesús murió en la cruz para restaurar nuestra humanidad caída, para darnos la redención, para pagar el precio por nuestros pecados y traernos al Padre, sin embargo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida continúan ganando terreno, y cada día más de nuestros hermanos siguen cayendo en las grietas del infierno a través del engaño.
El ejemplo de Eva en el Jardín del Edén debería haber sido suficiente para aquellos que han experimentado a Cristo, sin embargo, tenemos una inexplicable costumbre de tropezar con las piedras que ya han sido retiradas de nuestro camino.
Puedo entender la razón por la que el mundo cae en estas trampas, puedo ver cómo, la gente de la oscuridad se mantiene cometiendo errores, uno tras otro, y dejando que el engaño gobierne sus vidas, no es extraño ver como ciudadanos aparentemente rectos y honestos terminan cometiendo todo tipo de actos pecaminosos, la violación, el asesinato, el adulterio, la fornicación, el robo, el fraude, la mentira. Tenemos bastantes ejemplos que podríamos mencionar directamente desde los titulares de las noticias actuales.
Pero cuando un hijo de Dios cae a través de las grietas del infierno, hay turbulencias en el cielo, cuando un prominente ministro, o incluso la mas pequeñita de las ovejas del señor tropieza en una piedra que estaba destinada a hacerle caer, la constricción del espíritu Santo es obvia, y yo no estoy hablando de los cortes y magulladuras que recibimos a través de las caminatas de la vida, y las espinas y los cardos que nos hieren mientras caminamos por el sendero estrecho, estoy hablando de aquellos que a sabiendas caen en las trampas de Satanás. A través de los mismos pecados que hemos dejado atrás cuando escogimos seguir a Cristo.
Nuestras iglesias están manchadas, nuestros jóvenes, nuestros ancianos, nuestra gente está viviendo como si Cristo nunca va a volver, como si no habrá ningún juicio. Y nos atrevemos a preguntar, ¿por qué Dios no me habla?
Chismear, mentir, robar, fornicar, la lujuria, la avaricia, el adulterio, las adiciones, todo tipo de adiciones, los juegos de azar, las drogas, los cigarrillos, el alcohol, la pornografía, son rampantes dentro de la iglesia, y qué estamos haciendo al respecto? nosotros, los líderes de la iglesia, emitimos un susurro de vez en cuando tratando de no agitar el agua, con miedo de ofender a alguien.
El espíritu del Señor está sobre mí, y él me ha ungido para liberar a los cautivos, para echar fuera demonios, para llevar la libertad al cuerpo de Cristo, y la única manera de conseguir esta libertad es diciendo la verdad, llamando las cosas como son, y aquellos que se ofendan y no se arrepientan no van a irse con el señor de ninguna manera.
El Señor Jesucristo leyó estas palabras del libro de Isaías capítulo 61, para que el mundo sepa que hay una nuevo regla del juego, que hay un nuevo pacto entre Dios y su pueblo, pondré mi palabra en su corazón y en su mente, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. (Jeremías 31:33). Pero hay un llamado que es parte esencial de este pacto, y el cual es obedecer sus mandamientos, seguirle con sinceridad y de todo corazón, y aquellos que no son capaces de hacer esto, y aquellos que no son capaces de separarse del mundo y vivir una vida para Dios, entonces para estos Él no es su Dios, y ellos no son su pueblo.
Si esta palabra es para ti, Arrepiéntete, y se salvo, o continua por el camino ancho y se condenado. (Marcos 16:16)
Que el Señor les bendiga y les dé la sabiduría para tomar las decisiones correctas!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Entendiendo la Redención!

La palabra redención ha estado martillando mi mente y no he podido evitar escribir algo al respecto, por tanto aquí tienes.
¿Qué tanto sé acerca de la redención? Para empezar yo sé que la mayoría de los diccionarios la describen como el pago de una deuda atada a un objeto como en una casa de empeño, también sé que esta palabra representa la obra de Cristo en la cruz, para el pago directo y completo de la deuda de nuestras almas. Pero, ¿cómo es esto posible? ¿No pertenecen nuestras almas a Dios?
El problema radica en el hecho de que a pesar de haber sido nuestras almas hechas por Dios, están empañadas por el pecado, están podridas, sucias, enlodadas, Horriblemente deterioradas por la presencia del pecado en nuestras vidas, tanto el pecado original como los pecados personales que se han acumulado unos sobre otros. Y el Espíritu de Dios es más blanco que la nieve, y la justicia de Dios es perfecta, y la perfecta justicia de Dios no puede lidiar con un ser imperfecto. Nuestro rechazo de Dios nos descalifica para acercarnos a él, y cada uno de nosotros, los que pecan a propósito y los que dicen que no pecan, los que practican el mal y los que practican las buenas obras, los que viven una vida de crimen, y los que viven una vida de bondad, y cualquier persona en el medio, todos rechazamos a Dios cuando rechazamos cualquiera de sus mandatos, cuando violamos cualquiera de sus mandamientos.
Por lo tanto, para que todo quede muy claro, nadie, ni uno solo de nosotros califica para acercarse a Dios, ni siquiera por un millón de millas.
Como está escrito: "No hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, ni siquiera uno”. (Romanos 3:10-12)
Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23)
Es así de simple, una persona puede volverse a Dios, y hacer las cosas de Dios, y comportase bien, y hacer cualquier cosa imaginable para ganar el favor de Dios, y esa persona aún no reúne los requisitos para acercarse a Dios, en otras palabras, esa persona continua estando perdida, y su alma, que por derecho le pertenece a Dios, ahora está en un contrato de arrendamiento al diablo, esta atada a él por el pecado y esta a su disposición.
Esto es, por supuesto, a menos que el precio de esa alma sea pagado, a menos que esa alma sea redimida.
¿Y que podemos hacer para pagar ese precio? La respuesta a esa pregunta es; no podemos hacer nada. Como he dicho antes, no hay nada que podamos hacer para salir de esta prisión. Porque Dios es perfecta Justicia, y a fin de salir de ella la justicia de Dios tiene que ser satisfecha, el juez necesita golpear el martillo y el acusado tiene que ser condenado.
Ok, ¿Y ahora qué? Si no hay nada que podamos hacer para salir de ello, y si todos estamos destinados al infierno, ¿cómo podemos ser rescatados de la condenación eterna?
La Biblia dice:
Por lo tanto, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, porque en Cristo Jesús la ley del Espíritu de vida me ha librado de la ley del pecado y la muerte. Porque lo que la ley no podía hacer, ya que se vio debilitada por la carne, Dios lo ha hecho enviando a su propio Hijo en semejanza de hombre pecador para que el fuese una ofrenda por el pecado. Y de esta manera El condenó al pecado en el hombre pecador, a fin de que los justos requisitos de la ley fuesen cumplidos plenamente en nosotros, que no vivimos más según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. (Romanos 8:1-4)
En otras palabras, Cristo Jesús pagó el precio que había que pagar por nuestros pecados, y de esta forma cumplió los requisitos de Dios de perfecta justicia, y pago el precio por la redención de nuestras almas. Pero hay algo más.
Esta justicia de Dios se cumple por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen. (Romanos 3:22).
Para que nadie se jacte delante de Dios. Es gracias a él que estamos en Cristo Jesús, quien se ha convertido para nosotros en sabiduría de Dios, es decir, nuestra justicia, santificación y redención. (1 Corintios 1:29-30)
… Entró en el Lugar Santísimo una vez para siempre por su propia sangre, habiendo obtenido eterna redención. (Hebreos 9:12).
Ahí lo tienes, no podemos acercamos al trono de la gracia por nuestros propios medios, pero Dios envió a su hijo Jesucristo para hacer el camino para que nosotros podamos llegar a Él, Él sacrifico a su hijo para construir un hermoso puente entre Él y nosotros, un puente de redención a través del sacrificio en la Cruz, a través de la preciosa sangre de Jesús, el último sacrificio, el cordero de Dios.
En pocas palabras, esto significa que al abrazar a nuestro señor Jesucristo, al venir a sus pies en humilde arrepentimiento y convertirnos en seguidores de sus caminos, la rectitud de Cristo se convierte en nuestra rectitud, la justicia de Dios está plenamente satisfecha, y el precio de nuestros pecados es pagado en su totalidad.
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvar al mundo a través de Él. El que cree en Él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado porque no ha creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. (Juan 3:16-18)
Esa es la declaración más bella y significativa, y de mayor alcance en toda la Biblia. El que cree en Jesús no se pierde, mas tiene vida eterna.
El problema con esa declaración es que el diablo y todas sus fuerzas demoníacas creen en Jesús, y todos están destinados al infierno.
Entonces, ¿qué significa creer? El Señor siempre nos da las respuestas que necesitamos, porque su palabra dice "Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación. "(Romanos 10:9-10).
Así que vamos todos a asegurarnos de que tenemos los requisitos de la salvación, vamos a acercarnos al Señor en humilde adoración y re-dediquemos a Él nuestras vidas, con sólo confesar con nuestra boca su señoría, y derramar nuestro corazón y nuestro amor en Él, y vamos a proclamar con poder que Jesucristo es el Señor.
Que el Señor Jesucristo sea siempre la luz que te guía, y que puedas siempre volver a la cruz para ver el alto precio que Él pagó por tu libertad y tu redención eterna

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Un Hombre de Razon!

Han pasado 19,358 días desde el día en que nací y finalmente lo entiendo, y ha tomado la visión de una persona significativamente más joven que yo para enderezar los caminos de mi entendimiento.
Este Jesús al cual conocí hace muchos años, este mismo Jesús de quien he estado aprendiendo y al cual he estado siguiendo y por quien he estado gritándole al mundo a toda voz, no pertenece a la categoría de hombre en la cual yo le había clasificado, de hecho todo el mundo se equivoca acerca del Jesús que dicen conocer, o al menos la mayoría del mundo cuando habla de Jesús, no esta hablando de la persona que realmente Jesús es; no porque Él no sea el hijo de Dios, sino porque Él no está sujeto a ninguna bandera, himno o nación, porque Él no le pertenece a nadie más que a Dios. Porque Él no sigue ninguna religión o dogma o tradición o norma de hombre, porque él representa la libertad y la vida y se levanta por sobre todos reto o circunstancia, porque el verdadero significado de vivir sólo se encuentra en Él, porque el verdadero descubrimiento de la vida esta sólo en Él, porque Él es sólo un hombre sencillo, pero no es cualquier hombre.
Me equivoqué al juzgarlo porque yo seguía insistiendo en que él era un israelita, y Sí, El nació en Israel, pero estaba conectado sólo a este país por el nacimiento físico, por nacimiento humano, no por su naturaleza, la suya es una naturaleza cosmopolita, Sus pensamientos son ilimitados y sin fronteras, porque él ve su propósito unido a una necesidad, una que no esta supuesta a ser satisfecha en una sola nación, sino en todo el mundo. Y el mundo fue siempre en su intención, y fue parte de su visión, a pesar de haber limitado su ministerio a sólo Israel,
De hecho todo su ministerio en sí mismo es un extraordinario modelo de planificación estratégica, ya que si lo miramos en el contexto del desarrollo, este es un modelo digno de imitación en prácticamente cualquier aplicación a la vida. Pues Él comenzó su trabajo en una pequeña aldea de Israel, en uno de los más pobres y pequeños pueblos de la región en aquellos momentos, y desde allí enfocándose en la enseñanza y la formación y multiplicación, Él estableció las condiciones para una explosión a lo largo de todo Israel, y a su debido tiempo del mundo entero. Esto funciona igualmente bien en la agricultura, se planta una semilla, la nutres, germinas, la alimentas, la ayudas a crecer, y cuando es lo bastante fuerte, la clonas, y se producen muchas más pequeñas plantas, hasta que puedas llenar todo un campo. O en el comercio o la industria, se establece el producto para el desarrollo y la comercialización, y se prepara a aquellos que lo llevarán a otras regiones. Jesús dijo a Pedro y Andrés, "Yo os haré pescadores de hombres" (Lucas 5:10) y así lo hizo, en sólo tres años estos hombres estaban ya dispuestos a tomar el mundo, y el cristianismo se extendió a lo largo de todas las naciones del mundo conocido.
Es cierto que Él era un israelita, sin embargo, su propósito era de largo alcance, mucho más allá de las fronteras de Israel cuando él comenzó su ministerio, su visión no estaba limitada por restricciones humanas o fronteras físicas.
Seguí insistiendo en que Él era un revolucionario, y Sí, Él eventualmente causo una revolución en todo el planeta, mediante la creación de una nueva visión del mundo, una que ha despertado los corazones de miles de millones de personas a un nuevo entendimiento, y en el contexto de este nuevo entendimiento Él Fue y sigue siendo la voz de la razón, una voz que expresa con pocas palabras el significado de la transformación, de la comprensión, del descubrimiento, de la verdad, una voz que despierta el alma a través del corazón del hombre, y trae un nuevo significado a la vida, un nuevo significado de ser persona, de ser individuo, y una nueva esperanza a la humanidad.
Jesús no se había propuesto luchar contra nadie en particular, o contra fuerzas especificas como muchos proponen, no contra fuerza humana o espiritual, porque en realidad Él era la voz de la mansedumbre, la voz de la paz, y Él no tenía la necesidad de luchar, porque estaba más allá de cualquier desafío humano, Él está más allá de toda actitud o emoción humana. Y tanto en el mundo natural como en el espiritual Su lucha era simple, porque Él vino a hacer, y no en busca de conflictos, de hecho todas Sus confrontaciones registradas no son proactivas, sino reactivas, Pues había un trabajo que hacer y esto implicaba que habría que destruir cualquier muralla de la oposición, y así lo hizo.
Ciertamente hubo una revolución porque el cristianismo, en la manera en que se tornaron los acontecimientos, terminó por desestabilizar el sistema, y con el tiempo logro superar toda oposición humana. Sin embargo, no fue la espada la que trajo este resultado, fue la mano de Dios. Toda mayor intervención humana en el cristianismo en los años que siguieron la muerte y resurrección de Jesús, con todas sus violencias, fueron esencialmente obra de del hombre, y terminaron por oscurecer y tomar como rehén el trabajo del Señor.
Jesús no vino a la tierra para ser un revolucionario como entendemos revolución, la revolución sin embargo, sólo se produce como consecuencia del cambio, y el cambio fue el motivo que le movió a el a cada uno de sus pasos, todo su ministerio estuvo enfocado en poner en orden algunas cosas que habían sido rotas, y cuan magnífico fue el resultado, pues Él hizo exactamente lo que había venido a hacer.
Seguí insistiendo en que Él fue un poderoso profeta, y de hecho, sí era un profeta, y como profeta vino a afectar a pasado, el presente y el futuro, a anunciar la llegada de una nueva era, la era de la razón, para traer la revelación de un nuevo pacto, y para sentar las bases de una nueva ley, de justicia por la fe y la redención por la gracia. Como profeta le dijo al mundo, ha llegado el momento para el cambio, y el reino de los cielos ha llegado a tomar control de los caminos del mundo, y por esta razón Él fue clavado en un árbol por los suyos, lo que aquellos que le hirieron no entendían en ese momento es que no le imponían la pena de muerte, en su lugar aquellos hombres de maldad lo encaminaban al cumplimiento en Él de la profecía de la expiación, con la cual Él lavó los pecados del mundo entero.
Sí, Jesús fue un profeta poderoso, y hoy día estamos viviendo en la carne Sus profecías, pues vemos, una tras otra, cada una de sus profecías cumplirse en preparación para su eventual retorno. Estamos experimentando su presencia en nuestras vidas mientras caminamos en Su palabra y vemos el cumplimiento de su promesa hacerse realidad en nuestros pasos, mientras nos regocijamos al descubrir que la libertad que nos ha sido dada no tiene igual en términos humanos, y no puede ser reemplazada por ninguna obra u objeto o condición creada por el hombre, al descubrir que las ilimitadas oportunidades para volar como el águila son tan abrumadoramente estimulantes que no pueden ser sustituidas por nada que podamos encontrar en esta limitada vida terrenal.
Sí, Jesús era un profeta y es un hecho que Él es poderoso, y puedo decir con confianza que su voz sigue resonando hoy día, rompiendo barreras, levantando nuevas olas y cambiando las formas terrenales, y trayendo las bases de este mundo a un nuevo nivel de entendimiento, y sus milagros continúan hoy incitando las llamas de las evidencias de su gran poder, y su profecía continua hoy obviando una verdad inconmovible.
Yo seguía insistiendo en que Él es el hijo de Dios, y sí, que Él lo es. Él nació de virgen "y él crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres" (Lucas 2:52). Pero Él no sólo es el hijo de Dios, Él es Dios en la carne, Él es Dios que vino a la tierra con una misión, una misión que ningún ser humano podría haber tomado alguna vez, Él tomó sobre sí la responsabilidad de proporcionar un camino de salvación para la humanidad, la de ofrecer una forma de satisfacer su perfecta justicia para que la humanidad tuviera una puerta hacia su reino, Él vino a dar un primogénito, un cordero sin manchas que pudiera ser sacrificado una vez y para siempre como retribución por los pecados de la mundo. Y sólo a través de este acto de amor inconmensurable pudo establecerse el escenario para que el hijo pródigo encontrara el camino a casa, para que la oveja perdida pudiera retornar a su redil. Él rompió el velo que nos separaba de Él, y sólo Él pudo haber ejecutado tan trascendente labor, porque no había nadie más, y este hecho nos hace hoy capaces de proclamar que no hay otra forma bajo el cielo, por la cual cualquiera puede ser salvado. (Hechos 4:12)
Sí, Dios puso su trono a un lado y vino en la forma de un niño a vivir la vida del hombre, para experimentar los dolores y las angustias y el gozo de la vida, a ser un hijo, y un hermano, y una persona, un ser humano de carne y hueso, quien podía recibir contusiones y heridas, y reír, y jugar, y trabajar con sus manos, y experimentar todas y cada una de las experiencias humanas, para que nadie le puede decir acerca de lo que es sufrir, de cuáles son los placeres y los dolores y las tribulaciones de una caminata en la carne, y esta magnífica experiencia le ha dado una perspectiva maravillosa sobre la condición humana, una que le hace sensible a nuestros dolores y nuestras debilidades y nuestras fortalezas, una que lo identifican con nosotros y le da el placer de una verdadera comprensión de su creación, porque nadie tiene que decirle cómo se siente el ser humano, o lo qué significa tener sueños y pesadillas y esperanza, pues el pudo ver lo que vemos, saber lo que sabemos, y experimentar los impulsos y las necesidades y las tentaciones que vivimos cada día.
Esta extraordinaria experiencia, la misma experiencia que confirma su entendimiento de que la vida humana vale la pena salvar, le permitió dar un paso adelante cuando fue llamado al deber como cordero de sacrificio, y decir durante una cargada noche de agonía en Getsemaní, "no se haga mi voluntad, sino la tuya. (Mateo 26:42)
Cuando por fin llegué a comprender el significado de servir a un Dios que me conoce, que realmente me conoce, que sabe exactamente lo que paso cada día, no sólo porque Él lo sabe todo, sino porque Él experimentó mis experiencias en su propia carne, y Él puede identificarse y conectarse conmigo, no sólo me llena de una satisfacción verdadera y de una paz inexplicable, me llena también de la convicción de que mi lugar junto a él está a salvo, de que él se asegurará de que mientras yo le sea fiel a Él, Él va a estar en mi esquina todo el camino hasta el final, empujando conmigo y animándome y dándome fuerzas. y que cuando llegue el momento, Él estará esperando por mí, regocijándose al darme la bienvenida a casa, mientras abre sus brazos y dice, yo sabía que lo lograrías, ven a casa mi hijo, déjame ponerte sandalias nuevas en los pies y un vestido nuevo a tus espaldas, ven a casa y vamos a celebrar, porque finalmente estas aquí . (Lucas 15:22)

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús