Una Nueva Iglesia – Reporte 2

Es martes por la mañana en San Ignacio, y ha estado lloviendo durante tres días sin parar.
Algunas cosas han cambiado desde el domingo. Y nos seguimos gozando en el Señor, mientras El nos muestra su gracia y favor.
Ayer vimos gente trabajando en el edificio de la iglesia que se encuentra justo enfrente de nosotros, y decidimos cruzar la calle y hablar con el pastor, allí nos enteramos que el pastor acababa de abandonar la iglesia y los propietarios del edificio estaban tratando de limpiar la propiedad.
Mientras me paseaba en el interior, el Espíritu Santo, me hablaba de manera extraordinaria, y nos dimos cuenta de que Dios lo había planeado de esa manera.
Este es un hermoso edificio con dos niveles y dos grandes salas. El piso de arriba, mucho más grande que la planta tiene espacio para unas 200 personas. Y tiene un techo de catedral y una decoración muy atractiva.
La planta baja, una habitación simple podría ocupar tal vez setenta u ochenta personas cómodamente, y tiene mucho espacio para otras actividades.
Si bien en la carne, yo deseo alquilar todo el edificio, lo cual nos costaría unos 750 dólares canadienses al mes, el Espíritu Santo sigue aconsejándonos que se lo tomemos lento, y que alquilemos sólo la parte inferior, la cual cuesta sólo 250 dólares canadienses al mes. Dios nos dará todo el edificio, pero no aún.
Los propietarios de este edificio son personas cristianas, con un corazón lleno de compasión, y nos reuniremos hoy para hablar de otros proyectos que tienen. Pero por ahora, hemos convenido en tomar el espacio inferior, y, Primero Dios, vamos a iniciar el servicio el próximo domingo a las 10 AM.
Hoy vamos a Belmopan para visitar a un hogar de niños, y la oficina de inmigración, y una serie de otras tareas concernientes a nuestra estadía en Belice. Y, Primero Dios, esta noche vamos a iniciar una reunión de oración todos los días en el nuevo edificio.
Les suplico, hermanos y amigos, Oren con nosotros, pues la jornada ha comenzado, y los desafíos son muchos, pero la intercesión de los santos ayudan a destruir las murallas de oposición,
Mañana tenemos previsto visitar Benque Viejo, un pueblo en la frontera con Guatemala, a unos treinta minutos de distancia, donde estaremos buscando la posibilidad de trabajar con los niños. Por favor oren por los niños de Belice y de Guatemala, pues Dios nos mueve a trabajar con ellos.
Gracias a todos nuevamente por su extraordinario apoyo.
Que el Señor los siga bendiciendo siempre!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

El Caracter de Dios!

Si le preguntáramos a un cristiano si él o ella conocen a Dios, la respuesta más probable es que sí, y con toda probabilidad, él o ella nos diría que Dios es omnisciente, omnipresente, omnipotente, que Dios es compasivo, misericordioso, amoroso, justo. También hay una posibilidad de escuchar que Dios es nuestro proveedor, nuestro sanador, nuestro estandarte, y así sucesivamente. Y sin duda es importante estar consciente de todos estos atributos de Dios, el hecho de que los conozcamos nos ayuda a comprender en cierta medida quién es Dios.
Pero si le pidiésemos a una persona que describa a su padre probablemente escucharíamos algo así:
Él es amable, y atento a todas mis necesidades, el es tierno y cariñoso y siempre me siento seguro cuando estoy cerca de él, él es un hombre muy responsable y honesto y enfocado y dedicado, es como si siempre conociera todas mis necesidades incluso antes de que le pregunte, y si estoy enferma siempre está preocupado y se mantiene pendiente de mí, tratando de alentarme y hacerme sentir mejor. A menudo he sentido como si el quisiera estar enfermo en mi lugar, él me quiere mucho, y sé que haría cualquier sacrificio para mí, incluso asta su propia vida.
O la respuesta podría ir en la dirección opuesta: Él es un idiota, irresponsable, deshonesto, un borracho, nunca está allí para mí, nunca tiene nada bueno que decir, siempre contradictorio, controlador, manipulador, egoísta, nada le importa, excepto de sí mismo, yo podría estar muriendo y no me traería una pastilla. El no sabe si yo estudio o trabajo, o lo que hago, a veces pienso que el ni siquiera sabe si estoy vivo. Él nunca haría ningún esfuerzo para hacer nada por mí.
Suena familiar?
Todos tenemos padres, y si alguna vez les conocimos o no, o sea que hayan sido buenos o malos padres, ellos siempre juegan un papel importante en lo que somos, a veces el papel no es más que genético, otras veces, especialmente cuando están cerca durante nuestros años de desarrollo, adoptamos una gran parte de sus personalidades, hábitos, rasgos, creencias, manerismos, y de una manera u otra en muchas de nuestras características nos volvemos como ellos.
De ahí la importancia de conocer verdaderamente a Dios. Pues ser familiares con algunas de las características de Dios no nos hace conocedores de su verdadero carácter, y conocerle verdaderamente implica que eventualmente adoptaremos muchas de sus cualidades.
Cuando nos enfocamos en estas dos opuestas descripciones de un padre, muchos de nosotros de inmediato se identificará con una de ellas, y si reflexionamos pausadamente sobre la importancia de estas descripciones, nos daríamos cuenta de que muchas veces le atribuimos a Dios el carácter que hemos visto en nuestros propios padres, haciendo que tengamos una percepción parcializada y muchas veces negativa de nuestra identificación con Dios.
De ahí la importancia de nosotros re-aprender, y conectar con nuestro Dios y padre celestial de una manera fresca e imparcial, sin perjuicio de todas las experiencias anteriores con nuestros padres humanos.
Porque mientras nos acercamos a Dios, y cuando realmente llegamos a conocerlo, iremos descubriendo atributos y cualidades inexistentes en nuestros padres humanos, no importa lo buenos que estos sean, descubriríamos un amor y un cariño que va más allá de la comprensión, una dedicación que desafía la racionalidad, y una preocupación y atención que sobrepasa todo entendimiento humano.
Conocer a Dios va más allá de nuestros sentidos humanos a límites espirituales que incluso deconstruyen toda comprensión de la espiritualidad, ya que podemos ver y sentir y oler y oír, e incluso saborear el amor sobrenatural que Dios tiene por nosotros, podemos absorberlo a través de nuestra piel y ser impregnados con el. Es como una disposición contagiosa, que nos hace reír involuntariamente y darnos cuenta que la vida es perfecta más allá de la perfección, incluso en medio de todas sus imperfecciones. Porque entonces comprendemos que podemos depender de Él como no podríamos depender de ningún ser humano, entonces sabemos con certeza que podemos confiar en Él en todos los aspectos de nuestra vida muy por encima de todas las circunstancias, entonces sabemos que Él está allí y siempre estará allí contando cada una de nuestras respiraciones, escuchando cada latido de nuestro corazón, deleitándose en nosotros cuando aprendemos sus maneras, y adoptamos sus rasgos, a menudo amándonos desbordantemente, a menudo haciendo pequeños ajustes en nuestra vida y guiándonos y aconsejándonos y haciendo las necesarias correcciones, a menudo estricto cuando nos se deslizamos por caminos equivocados. Pero Él siempre está allí, siempre está presente siempre susurrando en nuestros oídos lo mucho que nos ama.
Y a medida que Él crece en nosotros, y nosotros crecemos en él, toda las tormentas en nuestras vidas se convierten en triviales, irrelevantes, todas las objeciones a vivir una vida santa y una vida de amor y compasión por los demás desaparecen, ya que poco a poco nos empapamos en la naturaleza de Dios y llegamos a ser mucho más como él.
Desafortunadamente, aquellos de ustedes que todavía no tienen una relación con Jesús, tienen pocas posibilidades de comprender estas cosas.
La buena noticia es que todos tenemos acceso a esta desbordante riqueza de paz y amor y vida victoriosa. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús