Tiempos de Descanso!

Me senté en la cama con el ordenador abierto, y una mirada en blanco en mis ojos. No siendo capaz de poner dos palabras juntas, sin embargo, sabiendo de que era absolutamente necesario que yo escriba. Y yo oré con todas mis ganas. Sólo Tu mi Dios puedes hacer esto, porque esto es imposible para mí. No tengo ni la mas remota idea.
Quiero decirte que tu has hecho todo esto real. Y lo que es real es que estamos caminando en tierra Caribeña, y que no hay vuelta atrás. Así que esto es de vida o muerte. Y sabemos que tu eres tan accesible y tan dispuesto a darnos instrucciones, y esto es lo que más necesitamos, que nos conduzcas hacia la obra par la cual nos has traído a esta tierra!
Y, en medio de mis oraciones, cerré mi ordenador, y me quede dormido.
Entonces vi cuatro libretas de papel en blanco, dos pequeñas y dos grandes, no hay nada escrito en ellas, y ellos están de pie en la puerta. Y el Señor me dice que a pesar de que estamos aquí, nuestra jornada no ha comenzado aun. Estamos de pie en la puerta, pero nuestro trabajo todavía no ha comenzado, y es él quien va a escribir en estas libretas, es Él, quien con su justa mano derecha nos va a llevar a través de esta misión. Entonces Él nos da una escritura de Isaías 41: 9-10 "Yo te tomé de los confines de la tierra, de sus rincones más remotos te llamé. te dije: 'Tú eres mi siervo, yo te he escogido y no te he rechazado. Así que no temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
Esta mañana no ha cambiado mucho, pero el aire se siente más fresco, el cielo más azul, y el sol más brillante. Y es que cuando más lo necesitamos, el Señor está siempre ahí, listo para fortalecernos y darnos esperanza.
Sus palabras ponen en perspectiva los acontecimientos de las tres semanas ya hemos pasado aquí, y es que a pesar de que estamos agonizando, y luchando, queriendo hacer lo que hay que hacer, a pesar de que las ideas no paran de fluir, con formas de ayudar al Señor a hacer lo que Él nos ha traído aquí a hacer, Él está sonriendo, pues Él no nos ha dicho que Él necesita ayuda. Él no nos ha dicho que agonicemos o que seamos creativos, o que encontremos maneras para hacer su obra. Hasta ahora, Él nos dijo que vayamos y fuimos. Y en un tiempo récord, de una manera sobrenatural Él nos ha establecido aquí, y nos ha dado todo lo que necesitamos, y mucho más aun.
Y todavía queremos más, como Israel en el desierto, quejándonos y lamentándonos. Gracias Señor Jesús, porque vivimos en la dispensación de la gracia, y el Señor es compasivo y misericordioso, y amorosamente nos enseña que este es su plan y no el nuestro, que esta jornada es acerca de su gloria, y que somos meros siervos, simple vasos que Él ha preparado para la tarea a de ser realizada, y que en su momento Él hará, a través de nosotros, el trabajo que Él nos ha traído a hacer aquí.
Así que aquí estamos, viviendo en una tierra que está congelada en el tiempo, con carretas y caballos y mercados al aire libre, y comerciantes gritan sus mercancías en las calles. Y hay suficientes iglesias cristianas para satisfacer las necesidades de toda la tierra, y sin embargo la mayoría de ellas están vacías, y los principados que están en el momento acosando a la iglesia se ríen y se burlan, aunque no por mucho tiempo, pues la poderosa mano de Dios esta puesta sobre esta tierra, y la iglesia va a ser revivida, y tiempos de descanso están a punto de venir del Señor. Y así seguimos orando, y esperando…
y a ti te pedimos… ora con nosotros

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Deleitate en el Señor!

Es otro día más de los muchos que el Señor ha reservado a mí, y mientras medito en mis idas y venidas, tengo que alabar su santo nombre, porque su gracia ha tocado la parte más profunda de mi alma y arrancado desde la raíz todo el mal que me acompañó a lo largo de mis días de tinieblas.
Parece imposible que un hombre miserable y corrupto como yo encontrara el camino a los pies de Jesús, y sin embargo, Él derramó su sangre redentora sobre mi vergonzosa vida, y la hizo brillante de nuevo, y este refrescante despertar, no sólo me llevó a una nueva vida, pero despertó en mí un hambre de ver a otros encontrar el camino a la victoria gloriosa que es Cristo en mí.
No me arrepiento de mi vida pasada, aunque me avergüenzan muchas cosas que hice en mí antaño. Y no me arrepiento porque era parte del plan de Dios, el permitir las oleadas de miseria y de gloria que pasé. Para que fuese yo transformado en el vaso en que me he convertido hoy, y poder ser útil para su mayor propósito en mi vida, en convertirme un mensajero de Su Evangelio.
Hoy en día, tengo una claridad mental, la cual jamás había experimentado antes, y he tenido muchas experiencias y oportunidades de servir al Señor, pero esto es diferente, por lo pronto, al comenzar este nuevo viaje, parece como si un nuevo y poderoso rayo me ha golpeado de lleno, y ha sacudido los cimientos de mi alma, arrancando de mis ojos las últimas de las escalas que aún me mantenían ciego a la verdad, es como si un soplo nuevo ha sido puesto en mis pulmones y un nuevo ritmo en mi corazón, y todo el mundo está girando a un ritmo más lento, permitiéndome ver cosas que antes estaban ocultas.
¿Qué significa todo esto? Para empezar, quiero decir que este no es un privilegio especial concedido sólo a mí. No es algo que nadie más ha experimentado o experimentará jamás. Se trata simplemente de la unción que viene con el llamado, y que está disponible para todas las personas que alguna vez realmente han profesado su amor a Cristo. ¿Qué si me gusta? Por supuesto que sí; y tengo que hacer un esfuerzo para continuar siendo manso y humilde en medio de este poderoso y energizante sentimiento de extraordinaria confianza, de poder, en el nombre de Jesús, lograr cualquier cosa.
Por lo tanto me quedo en oración meditando y pidiendo al Señor para que yo no olvide que es su gloria la cual obra dentro de mí, que es para su honra y gloria y majestad que yo sirvo, y que yo sólo soy un don nadie, que ha sido bendecido con la oportunidad de ser un vaso de buen uso para la gloria y el honor de mi Dios y mi Señor y salvador cristo Jesús.
Lo que es interesante sin embargo, es que de alguna manera, en algún lugar dentro de mí, siento este deseo de transmitir este poder, esta unción, para que todo aquel a quien yo hable, todo aquel a quien yo toque, reciba esta unción, y sea despertada en el esta hambre y esta carga que yo siento por las almas perdidas.
Yo quiero animarte en el día de hoy, o más bien, quiero rogarte a ti cristiano, que estás leyendo esta nota. Derrama tu vida en la vida de Jesús, aferrate a la Biblia, y llénate de amor y de canción y de alabanza, y comienza a comer y beber y respirar y dormir la palabra de Dios, y a orar, y orar, y orar, porque Él no es un Dios lejano. Salmo 37:4 dice: "Deléitate en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón"
Y esta es su promesa, y no hace falta que lo atraigas a ti, porque Él ya está cerca. Todo lo que necesitas hacer es derramarte sobre él, y él te corresponderá, porque tú eres la niña de sus ojos, y Él quiere bendecirte de manera extraordinaria, y guiarte a una vida sobrenatural, una vida de triunfo aquí en lo natural. Todo lo que necesitas hacer es amarle con todo tu corazón, con todas tus fuerzas, con toda tu alma, con toda tu energía. Y ser expresivo en tu amor por Él, buscarlo como nunca antes, renovar tu mente, y abrazar una renovada pasión por Cristo Jesús, despertar con él, dormir con él, y tenerlo contigo cada minuto de tu día, y ciertamente, puedes estar seguro, de que Él te concederá todos los deseos de tu corazón.
Encomienda tu camino al Señor, confía en él y él hará lo siguiente: (Salmo 37:5)
entrega tus preocupaciones al Señor y él te sustentará; Él nunca ha dejado caer al justo. (Salmo 55:22)
"En ese día voy a restaurar el tabernáculo caído de David. Voy a reparar sus portillos, restaurare sus ruinas, y lo reconstruiré como solía ser. (Amós 9:11)
Las promesas de Dios para Sus hijos son hoy en día actuales y eficaces como lo eran hace dos mil años. Sin embargo, nuestra mayor alegría, va más allá de todas las promesas, pues esta portentosa sensación de unificación con Él es mucho mayor que cualquier cosa que existe en la faz de la tierra, esta es la vida real, ven y tómala, todo lo que tienes que hacer es pedirla.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Un Hombre de Razon!

Han pasado 19,358 días desde el día en que nací y finalmente lo entiendo, y ha tomado la visión de una persona significativamente más joven que yo para enderezar los caminos de mi entendimiento.
Este Jesús al cual conocí hace muchos años, este mismo Jesús de quien he estado aprendiendo y al cual he estado siguiendo y por quien he estado gritándole al mundo a toda voz, no pertenece a la categoría de hombre en la cual yo le había clasificado, de hecho todo el mundo se equivoca acerca del Jesús que dicen conocer, o al menos la mayoría del mundo cuando habla de Jesús, no esta hablando de la persona que realmente Jesús es; no porque Él no sea el hijo de Dios, sino porque Él no está sujeto a ninguna bandera, himno o nación, porque Él no le pertenece a nadie más que a Dios. Porque Él no sigue ninguna religión o dogma o tradición o norma de hombre, porque él representa la libertad y la vida y se levanta por sobre todos reto o circunstancia, porque el verdadero significado de vivir sólo se encuentra en Él, porque el verdadero descubrimiento de la vida esta sólo en Él, porque Él es sólo un hombre sencillo, pero no es cualquier hombre.
Me equivoqué al juzgarlo porque yo seguía insistiendo en que él era un israelita, y Sí, El nació en Israel, pero estaba conectado sólo a este país por el nacimiento físico, por nacimiento humano, no por su naturaleza, la suya es una naturaleza cosmopolita, Sus pensamientos son ilimitados y sin fronteras, porque él ve su propósito unido a una necesidad, una que no esta supuesta a ser satisfecha en una sola nación, sino en todo el mundo. Y el mundo fue siempre en su intención, y fue parte de su visión, a pesar de haber limitado su ministerio a sólo Israel,
De hecho todo su ministerio en sí mismo es un extraordinario modelo de planificación estratégica, ya que si lo miramos en el contexto del desarrollo, este es un modelo digno de imitación en prácticamente cualquier aplicación a la vida. Pues Él comenzó su trabajo en una pequeña aldea de Israel, en uno de los más pobres y pequeños pueblos de la región en aquellos momentos, y desde allí enfocándose en la enseñanza y la formación y multiplicación, Él estableció las condiciones para una explosión a lo largo de todo Israel, y a su debido tiempo del mundo entero. Esto funciona igualmente bien en la agricultura, se planta una semilla, la nutres, germinas, la alimentas, la ayudas a crecer, y cuando es lo bastante fuerte, la clonas, y se producen muchas más pequeñas plantas, hasta que puedas llenar todo un campo. O en el comercio o la industria, se establece el producto para el desarrollo y la comercialización, y se prepara a aquellos que lo llevarán a otras regiones. Jesús dijo a Pedro y Andrés, "Yo os haré pescadores de hombres" (Lucas 5:10) y así lo hizo, en sólo tres años estos hombres estaban ya dispuestos a tomar el mundo, y el cristianismo se extendió a lo largo de todas las naciones del mundo conocido.
Es cierto que Él era un israelita, sin embargo, su propósito era de largo alcance, mucho más allá de las fronteras de Israel cuando él comenzó su ministerio, su visión no estaba limitada por restricciones humanas o fronteras físicas.
Seguí insistiendo en que Él era un revolucionario, y Sí, Él eventualmente causo una revolución en todo el planeta, mediante la creación de una nueva visión del mundo, una que ha despertado los corazones de miles de millones de personas a un nuevo entendimiento, y en el contexto de este nuevo entendimiento Él Fue y sigue siendo la voz de la razón, una voz que expresa con pocas palabras el significado de la transformación, de la comprensión, del descubrimiento, de la verdad, una voz que despierta el alma a través del corazón del hombre, y trae un nuevo significado a la vida, un nuevo significado de ser persona, de ser individuo, y una nueva esperanza a la humanidad.
Jesús no se había propuesto luchar contra nadie en particular, o contra fuerzas especificas como muchos proponen, no contra fuerza humana o espiritual, porque en realidad Él era la voz de la mansedumbre, la voz de la paz, y Él no tenía la necesidad de luchar, porque estaba más allá de cualquier desafío humano, Él está más allá de toda actitud o emoción humana. Y tanto en el mundo natural como en el espiritual Su lucha era simple, porque Él vino a hacer, y no en busca de conflictos, de hecho todas Sus confrontaciones registradas no son proactivas, sino reactivas, Pues había un trabajo que hacer y esto implicaba que habría que destruir cualquier muralla de la oposición, y así lo hizo.
Ciertamente hubo una revolución porque el cristianismo, en la manera en que se tornaron los acontecimientos, terminó por desestabilizar el sistema, y con el tiempo logro superar toda oposición humana. Sin embargo, no fue la espada la que trajo este resultado, fue la mano de Dios. Toda mayor intervención humana en el cristianismo en los años que siguieron la muerte y resurrección de Jesús, con todas sus violencias, fueron esencialmente obra de del hombre, y terminaron por oscurecer y tomar como rehén el trabajo del Señor.
Jesús no vino a la tierra para ser un revolucionario como entendemos revolución, la revolución sin embargo, sólo se produce como consecuencia del cambio, y el cambio fue el motivo que le movió a el a cada uno de sus pasos, todo su ministerio estuvo enfocado en poner en orden algunas cosas que habían sido rotas, y cuan magnífico fue el resultado, pues Él hizo exactamente lo que había venido a hacer.
Seguí insistiendo en que Él fue un poderoso profeta, y de hecho, sí era un profeta, y como profeta vino a afectar a pasado, el presente y el futuro, a anunciar la llegada de una nueva era, la era de la razón, para traer la revelación de un nuevo pacto, y para sentar las bases de una nueva ley, de justicia por la fe y la redención por la gracia. Como profeta le dijo al mundo, ha llegado el momento para el cambio, y el reino de los cielos ha llegado a tomar control de los caminos del mundo, y por esta razón Él fue clavado en un árbol por los suyos, lo que aquellos que le hirieron no entendían en ese momento es que no le imponían la pena de muerte, en su lugar aquellos hombres de maldad lo encaminaban al cumplimiento en Él de la profecía de la expiación, con la cual Él lavó los pecados del mundo entero.
Sí, Jesús fue un profeta poderoso, y hoy día estamos viviendo en la carne Sus profecías, pues vemos, una tras otra, cada una de sus profecías cumplirse en preparación para su eventual retorno. Estamos experimentando su presencia en nuestras vidas mientras caminamos en Su palabra y vemos el cumplimiento de su promesa hacerse realidad en nuestros pasos, mientras nos regocijamos al descubrir que la libertad que nos ha sido dada no tiene igual en términos humanos, y no puede ser reemplazada por ninguna obra u objeto o condición creada por el hombre, al descubrir que las ilimitadas oportunidades para volar como el águila son tan abrumadoramente estimulantes que no pueden ser sustituidas por nada que podamos encontrar en esta limitada vida terrenal.
Sí, Jesús era un profeta y es un hecho que Él es poderoso, y puedo decir con confianza que su voz sigue resonando hoy día, rompiendo barreras, levantando nuevas olas y cambiando las formas terrenales, y trayendo las bases de este mundo a un nuevo nivel de entendimiento, y sus milagros continúan hoy incitando las llamas de las evidencias de su gran poder, y su profecía continua hoy obviando una verdad inconmovible.
Yo seguía insistiendo en que Él es el hijo de Dios, y sí, que Él lo es. Él nació de virgen "y él crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres" (Lucas 2:52). Pero Él no sólo es el hijo de Dios, Él es Dios en la carne, Él es Dios que vino a la tierra con una misión, una misión que ningún ser humano podría haber tomado alguna vez, Él tomó sobre sí la responsabilidad de proporcionar un camino de salvación para la humanidad, la de ofrecer una forma de satisfacer su perfecta justicia para que la humanidad tuviera una puerta hacia su reino, Él vino a dar un primogénito, un cordero sin manchas que pudiera ser sacrificado una vez y para siempre como retribución por los pecados de la mundo. Y sólo a través de este acto de amor inconmensurable pudo establecerse el escenario para que el hijo pródigo encontrara el camino a casa, para que la oveja perdida pudiera retornar a su redil. Él rompió el velo que nos separaba de Él, y sólo Él pudo haber ejecutado tan trascendente labor, porque no había nadie más, y este hecho nos hace hoy capaces de proclamar que no hay otra forma bajo el cielo, por la cual cualquiera puede ser salvado. (Hechos 4:12)
Sí, Dios puso su trono a un lado y vino en la forma de un niño a vivir la vida del hombre, para experimentar los dolores y las angustias y el gozo de la vida, a ser un hijo, y un hermano, y una persona, un ser humano de carne y hueso, quien podía recibir contusiones y heridas, y reír, y jugar, y trabajar con sus manos, y experimentar todas y cada una de las experiencias humanas, para que nadie le puede decir acerca de lo que es sufrir, de cuáles son los placeres y los dolores y las tribulaciones de una caminata en la carne, y esta magnífica experiencia le ha dado una perspectiva maravillosa sobre la condición humana, una que le hace sensible a nuestros dolores y nuestras debilidades y nuestras fortalezas, una que lo identifican con nosotros y le da el placer de una verdadera comprensión de su creación, porque nadie tiene que decirle cómo se siente el ser humano, o lo qué significa tener sueños y pesadillas y esperanza, pues el pudo ver lo que vemos, saber lo que sabemos, y experimentar los impulsos y las necesidades y las tentaciones que vivimos cada día.
Esta extraordinaria experiencia, la misma experiencia que confirma su entendimiento de que la vida humana vale la pena salvar, le permitió dar un paso adelante cuando fue llamado al deber como cordero de sacrificio, y decir durante una cargada noche de agonía en Getsemaní, "no se haga mi voluntad, sino la tuya. (Mateo 26:42)
Cuando por fin llegué a comprender el significado de servir a un Dios que me conoce, que realmente me conoce, que sabe exactamente lo que paso cada día, no sólo porque Él lo sabe todo, sino porque Él experimentó mis experiencias en su propia carne, y Él puede identificarse y conectarse conmigo, no sólo me llena de una satisfacción verdadera y de una paz inexplicable, me llena también de la convicción de que mi lugar junto a él está a salvo, de que él se asegurará de que mientras yo le sea fiel a Él, Él va a estar en mi esquina todo el camino hasta el final, empujando conmigo y animándome y dándome fuerzas. y que cuando llegue el momento, Él estará esperando por mí, regocijándose al darme la bienvenida a casa, mientras abre sus brazos y dice, yo sabía que lo lograrías, ven a casa mi hijo, déjame ponerte sandalias nuevas en los pies y un vestido nuevo a tus espaldas, ven a casa y vamos a celebrar, porque finalmente estas aquí . (Lucas 15:22)

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Una Bandera contra la Represalia!

La represalia es una palabra de uso común en los titulares modernos, en tiempos en que el mundo se hunde más en el conflicto, y las diferencias de ideales o intereses personales siempre se resuelven con violencia, tiempos en los que la codicia y la envidia y el egoísmo son los que mueven a los individuos y las corporaciones e incluso las naciones, a tomar atajos que siempre resultan en la violencia.
Todas las naciones del planeta están en la actualidad, de un modo u otro, sufriendo las consecuencias de un mundo caído, la guerra, la corrupción, la contaminación, las adicciones, el trafico, la perversión, el libertinaje, la lista es larga y horrenda, y seguirá creciendo más y más horrendamente hasta el final de los tiempos, el cual ya está cerca.
Cualquier noticia de represalia o amenaza de represalia es recibida por el mundo con un encogimiento de hombros como si esta se hubiese convertido en cosa común y corriente, y aun mientras las consecuencias de la represalia traen el sufrimiento y la desolación a muchos, y aun mientras aumenta la cifra de muertos y las victimas cicatrizadas, la vida continua en aceptación y falta de interés, como si esto fuera cosa normal, como si esto fuera algo con lo que podemos vivir.
Esta locura se ha convertido en patrón común en todos los niveles de la sociedad, tenemos en todo el mundo una guerra contra las drogas cada vez más violenta, una que ha sido convenientemente organizada para alimentar el hambre de dinero y poder de sus jugadores clave, y la cual a menudo le roba la vida a personas inocentes. Tenemos un incremento espiral de violencia vinculada a las gangas, la cual continúa destruyendo hogares y aun pueblos enteros en prácticamente todas las naciones del mundo occidental, tenemos criminales de cuello blanco vestidos de banqueros, los cuales saquean las arcas de las naciones mientras el mundo observa con asombro e incredulidad. Tenemos gobiernos legalmente establecidos los cuales se hacen cada vez más corruptos, cargados de ministros que solo buscan obtener ganancias financieras y poder para satisfacer sus enfermas ambiciones y excesivos egos. Tenemos naciones amenazando otras naciones mientras una mira a la otra con envidia o resentimiento o sencillamente odio. Tenemos recursos naturales siendo arrasados y violados y violentamente extirpados de los suelos, trayendo la consecuente devastación de las regiones afectadas. Tenemos en nuestras manos un mundo que ha perdido la razón, un mundo en descomposición que en algún momento llegara a su desaparición completa y tenemos una población mundial que esta viendo esta tormenta perfecta tomando forma y cuya actitud es, a quién le importa!
Lo que es verdaderamente triste de todo esto es que la organización que se supone debería estar contrarrestando esta guerra total contra planeta y sus habitantes, la única organización que se supone debería estar desplegando una pancarta contra los poderes establecidos en aras de la humanidad, la Iglesia de Jesucristo, ha adoptado las maneras del mundo y ha optado por vivir de acuerdo con sus reglas, empeñados en la gloria personal, el enriquecimiento personal, y las satisfacciones terrenales.
La iglesia en general ha dejado de lado el Evangelio de Jesucristo a cambio de las luces brillantes y de la vida mundana, y ha fabricado un evangelio cómodo que le permite tomar su propio camino en lugar del camino de Cristo.
Nosotros los evangélicos que aun hoy criticamos a los católicos por haber hecho su propio evangelio a expensas de la Biblia, hemos terminado creando cientos de nuevos evangelios que tienen poco o nada que ver con Cristo.
Mientras tanto, ese mundo exterior, el cual continua diciendo, a quién le importa, está mucho menos interesado aun, al estar viendo a la organización que representa a Dios dividida en millones de pedazos, peleándose como gatos salvajes, y tomando represalias los unos contra los otros por asuntos mundanos que tienen todo que ver con ambiciones egoístas y nada que ver con Cristo Jesús.
Veo con desdén cómo nuestros "Canales cristianos" se han convertido en canales de compra y venta, y los famosos tele-evangelistas se han tornado en comerciantes de baratijas.
Y el mundo sigue su curso hacia la autodestrucción, y las almas que pertenecen a Cristo están yéndose directo al infierno, y no estamos haciendo nada al respecto.
Sin embargo, Dios dijo a un Elías que se sentía derrotado "pero me reservo… siete mil cuyas rodillas no se inclinan a Baal…" (1 Reyes 19:18).
"Así también, en la actualidad aun queda un remanente escogido por gracia" (Romanos 11:5)
Y este remanente continuará su lucha por una Iglesia unida en Cristo, una iglesia verdadera del Evangelio de Jesús, la cual es motivada por la justicia de Dios, y por la verdad infalible de la Biblia, y cuyos objetivos son la restauración del cuerpo de Cristo y la salvación de las almas.
El mundo continuará su decadencia, se trata de un cumplimiento de la profecía, y vendrá el fin, según las escrituras, y cuando ese evento se lleve a cabo, estaremos en frente levantando en alto la bandera de Jesús y reclamando en su nombre las almas de los que optaron por no doblar las rodillas ante Baal, de aquellos que optaron por seguirlo fielmente a El, en lugar de seguir las cosas del mundo.
Que el Señor te guíe a mantenerte firme en tu fe, luchando siempre por la defensa del evangelio, y el uso de su palabra como arma de restauración en vez de represalia!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús.

¡Restauración!

Mientras la cizaña sofoca la inmensidad de tus cultivos, y mientras te espero Señor. Me hundo en agonizante desesperación ante la impotencia de este débil yo que trata de alcanzar y que no alcanza, y que suda y sufre en el dolor de ver barrer la hoz a través del campo y no cosecha
Este yo que pobremente pretende estar viendo lo que no puede ver, que una rama no puede producir una simple hoja, a menos que se este nutriendo de la savia de su tronco.
Porque ni una sola semilla será plantada en tierra fértil sin que el paso de tu mano sobre ella la haya fecundado primero, ni una sola planta germinará sin tu preciosa agua, ni un solo fruto crecerá sin que el jugo vital de tu Santo Espíritu la atraviese primero.
Los edificios se están desmoronando en decaimiento por el moho y la herrumbre que subyugan sus espíritus,
O están siendo invadidos por las moscas y los gusanos, mientras sus esfuerzos pestilentes te causan repugnancia.
Y yo oh Señor proclamo querer restaurar el esplendor de tu deteriorada novia, pero no tengo una voz imponente o sutil, no tengo una actitud encantadora o carismática.
Por tanto me arrojo a tus pies en clamor y desesperación, pidiéndote que Unjas más mi cabeza con aceite, que me des más de tu precioso espíritu Señor, que conviertas mi coraje en ira y mi hambre en desesperado ardor por tu dolor, para que persiga yo con más vehemencia el absorber el fruto de tu gracia. Y para que camine imperturbable e invencible, a través de los muros de sus fortalezas y corte a través de carne y hueso con la espada de tu espíritu y derribe las puertas de sus prisiones y corte a través de sus cadenas y tome control de tus posesiones, y derrame sobre ellos tu sangre preciosa, y los haga nueva vez blancos como la nieve.
Te estoy gritando a ti Señor, y puedo escuchar mi voz resonando en las paredes de mi propio descontento, al reflexionar sobre los dones y el corazón con los cuales tan misericordiosamente me has equipado, y los cuales a menudo me siento como si se hubiesen echado a dormir, mientras el reloj de mi desesperación mantiene su tic-tac, y siguen sonando obstinadamente las alarmas las cuales persisten en decirme, ve, has, se, di, actúa.
Y espero en ti Señor. Y me siento a tus pies y me aferro a sus sandalias mientras impacientemente espero.
Pues no tengo un hacer o un ser o un ir o mover o un decir, que no venga de ti señor, porque no tengo una espada con la que pueda yo cortar o abrir o barrer o penetrar si lo hiciese en mi propia energía.
Pues Tu me das la fuerza con que vivo, Tu me das el aliento que respiro, Tu has estado a mi lado todos los días de mi vida, aun en esos días en que estaba vestido yo de mugre, aun cuando estaba yo lleno de óxido y de moho y cuando las moscas y los gusanos invadían cada parte de mi alma.
Y cuando llegó mi tiempo, me sumergiste en el fruto de tu gracia, derramaste aceite sobre mi cabeza, y tu espada penetro a través de carne y hueso y derribó las puertas de mi prisión y cortaste a través de mis cadenas y tomaste control de tus posesiones, y derramaste en mí tu preciosa sangre, y me hiciste una vez más blanco como la nieve.
Todavía tengo mucho que aprender, ¿no es así señor?
Supongo que voy a sentarme aquí a tus pies, y aquí estaré aferrado a tus sandalias, y seguiré esperando con paciencia por ti.
¡Sean bendecidos!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús