Como si no lo Supiera!

Muchas veces me río de la ingenuidad que aun vemos en el Mundo, de cómo tanta gente aun camina por la vida creyendo todo tipo de mentiras, aun cuando hemos llegado a niveles de desconfianza sin igual en la historia del hombre. He oído historias y visto situaciones que podría parecer ridículo que cualquiera pueda creerlas, y sin embargo la gente sigue cayendo, y confiando y creyendo.
Lo que sucede es que la mayoría de las estafas y los trucos y situaciones de esta índole, están diseñados para apelar a las zonas más profundas y oscuras de nuestro ser interior, y se las arreglan para activar sentimientos que ni siquiera nos damos cuenta que están en nosotros, y estos sentimientos, nos inducen a creer, incluso en presencia de lo obvio.
La razón por la que creemos y seguimos cayendo en estas trampas es porque estamos motivados por el pecado. Sé que estoy tocando un tema que nadie quiere escuchar, pero esa es la realidad. Por lo general es la lujuria (los deseos) la que nos mueve, y la que provoca esos sentidos que están allí para llevarnos a hacer cosas que a menudo nos hacen sacudir la cabeza en incredulidad, una vez nos damos cuenta de lo que hemos hecho.
Juan habla de esto en sus epístolas (1 Juan 2:15-17). Y usted puede sentirse tentado a decir, ¿cómo se puede atribuir a una actitud pecaminosa el hecho de que alguien nos seduzca en hacer algo que normalmente no haríamos? Mi respuesta es simple: es la atracción de las expectativas, los deseos de lo que está por venir. La idea de que "si esto es real, voy a hacerme rico, o voy a obtener gran placer, o me voy a conseguir mas poder" estos son los tres principales motivadores de la humanidad, y son un engaño, una ilusión creada por el diablo para mantenernos en la oscuridad, para mantenernos apartados de la realidad de la vida. Y cuando un experto tramposo con agilidad mental se apodera de este concepto, es fácil crear instrumentos de decepción basados en estos principios.
Jesús dijo al diablo en Lucas 4:4, No solo de pan vive el Hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Deuteronomio 8:03 nos muestra el mismo pasaje, el cual se expande para explicar que cuando confiamos en el Señor podemos contar con su fidelidad en el cumplimiento de todas sus promesas. Los israelitas estuvieron cuarenta años en el desierto, sin embargo, nunca sufrieron hambre o sed o necesidad de ropa.
Y son precisamente estos tres factores de motivación los que el diablo utilizo para tratar de tentar a Jesucristo al pecado, al tratar de activar en el estos sentidos, con ofertas de oportunidades, de satisfacción, de riquezas, sin embargo el Señor le detuvo en seco, con la cita de tres versículos del libro del Deuteronomio; No pondrás al Señor tu Dios a prueba (Deuteronomio 6:16), daréis culto al Señor, tu Dios, y solo a Él servirás (Deut. 6:13), y, no sólo de pan vive el hombre (Deut. 8:3).
No se espera que respondamos de otra manera a estas tentaciones, sino a través de conocer a Dios, sino a través de ser seguidores de Jesucristo, sino a través de la devoción y el estudio de las Escrituras. Pero incluso dentro del cuerpo de Cristo vemos a menudo las víctimas, cayendo por las grietas del infierno al permitir que las seducciones de este mundo se burlen de ellos al hacerles creer que puedan conseguir a través de perseguir un fantasma, (el fantasma de la lujuria) algo que sólo Dios puede dar.
Cristo Jesús murió en la cruz para restaurar nuestra humanidad caída, para darnos la redención, para pagar el precio por nuestros pecados y traernos al Padre, sin embargo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida continúan ganando terreno, y cada día más de nuestros hermanos siguen cayendo en las grietas del infierno a través del engaño.
El ejemplo de Eva en el Jardín del Edén debería haber sido suficiente para aquellos que han experimentado a Cristo, sin embargo, tenemos una inexplicable costumbre de tropezar con las piedras que ya han sido retiradas de nuestro camino.
Puedo entender la razón por la que el mundo cae en estas trampas, puedo ver cómo, la gente de la oscuridad se mantiene cometiendo errores, uno tras otro, y dejando que el engaño gobierne sus vidas, no es extraño ver como ciudadanos aparentemente rectos y honestos terminan cometiendo todo tipo de actos pecaminosos, la violación, el asesinato, el adulterio, la fornicación, el robo, el fraude, la mentira. Tenemos bastantes ejemplos que podríamos mencionar directamente desde los titulares de las noticias actuales.
Pero cuando un hijo de Dios cae a través de las grietas del infierno, hay turbulencias en el cielo, cuando un prominente ministro, o incluso la mas pequeñita de las ovejas del señor tropieza en una piedra que estaba destinada a hacerle caer, la constricción del espíritu Santo es obvia, y yo no estoy hablando de los cortes y magulladuras que recibimos a través de las caminatas de la vida, y las espinas y los cardos que nos hieren mientras caminamos por el sendero estrecho, estoy hablando de aquellos que a sabiendas caen en las trampas de Satanás. A través de los mismos pecados que hemos dejado atrás cuando escogimos seguir a Cristo.
Nuestras iglesias están manchadas, nuestros jóvenes, nuestros ancianos, nuestra gente está viviendo como si Cristo nunca va a volver, como si no habrá ningún juicio. Y nos atrevemos a preguntar, ¿por qué Dios no me habla?
Chismear, mentir, robar, fornicar, la lujuria, la avaricia, el adulterio, las adiciones, todo tipo de adiciones, los juegos de azar, las drogas, los cigarrillos, el alcohol, la pornografía, son rampantes dentro de la iglesia, y qué estamos haciendo al respecto? nosotros, los líderes de la iglesia, emitimos un susurro de vez en cuando tratando de no agitar el agua, con miedo de ofender a alguien.
El espíritu del Señor está sobre mí, y él me ha ungido para liberar a los cautivos, para echar fuera demonios, para llevar la libertad al cuerpo de Cristo, y la única manera de conseguir esta libertad es diciendo la verdad, llamando las cosas como son, y aquellos que se ofendan y no se arrepientan no van a irse con el señor de ninguna manera.
El Señor Jesucristo leyó estas palabras del libro de Isaías capítulo 61, para que el mundo sepa que hay una nuevo regla del juego, que hay un nuevo pacto entre Dios y su pueblo, pondré mi palabra en su corazón y en su mente, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. (Jeremías 31:33). Pero hay un llamado que es parte esencial de este pacto, y el cual es obedecer sus mandamientos, seguirle con sinceridad y de todo corazón, y aquellos que no son capaces de hacer esto, y aquellos que no son capaces de separarse del mundo y vivir una vida para Dios, entonces para estos Él no es su Dios, y ellos no son su pueblo.
Si esta palabra es para ti, Arrepiéntete, y se salvo, o continua por el camino ancho y se condenado. (Marcos 16:16)
Que el Señor les bendiga y les dé la sabiduría para tomar las decisiones correctas!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Descubrir a Jesus!

Hace unos días estuve hablando con un amigo, y sus ideas sobre Jesús hicieron estallar una conmoción en mi espíritu, y un pensamiento que me había atormentado en el pasado retorno a la vida. La cuestión que nos ocupa es:
¿Qué se necesita para descubrir a Jesús? Sabemos que nadie puede venir a él a menos que sea atraído por el padre (Juan 6:44), pero incluso después de haber sido atraídas a él, muchas personas bien intencionadas se pierden en sus entendimientos, al permitir que las corrientes de pensamientos mundanos y las religiones dominen sus conceptos del Rey de Reyes.
Incluso los más conocedores de los hombres tienden a caer en patrones religiosos cuando vienen a Jesús para la salvación, y la Biblia nos proporciona una evidencia abrumadora de la repugnancia y el rechazo que el Señor tiene contra la religión, no tanto contra las personas religiosas, sino contra las consecuencias destructivas de sus prácticas.
En mi constante deriva a través de Internet pude confirmar durante el fin de semana que no quedan muchas personas en el mundo que no hayan en una u otra manera oído hablar del Señor Jesucristo, y aunque hay muchas ideas erróneas en torno a su persona, la mayoría de las religiones parecen estar de acuerdo en que El es un hombre enviado por Dios. Incluso las más radicales de las religiones paganas le dan a Jesús un lugar entre los grandes profetas.
Sin embargo, entender su verdadero significado como hombre y como hijo de Dios está reservado sólo para aquellos que han sido iluminados por el Espíritu Santo, para aquellos a quienes Dios ha atraído a él. Sin embargo, entre estos, muchos caen en el error, de seguir las tendencias y prácticas religiosas, que en muchos casos tienden a convertir a Jesús en sólo uno más de los dioses paganos.
Si nos enfocamos en su humanidad, aprendemos de la Biblia que el Señor Jesucristo es tan humano como cualquiera de nosotros, cien por ciento de carne y hueso. El Sentía dolor, alegría, tristeza, ira, pena, desilusión, compasión, amor, hambre, sed, cansancio. La Biblia registra tres tentaciones por las cuales Jesús tuvo que pasar antes del inicio de su ministerio, yo sospecho que hubieron muchas otras tentaciones las cuales simplemente no fueron registradas, sin embargo las tres tentaciones registradas cubren las tres motivaciones que conducen al hombre al pecado; los deseos de la carne, la concupiscencia de los ojos y la vanagloria de la vida.
Por otro lado, con respecto a su deidad, la Biblia nos enseña que Jesús es Dios en la carne, el hijo del Dios vivo, la palabra hecha carne, quien fue desde el principio, quien vino del cielo y regresó al cielo
Pero entender la humanidad de Jesús y su divinidad es sólo importante en términos de saber de donde él vino y lo que representa, no obstante, aunque esta información nos da un conocimiento intelectual de su personalidad, no nos da la clave para desbloquear los secretos de sus maneras extraordinarias, ni la inteligencia espiritual para comprender nuestra interdependencia con Cristo y la sustancia de nuestra salvación y la realización intrínseca de la encarnación de Cristo en nosotros.
Para realmente poder descubrir a Jesús, es necesario que vayamos más allá de nuestra carne y huesos, es absolutamente necesario que erradiquemos nuestra limitada mentalidad y establezcamos nuestros patrones de pensamiento directamente en el cielo, en las cosas de Dios. Dios nos ha dado todas las herramientas que necesitamos para conectarnos con él y para aprovechar esa fuente interminable de conocimiento y sabiduría y entendimiento escondidos en Cristo.
Pero para recibir ese golpe de iluminación que se abrirá las compuertas de la percepción espiritual, del entendimiento infinito, tenemos que purificar nuestra alma, desconectarnos totalmente de las cosas del mundo y sumergirnos en el Espíritu de Dios.
Sin embargo, sólo mediante la oración incesante y dedicación a la palabra podemos realmente remover esa mascara que el mundo ha puesto encima de sus malos caminos, y hasta que se esa máscara sea removida no seremos capaces de ver la horrible verdad de las cosas que constantemente nos enamoran, y que nos alimentan sin cesar con sus mensajes seductores acerca de las diversas maneras de suplir gratificación instantánea a la carne. Estos mensajes putrefactos están llegando desde todas las direcciones, desde todos los puntos a donde nos tornamos, aunque estos no mencionan las consecuencias oscuras que vienen atadas a seguir esos caminos.
Hasta que aprendemos a ver el veneno oculto en la vida mundana y nos hacemos inmunes a él, hasta que aprendemos a interactuar con él mundo sin ser infectados por sus nefastas influencias, no podemos vivir una vida verdaderamente victoriosa, no podemos verdaderamente descubrir a Jesús. E insisto, sólo la verdadera dedicación a la oración y la comunión y la adoración cumplirá esta misión por nosotros.
Porque así como nos acercamos a Él, el Señor abrirá nuevas puertas en su reino, las cuales nunca hemos visto, El añadirá nuevas frases y nuevos sentidos a su palabra totalmente nuevos para nosotros, El nos mostrara nuevos niveles de entendimiento que están ocultos a simple vista, y cuando El hace esto, una nueva serie de sabores toca nuestro espíritu, y una nueva dimensión se añade a nuestro caminar, y un mayor sentido de empoderamiento en Cristo se hace disponible para nosotros, y nuestros sentidos expandidos, aprenden a ver las cosas que no eran visibles, y llegamos a sentir a Jesús, y vivir a Jesús, y este nuevo despertar nos es dado para que el mundo lo vea en nosotros, ya que irradiamos un nuevo fuego que antes había estado oculto en nosotros y que ahora está expuesto a la luz.
A medida que aprendemos a vivir la vida en el Espíritu de Dios, la dependencia de la carne en las cosas del mundo se disipa, pero esto sólo en la medida que la continuamos matando cada día con la espada del Espíritu que es la palabra de Dios
Este podría convertirse en un largo discurso; hay suficiente material sobre este tema para escribir un grueso libro, sin embargo nuestro propósito es desafiar el espíritu de aquellos que ya conocen a Cristo, y despertar el espíritu de aquellos que aun no lo conocen.
Así es que te reto a que mires mucho más de cerca, y permitas que la verdad sea expuesta, a medida que descubres al hombre más grande que alguna vez ha estado y siempre estará en la tierra, mientras aprendes a conectar tu espíritu al Espíritu de la estrella de la mañana, el Alfa y el omega, el Hijo del Dios Viviente.

Que el Pastor de las ovejas te sigua guiando a su redil!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Entendiendo la Redención!

La palabra redención ha estado martillando mi mente y no he podido evitar escribir algo al respecto, por tanto aquí tienes.
¿Qué tanto sé acerca de la redención? Para empezar yo sé que la mayoría de los diccionarios la describen como el pago de una deuda atada a un objeto como en una casa de empeño, también sé que esta palabra representa la obra de Cristo en la cruz, para el pago directo y completo de la deuda de nuestras almas. Pero, ¿cómo es esto posible? ¿No pertenecen nuestras almas a Dios?
El problema radica en el hecho de que a pesar de haber sido nuestras almas hechas por Dios, están empañadas por el pecado, están podridas, sucias, enlodadas, Horriblemente deterioradas por la presencia del pecado en nuestras vidas, tanto el pecado original como los pecados personales que se han acumulado unos sobre otros. Y el Espíritu de Dios es más blanco que la nieve, y la justicia de Dios es perfecta, y la perfecta justicia de Dios no puede lidiar con un ser imperfecto. Nuestro rechazo de Dios nos descalifica para acercarnos a él, y cada uno de nosotros, los que pecan a propósito y los que dicen que no pecan, los que practican el mal y los que practican las buenas obras, los que viven una vida de crimen, y los que viven una vida de bondad, y cualquier persona en el medio, todos rechazamos a Dios cuando rechazamos cualquiera de sus mandatos, cuando violamos cualquiera de sus mandamientos.
Por lo tanto, para que todo quede muy claro, nadie, ni uno solo de nosotros califica para acercarse a Dios, ni siquiera por un millón de millas.
Como está escrito: "No hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, ni siquiera uno”. (Romanos 3:10-12)
Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23)
Es así de simple, una persona puede volverse a Dios, y hacer las cosas de Dios, y comportase bien, y hacer cualquier cosa imaginable para ganar el favor de Dios, y esa persona aún no reúne los requisitos para acercarse a Dios, en otras palabras, esa persona continua estando perdida, y su alma, que por derecho le pertenece a Dios, ahora está en un contrato de arrendamiento al diablo, esta atada a él por el pecado y esta a su disposición.
Esto es, por supuesto, a menos que el precio de esa alma sea pagado, a menos que esa alma sea redimida.
¿Y que podemos hacer para pagar ese precio? La respuesta a esa pregunta es; no podemos hacer nada. Como he dicho antes, no hay nada que podamos hacer para salir de esta prisión. Porque Dios es perfecta Justicia, y a fin de salir de ella la justicia de Dios tiene que ser satisfecha, el juez necesita golpear el martillo y el acusado tiene que ser condenado.
Ok, ¿Y ahora qué? Si no hay nada que podamos hacer para salir de ello, y si todos estamos destinados al infierno, ¿cómo podemos ser rescatados de la condenación eterna?
La Biblia dice:
Por lo tanto, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, porque en Cristo Jesús la ley del Espíritu de vida me ha librado de la ley del pecado y la muerte. Porque lo que la ley no podía hacer, ya que se vio debilitada por la carne, Dios lo ha hecho enviando a su propio Hijo en semejanza de hombre pecador para que el fuese una ofrenda por el pecado. Y de esta manera El condenó al pecado en el hombre pecador, a fin de que los justos requisitos de la ley fuesen cumplidos plenamente en nosotros, que no vivimos más según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. (Romanos 8:1-4)
En otras palabras, Cristo Jesús pagó el precio que había que pagar por nuestros pecados, y de esta forma cumplió los requisitos de Dios de perfecta justicia, y pago el precio por la redención de nuestras almas. Pero hay algo más.
Esta justicia de Dios se cumple por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen. (Romanos 3:22).
Para que nadie se jacte delante de Dios. Es gracias a él que estamos en Cristo Jesús, quien se ha convertido para nosotros en sabiduría de Dios, es decir, nuestra justicia, santificación y redención. (1 Corintios 1:29-30)
… Entró en el Lugar Santísimo una vez para siempre por su propia sangre, habiendo obtenido eterna redención. (Hebreos 9:12).
Ahí lo tienes, no podemos acercamos al trono de la gracia por nuestros propios medios, pero Dios envió a su hijo Jesucristo para hacer el camino para que nosotros podamos llegar a Él, Él sacrifico a su hijo para construir un hermoso puente entre Él y nosotros, un puente de redención a través del sacrificio en la Cruz, a través de la preciosa sangre de Jesús, el último sacrificio, el cordero de Dios.
En pocas palabras, esto significa que al abrazar a nuestro señor Jesucristo, al venir a sus pies en humilde arrepentimiento y convertirnos en seguidores de sus caminos, la rectitud de Cristo se convierte en nuestra rectitud, la justicia de Dios está plenamente satisfecha, y el precio de nuestros pecados es pagado en su totalidad.
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvar al mundo a través de Él. El que cree en Él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado porque no ha creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. (Juan 3:16-18)
Esa es la declaración más bella y significativa, y de mayor alcance en toda la Biblia. El que cree en Jesús no se pierde, mas tiene vida eterna.
El problema con esa declaración es que el diablo y todas sus fuerzas demoníacas creen en Jesús, y todos están destinados al infierno.
Entonces, ¿qué significa creer? El Señor siempre nos da las respuestas que necesitamos, porque su palabra dice "Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación. "(Romanos 10:9-10).
Así que vamos todos a asegurarnos de que tenemos los requisitos de la salvación, vamos a acercarnos al Señor en humilde adoración y re-dediquemos a Él nuestras vidas, con sólo confesar con nuestra boca su señoría, y derramar nuestro corazón y nuestro amor en Él, y vamos a proclamar con poder que Jesucristo es el Señor.
Que el Señor Jesucristo sea siempre la luz que te guía, y que puedas siempre volver a la cruz para ver el alto precio que Él pagó por tu libertad y tu redención eterna

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

El Pueblo Perece!

El mensaje de Dios es locura para los que se pierden. 1Corintios1:18
He aprendido a contentarme, a regocijarme con sólo predicar con valentía, con sólo testificar agresivamente, y hablar el mensaje de la cruz donde quiera que vaya y en cada oportunidad que tengo, pues no hay nada más que yo pueda hacer; ¡De verdad! Y es que no importa cuánto nos esforcemos, cuánta preparación y tiempo y dedicación pongamos en ello, es Dios quien en última instancia va a decidir quién escucha y quién no. Y no estoy hablando sólo de aquellos que aun no conocen a Cristo, estoy hablando también de los hermanos, de aquellos que una vez clamaron al Señor y le abrieron a Él en su corazón.
Un amigo me decía hace un par de días que el mayor obstáculo en la predicación del evangelio en la mayoría de las iglesias de hoy es que estamos predicándole a vasijas rotas, que ese río de agua viva que Jesús nos promete no puede fluir en suelo muerto, en arroyos secos. La iglesia es como una vasija donde el Espíritu Santo está fluyendo constantemente, y cuando los hermanos se congregan, esa vasija debería convertirse en una gran tinaja rebosante del agua viva del Espíritu Santo. Pero imagínese si usted va a un río con una jarra para llenarla de agua, pero en el camino se le cae y se rompe en mil pedazos, ¿cómo podría esta jarra ser llena? Podríamos tal vez recoger pequeñas porciones de agua con algunas de las piezas que quedan. Pero llenar esa jarra nunca mas podría convertirse en una realidad a menos que esta sea reparada o reemplazada.
Me entristece ver cómo muchas congregaciones se pasan una hora aplaudiendo y cantando al Señor, y mientras lo hacen, justo en medio del servicio, sus corazones están divagando por el mundo, sus mentes flotando alrededor de sus problemas o simplemente distraídas con sus banalidades y sus vidas mundanas.
No es con ejército, ni con espada, sino con mi Espíritu dice el Señor. (Zacarías 4:6)
Y si el espíritu no esta presente no hay esperanza de que la gloria de Dios se manifieste en ninguna congregación.
La razón por la cual hago referencia a este tema es porque un espíritu muerto no puede producir ningún fruto. Y porque hay una necesidad urgente de que el evangelio sea predicado con poder, de que la gloria de Dios sea retornada a la iglesia de Jesucristo, porque estamos viviendo tiempos peligrosos, porque el Señor Jesucristo no tardará mucho más tiempo, y cuando venga, se va a encontrar con una iglesia dormida.
Hay millones de personas en el mundo que necesitan ser llevados ante la Cruz, pero esto no puede suceder si la iglesia está llena de cadáveres.
Anoche estaba yo ayudando a mis hijos con sus devociones y estábamos discutiendo el tema en Mateo 5:13, su pregunta era: ¿cómo puede la sal perder su sabor? ¿O cómo puede una luz ser puesta debajo de la cama? Mi respuesta fue simple y quiero confrontarte hoy con este pensamiento, imagina a un violinista que nunca toca el violín, o un gran chef experto en cocina que nunca cocina, o un hijo de Dios que no refleja la imagen de Cristo, que no respira y habla y derrama en si mismo la vida del señor.
Como hijos de Dios podemos tener el Espíritu Santo, sin embargo, el gran poder espiritual no está en nosotros si mantenemos al espíritu reprimido, si la carne es quien controla nuestras vidas, si las cuentas y la diversión y el deporte de los niños, o el televisor o la computadora o las cosas que pertenecen a este mundo tienen prioridad sobre Jesús.
No podemos ser grandes testigos si nuestra vida se empaña, si vivimos como si esta fuera la única vida que existe. Donde no hay visión el pueblo perece! (Prov.29: 18)
Y no puede haber una visión por las almas, una visión de Jesús, cuando estamos ocupados con todo lo demás que agobia nuestras vidas.
En el versículo al principio de este artículo el Espíritu Santo nos habla a través de Pablo, y hace énfasis en el problema de aquellos que están en busca de milagros o de sabiduría, a fin de creer, sin embargo, ¿qué mayor milagro puede haber hoy que el de ver a un poderoso cristiano, lleno hasta el desborde con el poder del Espíritu Santo, guiando a un amigo o un miembro de la familia o incluso un extraño a Cristo, y que más sabiduría podemos esperar que la de aquellos cristianos que entienden y practican este maravilloso don.
El versículo completo dice: "Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden, pero para los que se salvan, esto es el poder de Dios. (I Corintios 1:18)
Y es ese poder, el cual habita en nosotros, el que estamos desperdiciando cuando fallamos en entender el punto de todo esto, ya que no logramos comprender la grandeza que existe en poner en práctica la vida de Jesús en nuestras vidas, y en ser una luz que brilla con fuerza para que todos la vean, en poder salar a todo el mundo con el sabor del Espíritu Santo, en hacer que todos vean a Jesús a través de nuestros actos, y a través de nuestras palabras, y mostrarles que Jesucristo es el Señor, que estamos sentados con Cristo en el mundo espiritual, que tenemos un lugar seguro en el reino de los cielos, y que allí hay un lugar disponible para todo aquel que quiera venir.
Que el Señor abra sus corazones y les guíe a ser un testimonio de su nombre.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

La Vara de Corrección!

Lo que Soportas es para disciplina, Dios te esta tratando como a un hijo. Porque ¿qué hijo no es disciplinado por su padre? (Hebreos 12:7)
Recuerdo haber sido un verdadero rebelde en los primeros años de mi vida, a menudo siendo fácilmente influenciado por otros niños, pues sentía una enorme atracción por las escapadas y las aventuras de la vida libre.
Recuerdo que me iba a las calles a jugar por largas horas, hacía allí cosas que la mayoría de la gente en aquellos días, y yo hoy, consideraría negativas, aunque la mayoría de estas cosas eran inofensivas. Estas actividades eran negativas porque yo estaba actuando en desobediencia a mis padres, ya que con frecuencia tenían que enviar a mi hermana para encontrarme en las calles, porque a menudo no retornaba yo a casa hasta después del anochecer y yo sólo era un niño.
Estas escapadas eran negativas porque las cosas que estaba haciendo estaban dándole forma a la persona que iba yo a ser y todas estaban en su mayoría enfocadas en conseguir el dinero rápido y fácil, en buscar las oportunidades que me abrían los caminos para conseguir las cosas que yo quería.
La mayoría de los padres considerarían que estas son características positivas, pero sin la dura disciplina en mi hogar ese camino sólo me hubiese llevado a la delincuencia. Y aunque no era un ladrón, en algunas ocasiones robé pequeños artículos, sin embargo mi creatividad estaba mayormente concentrada en desarrollar esquemas para conseguir dinero o cosas de los demás.
Mis padres sin embargo no tenían ninguna intención de dejar que yo me convirtiera en un delincuente, por lo que pague bien caro por mi rebeldía. Muchos días me los pasé atado a un árbol de aguacate, siendo tratado como un perro, pues mis padres me decían que si yo quería vivir como un perro ellos estaban dispuestos a tratarme como tal, en muchas ocasiones sentí el ardor de los golpes de la vara en mis piernas y en mi trasero, algunos días me los pasé arrodillado por largas horas en el piso de tierra y con mi cara a la pared. ¿Disfrutaba yo de esos castigos? Por supuesto que no, ¿eran estos extremos en su naturaleza? Yo creo que lo eran. Nunca pensaría someter a mis hijos a esos bárbaros métodos de disciplina, si un padre se atreve a hacer cosas como estas hoy día, probablemente terminaría en la cárcel y en la mayoría de las circunstancias yo estaría de acuerdo con ello, pero la pregunta fundamental es, ¿merecía yo ese tipo de disciplina? Yo me atrevo a responder categóricamente que si. Sí, definitivamente la merecía, y puedo entender cómo muchos de ustedes estarán en desacuerdo con esta afirmación. Mas este aparentemente cruel y excesivo castigo me salvó de una vida de miseria y derrota, me rescató de mí mismo. ¿Tuvo esto algún efecto psicológico en mí? Bueno, quizás si lo tuvo, pues eventualmente aprendí a permanecer fuera de las calles, y aprendí cuan reprochable es caminar en desobediencia. También aprendí que la rebeldía es impráctica, y por supuesto, he desarrollado un amor especial por los aguacates, y por los perros.
En aquellos tiempos esta era la forma en que los padres disciplinaban a sus hijos cuando les importaba, al menos en el lugar de dónde vengo. Tengo cinco hermanos y hermanas, y aunque algunos de ellos recibieron su porción de disciplina, nunca tuvieron que pasar por esos extremos, porque ellos no tenían el problema que tenía, y no estaban haciendo las cosas que yo estaba haciendo.
¿Funcionó esta disciplina? Me siento tentado a decir que sí, sin embargo por sí sola no creo que hubiese tenido ningún efecto duradero. Muchos otros factores, como el modelado, y la orientación y el apoyo y el cuidado por parte de mis padres tuvieron que complementar esta disciplina para que funcionara como lo hizo. Pero estoy convencido de que el factor más influyente en mi transformación fue el hecho de que a los once años encontré a Jesús, me enamoré de él y esto cambió totalmente mis caminos.
Desde que tenia yo unos meses de nacido, y asta los doce años de edad, vivíamos en un barrio muy bajo, no bajo como normalmente entenderíamos bajo, estoy hablando de un lugar donde había todos los extremos, extrema bajeza, extrema pobreza, extrema corrupción y prostitución y homosexualidad y extrema delincuencia y las drogas y el alcohol, y la des-educación, y si me he olvidado de algún otro atributo, por favor inclúyalo. Todo lo que está escrito en la lista de maldades y cosas perversas y perdición se encontraban en ese lugar, y estábamos atrapados por la pobreza, no podíamos salir de allí porque no teníamos con que vivir en otro lugar, de hecho, ni siquiera teníamos los recursos para vivir en ese lugar.
Muchos vecinos mas de una ves abiertamente se quejaron a mis padres acerca de sus métodos de disciplina, pero no puedo contar los hijos de estos vecinos entre los sobrevivientes de esa vida oscura; algunos fueron asesinados algunos murieron de SIDA u otras enfermedades, otros todavía están en la cárcel, algunos otros todavía pueden ser encontrados en ese mismo barrio, sentados en las esquinas, mendigando para poder tomarse el siguiente trago o darse el próximo pase.
Y aunque no puedo contar ninguna persona de ese barrio que no terminara muerta o en prisión o marginada o en situación de pobreza extrema; en nuestro hogar somos seis hijos, cinco de nosotros completamos una carrera universitaria y todos tenemos hijos que, o bien ya tienen un título universitario o están en camino de conseguirlo, nuestra hermana mayor no logró ir a la universidad, sin embargo sus cuatro hijos, hoy son todos profesionales de renombre.
Mi punto es "Instruye al niño en el camino que debe andar y aun cuando fuere viejo no se apartará de él" (Proverbios 22:6)
"La vara de la corrección imparte la sabiduría, pero un niño abandonado a sí mismo será la desgracia de su madre" (Proverbios 29:15)
"El que retiene la vara odia a su hijo, pero el que lo ama se cuida de disciplinarlo. (Proverbios 13:24)
La necedad está atada al corazón de un niño, pero la vara de la corrección la alejará de él. (Proverbios 22:15).
Podría citar algunas decenas de versículos de la Biblia que nos enseñan la importancia de la disciplina, pero creo que mi punto ya ha sido presentado. Y podríamos entrar en el tema de si la vara literal es apropiada o no, pero ese es otro tema. Yo personalmente no uso la vara literal con mis hijos, pero sólo porque ellos no dan el motivo, y esto es un punto al cual me gustaría referirme brevemente.
La disciplina comienza con la disciplina, y esta debe comenzar desde el nacimiento. Creo que un niño necesita ser guiado con amor, con ternura, pero con disciplina desde el primer día.
Y la orientación bíblica traerá lo mejor de todo niño, sin embargo, el mejor entrenamiento es el modelado, pues lo que hacemos eso ellos harán, lo que hablamos ellos van a hablar, y en la forma en que pensamos ellos van a pensar. 'Haz lo que digo, no lo que hago’ no funciona, y dejar la formación del carácter de tu hijo en manos de los maestros en la escuela tampoco funciona. Un niño será lo que le entrenamos a ser, en el hogar; esa es una tarea de los padres y de nadie más, y es un trabajo a tiempo completo.
Si le das al niño la oportunidad de crecer en el temor de Dios y en el estudio de su palabra, lo más probable es que habrá poca necesidad de la corrección, esto es algo que yo practico en el hogar y me ahorra el dolor de tener que disciplinar a mis niños a menudo, y me ahorra el dolor de tener que usar la vara.
Mis hijos no son santos, pero con la ayuda del Espíritu Santo, los estoy guiando a la santificación, si voy a tener éxito o no, no es mi parte, eso está en manos de Dios.
Mi parte es ser consistente y persistente e incansable en esta tarea que nos ha sido dada por Dios, y practicar lo que predico para que ellos aprendan con mi ejemplo.
El verso incluido en el principio de esta nota no era para ella, yo tenía la intención de escribir sobre un tema totalmente diferente, pero el Espíritu Santo me guió en esta dirección, a él sea toda la gloria y el honor y alabanza, por los siglos de los siglos.
Escribiré sobre ese otro tema mañana, si Dios lo permite. Amén
Dios los bendiga a todos!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Sobre el Marido y la Mujer!

Anoche un amigo me preguntó acerca de la mujer en la familia y sobre el machismo evidente en la Biblia.
Aunque este tema ya ha sido gastado, sigue siendo un tema de debate en muchos ámbitos y por amor de mi amigo le he pedido al Señor que me guiara a presentar la verdad.
No tuve que ir muy lejos para determinar que la Biblia podría de hecho ser considerada feminista si fuéramos a estereotiparla sobre este tema.
La realidad es que Dios no se propuso inclinar su palabra hacia un lado u otro, y esto es porque Dios le da el mismo valor a toda persona, independientemente de su sexo. Para él todos somos sus hijos y nos ama a todos por igual.
Muchas mujeres tienden a bromear sobre el hecho que el hombre fue hecho de la tierra, y las mujeres de la carne, y evidentemente queda establecido que todos los hombres son sucios, también se menciona a menudo el hecho de que Dios hizo al hombre primero que a la mujer como un prototipo, y que en las mujeres Dios corrigió todos los defectos.
La verdad es que la mujer se hizo para completar el hombre, un hombre es sólo la mitad de una persona sin una mujer. Y Dios no hizo la mujer de los pies de un hombre para que él pueda pisotearla, o de la cabeza para que ella sea superior a él, Dios la hizo de su costado, de su costilla, para que puedan estar juntos, y verse cara a cara.
Dios podría perfectamente haber hecho la mujer de la tierra como lo hizo con el hombre o de la nada como lo hizo con el resto de la creación, pero él la hizo de la carne del hombre para que juntos fuesen una sola persona. “creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.” (Génesis 1:27).
Génesis 1:27 no nos dice que Dios creó al hombre y luego a la mujer Él menciona a una persona la cual Él creó a su propia imagen, esta es la humanidad, la Raza Humana, tanto hombres como mujeres, a su imagen el los creó
Además, en Génesis 2:18 Dios dijo: no es bueno que el hombre esté solo voy a hacerle una ayuda idónea. En Génesis 2:23 el hombre dijo, esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne, y en Génesis 2:24 para esto el hombre dejará a su padre ya su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
No creo que tengamos que ir más allá de lo obvio, una sola carne, una sola persona, un individuo, un cuerpo, el hombre y la mujer como una unidad.
Debemos mantener en perspectiva que aunque la Biblia fue escrita en momentos en que los hombres dominaban y las mujeres eran consideradas ciudadanos de segunda clase, las Escrituras son la revelación inspirada de Dios, la Biblia es la infalible revelación de Dios inspirada por el Espíritu Santo, y lo que dice es lo que significa.
Hay algunos versos controversiales en las Escrituras que tienden a traer conflictos con las mujeres, especialmente a aquellas que no entienden y no les agrada la palabra sumisión.
Sin embargo, vamos a ver el verdadero significado de esta palabra: La palabra sumisa traduce la palabra griega hupotasso, que es un complemento de la preposición hupo, que significa "bajo" y la raíz tasso que significa "arreglar u organizar". En otras palabras, se trata de un acuerdo, denota un acuerdo en el que uno guía y el otro sigue. Esta sumisión emana de la mujer. No es obligada por su marido como cuando un hombre puede golpear a un animal a la obediencia, sino que es una acción que muestra la libre opción y voluntad de la mujer. O, como diríamos, 'estoy de acuerdo en permitir que tu guíes para que pueda haber orden en la institución de la familia, tú no eres mi jefe, tú no eres mi maestro, yo no soy tu sirviente o tu esclava, ni tu empleado, tú eres mi marido y yo soy tu esposa, y como tal estoy de acuerdo en que seas la cabeza de la familia así como Cristo es cabeza de la iglesia."
No hay ninguna escritura que sugiera que a un hombre le está permitido forzar, golpear, patear, maltratar, o de cualquier manera abusar o amenazar a su mujer, de hecho la Biblia nos enseña todo lo contrario.
Una actitud Cristiana nos guía hacia la mansedumbre y la humildad, al amor y la misericordia. Estos atributos deberían ser suficientes para hacernos comprender que una relación de amor entre un hombre y una mujer se trata del cuidado y auto-sacrificio y el compromiso mutuo. Podría mencionar algunos versos en este sentido, como Efesios 4:29-32, Filipenses 4:8, Gálatas 5:22-23, y podría enumerar muchos otros, porque la Biblia es abundante en las enseñanzas sobre el tipo de persona que deberíamos ser ante todos, no sólo ante las esposas o esposos.
Muchos individuos de mentalidad Machista prefieren usar versículos de la Biblia que parecen sugerir una relación de opresión en un acuerdo de matrimonio, sin embargo, esos versos siempre son leídos fuera de contexto y acomodados a la interpretación parcializada del lector.
Creo que Efesios 5:22-33 lo dice todo muy claramente, y aquellos que prefieren ser controladores y abusivos, siempre encontrarán una excusa para ser quienes son. La conclusión sigue siendo, que si somos seguidores de Cristo debemos ser imitadores de Cristo, y Jesús nos enseña claramente lo que Él espera de nosotros.
Que el Amor siempre prevalezca en sus vidas, en todas las circunstancias y hacia todo el mundo.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Escogiendo a Jesus!

Anoche me tome el tiempo para ver una película llamada Six, una descripción interesante de los últimos tiempos y la marca de la bestia. Y aunque toda la película fue muy interesante y muy bien hecha, la única cosa que realmente me impactó y que no he podido dejar de pensar es la selección que los muchos que fueron capturados tenían que hacer en un corto período de tiempo. Estos prisioneros tenían treinta días durante los cuales se les sometía a torturas, traumas psicológicos, y todo tipo de persuasión posible para obligarlos a optar por recibir la marca de la bestia, al final de esos treinta días, aquellos que no hubiesen aceptado la marca eran decapitados, y el resto de los prisioneros eran obligados a presenciar la ejecución.
Lo interesante de esto es que en este lugar la mayoría de las personas eran cristianos, y cada uno de los seguidores de Jesús esperaba con ansioso regocijo el día de su ejecución, en medio de cantos y alabanza a Dios.
El resto de los presos llamaban a estos hombres locos, y se referían a la prisión como una cárcel de locura.
Este tema ha despertado mi espíritu con tanta fuerza que no puedo dejar de pensar en esta elección, y sobre esta locura, y en aquellos cuyas cabezas eran cortadas en la guillotina, y en aquellos que elegían en su lugar recibir la marca y vivir.
Y me pregunto, dada una opción de este tipo, ¿cuántos de nosotros los cristianos del presente recibirían con alegría la noticia de que vamos a morir por Cristo? ¿Cuántos de nosotros realmente cantaría y alabaría a Dios, y cuantos de nosotros simplemente negarían a Jesús con el fin de seguir con vida?
Olvidemos por un momento el hecho de que en esta película el rapto ya había tenido lugar y que las personas que estamos tratando son los que se quedaron atrás, y por un momento situémonos en los tiempos de Nerón, cuando miles a de cristianos les fue dada la opción de negar a Jesús, y los que no le negaban eran usados como alimento para los leones y tigres en los coliseos, o eran utilizados como instrumento de practica para los gladiadores, o colgados en cruces en los caminos de Roma.
Pero no vayamos tan lejos en el pasado o en el futuro, y situémonos en el presente, en la India o Irán o Irak o muchas partes de África, donde tantos cristianos están sometidos hoy al mismo dilema…
¿Cuántos de nosotros realmente preferiría morir antes que negar a Jesús?
Me temo que hablar de fidelidad seria sobreestimarnos nosotros mismos en un momento como este, pues cuando nos enfrentamos a esta realidad, debemos confrontar nuestra propia convicción interna, y el verdadero significado de la salvación, pues al ser golpeado de frente con dicha opción, no hay pasado presente o futuro, esta no es situación de vida o muerte, sólo se trata de hacer una elección, y esta elección determina si somos verdaderamente cristianos, si realmente creemos en Dios y la vida eterna, si realmente creemos en Jesús y sus promesas. "Porque cualquiera que me niegue delante de los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos" (Mateo 10:33)
Cuando todo queda reducido a enfrentar la verdad, todas las apuestas quedan fuera, no hay mejor o peor, más grande o más pequeño, rico o pobre, blanco o negro, esclavo o libre. Es sólo Jesús o no Jesús.
Y esto es muy importante porque un día, mas tarde o mas temprano todos, y tengo que hacer hincapié en esta palabra, todos, absolutamente todos; los que se hacen llamar Cristianos y los que se llaman por otros nombres, todos en algún momento tendremos que tomar esta decisión.
No importa si creemos o no que llegara este momento, no importa si pensamos que somos verdaderamente fieles a Cristo o nos llamamos ateos. Todos en algún momento de nuestras vidas enfrentaremos esta verdad
Yo puedo hoy afirmar con valentía que llegado el momento de elegir, obviamente elegiré a Jesús. Si me fuese ordenado a punta de pistola que negara al Cristo, o moriría definitivamente preferiría morir antes que rechazar al autor de la salvación. Aunque de cierto, mientras estoy afirmando esto no tengo a nadie con un arma apuntando a mi cabeza, y tampoco tú estas en esa situación por el momento.
Porque aunque yo creo en mi corazón y mi alma que preferiría morir antes que negar a Jesús, sólo hay uno que realmente sabe lo que yo haría ante tal situación, ante tal elección.
Poe supuesto aquí no estamos sometiendo la respuesta a un justo análisis.
Pero solo por curiosidad, hagámonos esta pregunta.
Ante tal decisión, negar a Jesús o morir ¿Qué opción tomarías?

Por favor, si no te identificas ante los demás como cristiano, no respondas aun esta pregunta!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús
25 de julio 2010

Un Hombre Simple!

Conozco la historia de un hombre de origen humilde, y de padres muy modestos, y cuyo nombre no era importante. El no tenía especial talento, grandes habilidades, o aptitudes extraordinarias. Durante los primeros treinta años de su vida se dedico a las labores de su padre, un completo desconocido, en un pueblo tranquilo y muy humilde de Israel.
Este hombre nunca conoció reyes ni fue amigo de reinados, nunca fue a una universidad, y nunca tuvo amigos importantes o empresas exitosas. Nunca viajó grandes distancias y nunca escribió un libro, su medio de transporte fue siempre sus propios pies, o a lo sumo un asno.
Sin embargo, este hombre, durante tres años llevó su mensaje a las multitudes, con valentía, sin miedo, con elegancia y maestría, le dio al mundo una cosa de que hablar, sus enemigos le temían y le odiaban, sus seguidores lo apreciaban y muchos le adoraban, Su polémicas enseñanzas eran un obstáculo para el establecimiento.
Y así un día le arrebataron su libertad, lo acusaron falsamente y forzaron un veredicto de culpabilidad para poner un sello en su boca, en un intento de hacer de su verdad una mentira y de sus mentiras una verdad.
Por esto lo clavaron a una cruz, le hirieron en su costado y tiraron su cuerpo sin vida en una tumba prestada.
Sin embargo, la tumba no podía atraparlo, y tres días después fue resucitado de entre los muertos. Y vino a los que eran suyos y les habló y les instruyó y entonces fue a sentarse a la diestra de Dios.
Este Jesús era un hombre sencillo, sin embargo, ha trascendido más allá de todos los reyes, más allá de todas las naciones, Él es el personaje principal del único libro que ha demostrado ser indestructible, el cual ha sido quemado, prohibido, y perseguido, pero el cual sigue siendo a través de los siglos el libro de mejor venta en el mundo, muy por encima de todos los demás libros en existencia.
Él ha sido la razón de guerras, homicidios, contiendas, y grandes conflictos; También ha sido la razón de grandes actos de amor y compasión. Las naciones más importantes de la tierra fueron fundadas en Sus enseñanzas, ha habido más libros escritos sobre él que sobre todas las figuras históricas de todos los tiempos juntas, él ha estado en boca de todos en un momento u otro en el mundo civilizado
Y Él es el único hombre en quien se basa todo el fundamento del mundo pasado presente y futuro, todas las religiones lo reconocen, ninguna nación puede ignorarle, y ningún ser humano debería vivir sin El.
La Biblia nos enseña que Dios le ha dado un nombre que es sobre todo nombre. Que en el nombre de Jesús toda rodilla se doblará en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Isaías 45:23, Filipenses 2:10)
Y todas las evidencias nos llevan a la confirmación de este hecho.
Sin embargo, el temor de su nombre ha hecho que muchos se oculten, y la mayoría trate de ignorar el poder de Jesús.
Porque vivir por su nombre implica vivir en verdadera libertad, y la verdadera libertad niega las mentiras en que este mundo moderno se apoya; mentiras que se basan en la aplicación de los principios morales, sin el reconocimiento del hacedor de la moralidad.
Así que incluso muchos de los que hoy proclaman el nombre de Jesús, han sido seducidos a seguir a un Jesús tergiversado, un Jesús de mentiras el cual dice que está bien si su nombre es blasfemado, uno que dice que está bien tener una aventura ocasional o el divorcio o la intoxicación alcohólica o el ocasional juego de azar. Uno que dice que está bien escuchar música inmoral que promueve la promiscuidad y el comportamiento indecente, que nos dice que está bien ver películas o programas de televisión que promueven la perversión y la indecencia, o que celebran las actividades de los poderes demoníacos del infierno, que incluso promueven la actividades de las fuerzas de la oscuridad como cosas atractivas y modernas. Uno que dice que la fornicación y el exhibicionismo son algo bueno siempre y cuando siga las tendencias de la moda.
Este nuevo Jesús, el cual ha estado siendo llevado por el mundo a la iglesia de hoy a través de las sutiles artimañas y manipulaciones del diablo, es cada día mas aceptado en los bancos de la iglesia incluso por pastores honestos los cuales mientras predican la verdad, no se atreven a confrontar a sus fieles contra estas influencias demoníacas.
Y el mundo se regocija mientras la iglesia se ve cada día más como el mundo. Y un nombre que se parece al de Jesús esta cada día siendo mejor aceptado por la Iglesia y por el mundo siempre y cuando este no sea el Jesús de la Biblia. El Jesús del calvario
Porque así como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no estaban al corriente hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. (Mateo 24:38-39)
He tenido últimamente la bendición de encontrar en mi camino una muchedumbre cada vez mayor de verdaderos seguidores de Jesucristo, y esta hermosa bendición me llena el corazón de alegría, pues puedo estar en constante comunión con Dios junto a este remanente el cual había estado buscando tan ansiosamente. Al mismo tiempo, sin embargo, esta gran bendición pone de relieve la oscura realidad de la enorme cantidad de cristianos que necesitan venir a la cruz, y confesar a Jesucristo como su Señor y Salvador, no con la boca, sino con el corazón, y empezar a vivir una vida verdaderamente cristiana, sin las “flexibilidades modernas" las cuales no son más que trucos y mentiras de Satanás para permanecer metido en sus hogares.
Entiendo que "todos somos pecadores, y estámos destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23) pero tenemos a Jesús, el mediador del nuevo pacto.
La Biblia también dice: Haz todo lo posible para vivir en paz con todos los hombres y para ser santo, santidad sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14)
No conozco vuestros corazones, pero Dios si los conoce, y es a él a quien le daremos cuenta de nuestros actos. Yo sólo soy un mensajero.
Que el Señor traiga la convicción y el compromiso a sus corazones, para que le sigan fielmente a toda costa y contra todo reto.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

Un Hombre de Razon!

Han pasado 19,358 días desde el día en que nací y finalmente lo entiendo, y ha tomado la visión de una persona significativamente más joven que yo para enderezar los caminos de mi entendimiento.
Este Jesús al cual conocí hace muchos años, este mismo Jesús de quien he estado aprendiendo y al cual he estado siguiendo y por quien he estado gritándole al mundo a toda voz, no pertenece a la categoría de hombre en la cual yo le había clasificado, de hecho todo el mundo se equivoca acerca del Jesús que dicen conocer, o al menos la mayoría del mundo cuando habla de Jesús, no esta hablando de la persona que realmente Jesús es; no porque Él no sea el hijo de Dios, sino porque Él no está sujeto a ninguna bandera, himno o nación, porque Él no le pertenece a nadie más que a Dios. Porque Él no sigue ninguna religión o dogma o tradición o norma de hombre, porque él representa la libertad y la vida y se levanta por sobre todos reto o circunstancia, porque el verdadero significado de vivir sólo se encuentra en Él, porque el verdadero descubrimiento de la vida esta sólo en Él, porque Él es sólo un hombre sencillo, pero no es cualquier hombre.
Me equivoqué al juzgarlo porque yo seguía insistiendo en que él era un israelita, y Sí, El nació en Israel, pero estaba conectado sólo a este país por el nacimiento físico, por nacimiento humano, no por su naturaleza, la suya es una naturaleza cosmopolita, Sus pensamientos son ilimitados y sin fronteras, porque él ve su propósito unido a una necesidad, una que no esta supuesta a ser satisfecha en una sola nación, sino en todo el mundo. Y el mundo fue siempre en su intención, y fue parte de su visión, a pesar de haber limitado su ministerio a sólo Israel,
De hecho todo su ministerio en sí mismo es un extraordinario modelo de planificación estratégica, ya que si lo miramos en el contexto del desarrollo, este es un modelo digno de imitación en prácticamente cualquier aplicación a la vida. Pues Él comenzó su trabajo en una pequeña aldea de Israel, en uno de los más pobres y pequeños pueblos de la región en aquellos momentos, y desde allí enfocándose en la enseñanza y la formación y multiplicación, Él estableció las condiciones para una explosión a lo largo de todo Israel, y a su debido tiempo del mundo entero. Esto funciona igualmente bien en la agricultura, se planta una semilla, la nutres, germinas, la alimentas, la ayudas a crecer, y cuando es lo bastante fuerte, la clonas, y se producen muchas más pequeñas plantas, hasta que puedas llenar todo un campo. O en el comercio o la industria, se establece el producto para el desarrollo y la comercialización, y se prepara a aquellos que lo llevarán a otras regiones. Jesús dijo a Pedro y Andrés, "Yo os haré pescadores de hombres" (Lucas 5:10) y así lo hizo, en sólo tres años estos hombres estaban ya dispuestos a tomar el mundo, y el cristianismo se extendió a lo largo de todas las naciones del mundo conocido.
Es cierto que Él era un israelita, sin embargo, su propósito era de largo alcance, mucho más allá de las fronteras de Israel cuando él comenzó su ministerio, su visión no estaba limitada por restricciones humanas o fronteras físicas.
Seguí insistiendo en que Él era un revolucionario, y Sí, Él eventualmente causo una revolución en todo el planeta, mediante la creación de una nueva visión del mundo, una que ha despertado los corazones de miles de millones de personas a un nuevo entendimiento, y en el contexto de este nuevo entendimiento Él Fue y sigue siendo la voz de la razón, una voz que expresa con pocas palabras el significado de la transformación, de la comprensión, del descubrimiento, de la verdad, una voz que despierta el alma a través del corazón del hombre, y trae un nuevo significado a la vida, un nuevo significado de ser persona, de ser individuo, y una nueva esperanza a la humanidad.
Jesús no se había propuesto luchar contra nadie en particular, o contra fuerzas especificas como muchos proponen, no contra fuerza humana o espiritual, porque en realidad Él era la voz de la mansedumbre, la voz de la paz, y Él no tenía la necesidad de luchar, porque estaba más allá de cualquier desafío humano, Él está más allá de toda actitud o emoción humana. Y tanto en el mundo natural como en el espiritual Su lucha era simple, porque Él vino a hacer, y no en busca de conflictos, de hecho todas Sus confrontaciones registradas no son proactivas, sino reactivas, Pues había un trabajo que hacer y esto implicaba que habría que destruir cualquier muralla de la oposición, y así lo hizo.
Ciertamente hubo una revolución porque el cristianismo, en la manera en que se tornaron los acontecimientos, terminó por desestabilizar el sistema, y con el tiempo logro superar toda oposición humana. Sin embargo, no fue la espada la que trajo este resultado, fue la mano de Dios. Toda mayor intervención humana en el cristianismo en los años que siguieron la muerte y resurrección de Jesús, con todas sus violencias, fueron esencialmente obra de del hombre, y terminaron por oscurecer y tomar como rehén el trabajo del Señor.
Jesús no vino a la tierra para ser un revolucionario como entendemos revolución, la revolución sin embargo, sólo se produce como consecuencia del cambio, y el cambio fue el motivo que le movió a el a cada uno de sus pasos, todo su ministerio estuvo enfocado en poner en orden algunas cosas que habían sido rotas, y cuan magnífico fue el resultado, pues Él hizo exactamente lo que había venido a hacer.
Seguí insistiendo en que Él fue un poderoso profeta, y de hecho, sí era un profeta, y como profeta vino a afectar a pasado, el presente y el futuro, a anunciar la llegada de una nueva era, la era de la razón, para traer la revelación de un nuevo pacto, y para sentar las bases de una nueva ley, de justicia por la fe y la redención por la gracia. Como profeta le dijo al mundo, ha llegado el momento para el cambio, y el reino de los cielos ha llegado a tomar control de los caminos del mundo, y por esta razón Él fue clavado en un árbol por los suyos, lo que aquellos que le hirieron no entendían en ese momento es que no le imponían la pena de muerte, en su lugar aquellos hombres de maldad lo encaminaban al cumplimiento en Él de la profecía de la expiación, con la cual Él lavó los pecados del mundo entero.
Sí, Jesús fue un profeta poderoso, y hoy día estamos viviendo en la carne Sus profecías, pues vemos, una tras otra, cada una de sus profecías cumplirse en preparación para su eventual retorno. Estamos experimentando su presencia en nuestras vidas mientras caminamos en Su palabra y vemos el cumplimiento de su promesa hacerse realidad en nuestros pasos, mientras nos regocijamos al descubrir que la libertad que nos ha sido dada no tiene igual en términos humanos, y no puede ser reemplazada por ninguna obra u objeto o condición creada por el hombre, al descubrir que las ilimitadas oportunidades para volar como el águila son tan abrumadoramente estimulantes que no pueden ser sustituidas por nada que podamos encontrar en esta limitada vida terrenal.
Sí, Jesús era un profeta y es un hecho que Él es poderoso, y puedo decir con confianza que su voz sigue resonando hoy día, rompiendo barreras, levantando nuevas olas y cambiando las formas terrenales, y trayendo las bases de este mundo a un nuevo nivel de entendimiento, y sus milagros continúan hoy incitando las llamas de las evidencias de su gran poder, y su profecía continua hoy obviando una verdad inconmovible.
Yo seguía insistiendo en que Él es el hijo de Dios, y sí, que Él lo es. Él nació de virgen "y él crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres" (Lucas 2:52). Pero Él no sólo es el hijo de Dios, Él es Dios en la carne, Él es Dios que vino a la tierra con una misión, una misión que ningún ser humano podría haber tomado alguna vez, Él tomó sobre sí la responsabilidad de proporcionar un camino de salvación para la humanidad, la de ofrecer una forma de satisfacer su perfecta justicia para que la humanidad tuviera una puerta hacia su reino, Él vino a dar un primogénito, un cordero sin manchas que pudiera ser sacrificado una vez y para siempre como retribución por los pecados de la mundo. Y sólo a través de este acto de amor inconmensurable pudo establecerse el escenario para que el hijo pródigo encontrara el camino a casa, para que la oveja perdida pudiera retornar a su redil. Él rompió el velo que nos separaba de Él, y sólo Él pudo haber ejecutado tan trascendente labor, porque no había nadie más, y este hecho nos hace hoy capaces de proclamar que no hay otra forma bajo el cielo, por la cual cualquiera puede ser salvado. (Hechos 4:12)
Sí, Dios puso su trono a un lado y vino en la forma de un niño a vivir la vida del hombre, para experimentar los dolores y las angustias y el gozo de la vida, a ser un hijo, y un hermano, y una persona, un ser humano de carne y hueso, quien podía recibir contusiones y heridas, y reír, y jugar, y trabajar con sus manos, y experimentar todas y cada una de las experiencias humanas, para que nadie le puede decir acerca de lo que es sufrir, de cuáles son los placeres y los dolores y las tribulaciones de una caminata en la carne, y esta magnífica experiencia le ha dado una perspectiva maravillosa sobre la condición humana, una que le hace sensible a nuestros dolores y nuestras debilidades y nuestras fortalezas, una que lo identifican con nosotros y le da el placer de una verdadera comprensión de su creación, porque nadie tiene que decirle cómo se siente el ser humano, o lo qué significa tener sueños y pesadillas y esperanza, pues el pudo ver lo que vemos, saber lo que sabemos, y experimentar los impulsos y las necesidades y las tentaciones que vivimos cada día.
Esta extraordinaria experiencia, la misma experiencia que confirma su entendimiento de que la vida humana vale la pena salvar, le permitió dar un paso adelante cuando fue llamado al deber como cordero de sacrificio, y decir durante una cargada noche de agonía en Getsemaní, "no se haga mi voluntad, sino la tuya. (Mateo 26:42)
Cuando por fin llegué a comprender el significado de servir a un Dios que me conoce, que realmente me conoce, que sabe exactamente lo que paso cada día, no sólo porque Él lo sabe todo, sino porque Él experimentó mis experiencias en su propia carne, y Él puede identificarse y conectarse conmigo, no sólo me llena de una satisfacción verdadera y de una paz inexplicable, me llena también de la convicción de que mi lugar junto a él está a salvo, de que él se asegurará de que mientras yo le sea fiel a Él, Él va a estar en mi esquina todo el camino hasta el final, empujando conmigo y animándome y dándome fuerzas. y que cuando llegue el momento, Él estará esperando por mí, regocijándose al darme la bienvenida a casa, mientras abre sus brazos y dice, yo sabía que lo lograrías, ven a casa mi hijo, déjame ponerte sandalias nuevas en los pies y un vestido nuevo a tus espaldas, ven a casa y vamos a celebrar, porque finalmente estas aquí . (Lucas 15:22)

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

preacher

Yo soy un Predicador!

Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición! (Galatas 1:9)
Yo soy un predicador, pero ser un predicador no me da el derecho de traer tonterías al pulpito, de hecho esto no sería cosa de un predicador.
Yo no soy un comediante y aunque creo que la predicación rígida no es lo que el Señor nos ha llamado a hacer, que un ocasional comentario humorístico mantiene al público despierto, especialmente a aquellos que están mas necesitados de la predicación, yo no soy un comediante, yo no fui llamado a contar chistes en el púlpito, o hacer muecas o movimientos contorsionistas, yo no fui llamado a hacer malabarismos o a presentar trucos de magia. Yo soy un predicador y lo que hace es un predicador a predicar. Si yo hubiera sido destinado a ser un entretenedor, yo estaría entreteniendo, y no hay nada malo en ser entretenido en la predicación, pero el propósito de la predicación es el de provocar convicción, es edificar e instruir, es causar que la audiencia sea capaz de decir al final de un servicio, este mensaje era para mí y me enseñado algo.
Yo soy un predicador, pero ser un predicador no me da el derecho de tomar ventaja de mi público, de hecho esto no sería cosa de un predicador.
No soy un vendedor, y aunque creo que hablar de el mandamiento bíblico de los diezmos y las ofrendas es tan necesario como hablar de la salvación por la gracia de Dios, y que este tema da la oportunidad a muchos, que no entienden la importancia de dar, para aprender de la lluvia de bendiciones que están reservadas para aquellos que honran a Dios con sus diezmos y ofrendas, no he sido puesto en el púlpito para empujar productos como un vendedor de baratijas, no tengo derecho a utilizar el tiempo que me ha dado Dios para predicar su mensaje, para tratar de extraer dinero de mi público con cosas que no valen nada y que no les servirán para crecimiento espiritual.
Yo no soy un comerciante, o un anunciador o anfitrión de infocomercial, soy un predicador, y si empiezo a decirle a mi público que por un pequeño aporte recibirán una foto mía tomado de la mano con Jesús, o que si me dan me una ofrenda les enviare un pedazo de la toalla que usé para secar mi sudor durante una ungida sesión de predicación, entonces yo no sería predicador, sino un vulgar ladrón disfrazado de predicador, y yo no seria mejor que esos ladrones sofisticados que a menudo manipulan a las multitudes con sus estafas. Yo soy un predicador, no un comerciante barato. Y si alguna vez intentara vender una idea, seria el hecho de que hace dos mil años hubo un hombre que escogió ser clavado en una cruz para pagar el precio por los pecados del mundo, y que este hombre fue resucitado al tercer día, y que Él esta hoy sentado a la diestra de Dios, y que no hay otro camino para ir al Padre sino por Él.
Yo soy un predicador, pero ser un predicador no me da el derecho de presentar mis propias ideas a mi audiencia; de hecho esto no sería cosa de un predicador.
Un verdadero predicador predica sobre un solo tema y ese tema tiene que ver con el hombre que es Dios, Jesucristo nuestro Señor. Un verdadero predicador no necesita pedir prestado de fantásticos libros escritos por hombres extraordinarios, porque tiene el único libro que necesitará siempre, y el único hombre sobre quien se supone que debe predicar.
Y cuando un predicador dice cosas que no vienen de la Biblia, este no es un predicador, no importa lo bueno que este sea como orador. Anoche estaba leyendo a alguien que dijo una vez: 'buena predicación, sin la unción del Espíritu Santo no es una buena predicación, sino filosofía hueca ». No puede haber unción cuando una persona está hablando en sus propios términos, llenando a su público con palabras vacías que distorsionan la verdad de la Biblia, o cuando una persona usa la palabra de vida fuera de contexto para su propio beneficio.
Una persona que fomente la autoestima y el valor personal no esta enseñando una verdad bíblica, esta persona no esta enseñando acerca de la mansedumbre y la humildad, esta persona no está enseñando que el humilde será enaltecido y que el que se enaltece será humillado. En ves de esto, esta persona está enseñando el orgullo y el egoísmo.
Una persona, que promueve las riquezas y bendiciones materiales, no esta enseñando la verdad, esta persona no esta enseñando que debemos llevar nuestra cruz y seguir a nuestro Señor, que debemos amar a nuestro prójimo como Dios nos ama, y que hay que acumular tesoros en el cielo. En cambio, esta persona esta enseñando la idolatría y la actitud egocéntrica.
Una persona que fomente la exageración emocional es sólo un ilusionista que definitivamente no enseña la verdad bíblica, esta persona no esta enseñando a tener una mente sobria, esta persona no esta enseñando de los frutos del espíritu y los dones del espíritu, en su lugar, esta persona esta enseñando una falacia vestida de derramamiento espiritual. No hay nada malo con el fomentar las emociones en la audiencia, no hay nada de malo en el baile y alegría ante la presencia de Dios. Pero cuando un predicador utiliza el púlpito para incitar el entusiasmo y las emociones a niveles incontrolables, a fin de conducir al público a dar u ofrendar o hacer promesas o pactos, esto es pura manipulación, es cosa del diablo.
Yo podría decir mucho más sobre el tipo de predicador que no soy. Y esto lo hago por el interés de ser identificado como un predicador real, porque hay muchos de los hoy llamados predicadores que están empañando el don de Dios, que se han convertido en tontos y que están engañando a las multitudes y guiándolas hacia la perdición, y como consecuencia de esto, a veces me avergüenza tener decir a la gente que lo que hago es predicar. Sin embargo, me doy cuenta de que el problema no es con la predicación, sino con esos patéticos hombres y mujeres que han intercambiado la gracia de Dios por la vida mundana, al vender sus dones al mejor postor.
Yo soy un predicador, y yo me jacto de ser un predicador, porque yo predico la verdad que me fue dada por el Señor a través de su Palabra, porque yo predico la salvación y la restauración, y porque cuando hablo a mi público, yo no permito que mi mente decida qué es lo que se va a decir; Confío en el Señor, y en el Espíritu Santo quien guía mis palabras, hablo las palabras de sabiduría que están escritas en el libro más hermoso y maravilloso que jamás haya sido escrito.
Me centro en las enseñanzas de Jesús, tanto a través del nuevo como el viejo testamento de la Biblia,
Y me aseguro de mantener mi boca cerrada mientras el Espíritu Santo habla, de modo que todo lo que se dice, se dice para satisfacer una necesidad en el público, una necesidad identificada por Dios y llena por el Espíritu Santo.
Yo soy un predicador, y aunque me encanta la predicación, y aunque he sido bendecido con el don de la predicación, si un día llegara cuando no sea yo dependiente del Espíritu Santo para predicar, si un día llegara cuando predique yo otra cosa que no sea la verdad de la Biblia y el evangelio de Jesucristo, ese día voy a dejar de predicar, porque mi salvación no está en venta, y mi fidelidad a Dios es incondicional e irrevocable, y prefiero callar que no hablar la verdad.

Le doy la bienvenida a cualquier invitación para predicar en cualquier parte del mundo, siempre que Dios esté de acuerdo a ello!

Dios bendiga a todos.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús