La Muerte y la Eternidad!

Todavía recuerdo claramente el día que mi padre murió hace veintisiete años. Su partida dejó una huella terriblemente dolorosa en mi corazón. Una marca tan profunda que aún recuerdo todos los detalles, todos los momentos de dolor, cada aliento agonizante que el trató de tomar mientras su vida se marchitaba lentamente.
Cuando su cuerpo sin vida por fin descansó en el hospital, alguien me pidió que le afeitara. Mis manos temblaban y mi respiración se acortaba por el dolor, por la desesperación. Tomé una toalla y una vasija con agua, luego toqué su piel y apliqué la hoja de afeitar en sus frías mejillas, y mientras trataba de afeitarle le hice una pequeña incisión en el cuello de la cual comenzaron a brotar gotas de sangre. Y es como si en ese momento todo el edificio se había derrumbado sobre mi cabeza. En un instante todo se volvió borroso, las rodillas me temblaban, y empecé a gritar y sollozar; ríos de lágrimas seguían saliendo de mis ojos y una roca gigantesca ejercía una terrible presión sobre mi pecho. Me quería morir en ese momento, quería desaparecer, para que todo desapareciera conmigo. Mi corazón me decía que la vida había terminado para él, pero mi cerebro no aceptaba eso, entonces me desplomé.
Yo había visto muchas personas morir antes de ese día, muchos de ellos en circunstancias horribles. Cuando era niño pasé por una guerra civil en mi país de nacimiento, y ver las turbas matar personas a palos y con machetes no me era nada extraño, y ver a una persona ser quemada viva no era extraño tampoco. Yo había visto los cadáveres amontonados en las calles, o en camiones, había visto a la gente morir con heridas de balas a pocos metros de mí, yo había visto la muerte robarse la vida, la vida de hombres, y mujeres, y niños, y para mí esto era muy normal, nada que temer o a que huirle. Sin embargo, yo nunca había tenido una persona cercana a mí morir frente a mis ojos, sobre todo, no mi padre, pensé que entendía la muerte, yo creía que sabía cómo tratar con ella, la verdad es que no tenía ni la mas remota idea.
Una cosa es cuando un extraño o incluso un amigo cercano mueren, y otra cosa es cuando alguien que realmente amas pierde su vida.
Yo tenía veinte y cinco años cuando murió mi padre, pero no hasta entonces sabía yo realmente lo que era la muerte.
Vivimos nuestras vidas totalmente desconectados de la realidad. El mundo entero camina por este planeta como si la muerte fuese una cosa que pertenece a una dimensión diferente, como si la carne no se pudre, como si el mañana nunca llegará. Y creo que entiendo por qué la mayoría de la gente prefiere hacer caso omiso de tal destino inevitable. Por qué la mayoría de nosotros vivimos en la negación, en el rechazo de la posibilidad de que vayamos a envejecer y morir. Creo que es miedo, miedo a lo desconocido, miedo a enfrentarse a la realidad, a la ultima pregunta, una pregunta que todos tenemos escondida en lo profundo de nuestra mente.
Muchas personas ni siquiera van a los médicos en su intento de huir de lo inevitable, otros gastan miles e incluso millones de dólares en tratamientos y en cirugías, sólo para retrasar el momento de la verdad. Muchos otros se abrazan a extrañas prácticas y rituales religiosos con la esperanza de descubrir el secreto de la longevidad, o la vida eterna.
Hace muchos años yo estaba comprometido con una hermosa mujer, la cual me había sido enviada de parte de Dios, y yo estaba convencido de que íbamos a estar juntos para siempre. Desde el momento en que conocí a esa mujer mi vida fue transformada y sólo la alegría constante y la felicidad estaban presente en nuestras vidas, ella tenía treinta y dos años de edad y estábamos listos para casarnos y tener muchos hijos y vivir felices para siempre, pero un día, de repente, sin razón aparente, simplemente se derrumbó ante mis ojos y unos minutos más tarde se había ido, el señor se la llevó con él, él decidió que su momento había llegado y que ella iba a ser de mejor uso en el cielo, y Yo sé hoy que había mejores planes para mí, pero en ese momento yo gritaba y lloraba y me quejaba a Dios, yo no creía que fuera justo que una vida tan joven, llena de vitalidad y energía, y con quien yo había hecho tantos planes podía haberse ido en un instante, para siempre, sin previo aviso.
Esta vez pude enfrentar la realidad de la muerte mucho mejor, había entendido la muerte y me daba cuenta que era parte de la vida y algo que nos sucede a todos nosotros, sin embargo, este conocimiento intelectual, y todo el amor que tengo para Dios no hizo el dolor más pequeño, no calmó para nada el dolor y el resentimiento momentáneo que sentía. Eso ocurrió hace once años, y todavía recuerdo a Lorrie con dolor y con amor. Y a pesar de la bendición extraordinarias que he recibido desde entonces las cuales son demasiadas para contarlas y aunque junto con mi esposa e hijos vivimos en la seguridad de un amor más grande que cualquier ser humano puede dar, y aunque tenemos paz en nuestros corazones en entender que la muerte no es sino el comienzo de nuestras vidas, le pido a Dios con intención e intensidad por la salud y larga vida de mi esposa y mis hijos y vivo cada día en la esperanza de no llegar a ver la muerte antes de que nuestro Señor Jesucristo venga y nos recoja hacia él, a todos juntos, como una familia.
Pero se necesita el compromiso y la fidelidad y una vida fructífera para aferrarse a esa esperanza. Y vivir una vida mundana, llena de vanidad y orgullo y de codicia y envidia no trae esta esperanza al corazón de nadie.
La mayoría de los seres humanos viven hoy para la satisfacción de los deseos de la carne, impulsados por las pasiones y las emociones y por los caminos pecaminosos que les lleva a la satisfacción de la lujuria por el placer.
Y el ansia de tener más de este engaño los ciega hasta el punto de que ven como un enemigo o cualquier persona o cosa que trate de arrastrarlos a la verdad.
Y cuando alguien muere a su alrededor sienten una lástima hipócrita por su familia y envían una tarjeta postal o un ramo de flores, o simplemente celebran su vida con más de la actitud corruptible que estampa su caminar por esta desesperanza. Y nadie se atreve a plantear el tema del más allá, qué hay detrás de la puerta negra, y los que se plantean esta pregunta no están dispuestos a escuchar nada que pueda comprometer su estilo de vida.
Las Sagradas Escrituras nos enseñan en Proverbios 16:25, hay un camino que parece derecho al hombre, pero al final es camino de muerte. Y no estamos hablando de la muerte de la carne en este pasaje, estamos hablando de una muerte que va más allá de toda comprensión humana, una muerte que dura para el resto de nuestra vida eterna, una muerte consciente en la que sólo hay retribución por la maldad que acompaña a nuestra breve vida en la tierra, una constante muerte dolorosa y agonizante que nunca acaba.
Sin embargo, nuestro Señor Jesucristo nos enseña en Juan 5; De cierto os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, pero ha pasado de la muerte a la vida. No te extrañes de esto, porque la hora viene cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que han hecho lo que es bueno saldrán a resurrección de vida, y los que han hecho lo que es malo, a resurrección de condenación eterna. Y en Juan 14:06 Él dice, yo soy el camino la verdad y la vida, nadie viene al padre sino por mí.
Existe una alegría gloriosa más allá de toda comprensión humana la cual habita en el corazón de aquellos que encuentran el camino a través de Jesucristo, una alegría que sustituye todos los deseos carnales y satisface todas las verdaderas necesidades humanas. Permita que su carne controle su vida y sepa que esta intercambiando un instante de placer carnal por una eternidad de oscuridad y de muerte.
Permita que su espíritu controle su carne y disfrute de todas las promesas de Dios, y de todas las bendiciones espirituales desde ahora y hasta la eternidad.
Sea bendecido.

Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús

Descubrir a Jesus!

Hace unos días estuve hablando con un amigo, y sus ideas sobre Jesús hicieron estallar una conmoción en mi espíritu, y un pensamiento que me había atormentado en el pasado retorno a la vida. La cuestión que nos ocupa es:
¿Qué se necesita para descubrir a Jesús? Sabemos que nadie puede venir a él a menos que sea atraído por el padre (Juan 6:44), pero incluso después de haber sido atraídas a él, muchas personas bien intencionadas se pierden en sus entendimientos, al permitir que las corrientes de pensamientos mundanos y las religiones dominen sus conceptos del Rey de Reyes.
Incluso los más conocedores de los hombres tienden a caer en patrones religiosos cuando vienen a Jesús para la salvación, y la Biblia nos proporciona una evidencia abrumadora de la repugnancia y el rechazo que el Señor tiene contra la religión, no tanto contra las personas religiosas, sino contra las consecuencias destructivas de sus prácticas.
En mi constante deriva a través de Internet pude confirmar durante el fin de semana que no quedan muchas personas en el mundo que no hayan en una u otra manera oído hablar del Señor Jesucristo, y aunque hay muchas ideas erróneas en torno a su persona, la mayoría de las religiones parecen estar de acuerdo en que El es un hombre enviado por Dios. Incluso las más radicales de las religiones paganas le dan a Jesús un lugar entre los grandes profetas.
Sin embargo, entender su verdadero significado como hombre y como hijo de Dios está reservado sólo para aquellos que han sido iluminados por el Espíritu Santo, para aquellos a quienes Dios ha atraído a él. Sin embargo, entre estos, muchos caen en el error, de seguir las tendencias y prácticas religiosas, que en muchos casos tienden a convertir a Jesús en sólo uno más de los dioses paganos.
Si nos enfocamos en su humanidad, aprendemos de la Biblia que el Señor Jesucristo es tan humano como cualquiera de nosotros, cien por ciento de carne y hueso. El Sentía dolor, alegría, tristeza, ira, pena, desilusión, compasión, amor, hambre, sed, cansancio. La Biblia registra tres tentaciones por las cuales Jesús tuvo que pasar antes del inicio de su ministerio, yo sospecho que hubieron muchas otras tentaciones las cuales simplemente no fueron registradas, sin embargo las tres tentaciones registradas cubren las tres motivaciones que conducen al hombre al pecado; los deseos de la carne, la concupiscencia de los ojos y la vanagloria de la vida.
Por otro lado, con respecto a su deidad, la Biblia nos enseña que Jesús es Dios en la carne, el hijo del Dios vivo, la palabra hecha carne, quien fue desde el principio, quien vino del cielo y regresó al cielo
Pero entender la humanidad de Jesús y su divinidad es sólo importante en términos de saber de donde él vino y lo que representa, no obstante, aunque esta información nos da un conocimiento intelectual de su personalidad, no nos da la clave para desbloquear los secretos de sus maneras extraordinarias, ni la inteligencia espiritual para comprender nuestra interdependencia con Cristo y la sustancia de nuestra salvación y la realización intrínseca de la encarnación de Cristo en nosotros.
Para realmente poder descubrir a Jesús, es necesario que vayamos más allá de nuestra carne y huesos, es absolutamente necesario que erradiquemos nuestra limitada mentalidad y establezcamos nuestros patrones de pensamiento directamente en el cielo, en las cosas de Dios. Dios nos ha dado todas las herramientas que necesitamos para conectarnos con él y para aprovechar esa fuente interminable de conocimiento y sabiduría y entendimiento escondidos en Cristo.
Pero para recibir ese golpe de iluminación que se abrirá las compuertas de la percepción espiritual, del entendimiento infinito, tenemos que purificar nuestra alma, desconectarnos totalmente de las cosas del mundo y sumergirnos en el Espíritu de Dios.
Sin embargo, sólo mediante la oración incesante y dedicación a la palabra podemos realmente remover esa mascara que el mundo ha puesto encima de sus malos caminos, y hasta que se esa máscara sea removida no seremos capaces de ver la horrible verdad de las cosas que constantemente nos enamoran, y que nos alimentan sin cesar con sus mensajes seductores acerca de las diversas maneras de suplir gratificación instantánea a la carne. Estos mensajes putrefactos están llegando desde todas las direcciones, desde todos los puntos a donde nos tornamos, aunque estos no mencionan las consecuencias oscuras que vienen atadas a seguir esos caminos.
Hasta que aprendemos a ver el veneno oculto en la vida mundana y nos hacemos inmunes a él, hasta que aprendemos a interactuar con él mundo sin ser infectados por sus nefastas influencias, no podemos vivir una vida verdaderamente victoriosa, no podemos verdaderamente descubrir a Jesús. E insisto, sólo la verdadera dedicación a la oración y la comunión y la adoración cumplirá esta misión por nosotros.
Porque así como nos acercamos a Él, el Señor abrirá nuevas puertas en su reino, las cuales nunca hemos visto, El añadirá nuevas frases y nuevos sentidos a su palabra totalmente nuevos para nosotros, El nos mostrara nuevos niveles de entendimiento que están ocultos a simple vista, y cuando El hace esto, una nueva serie de sabores toca nuestro espíritu, y una nueva dimensión se añade a nuestro caminar, y un mayor sentido de empoderamiento en Cristo se hace disponible para nosotros, y nuestros sentidos expandidos, aprenden a ver las cosas que no eran visibles, y llegamos a sentir a Jesús, y vivir a Jesús, y este nuevo despertar nos es dado para que el mundo lo vea en nosotros, ya que irradiamos un nuevo fuego que antes había estado oculto en nosotros y que ahora está expuesto a la luz.
A medida que aprendemos a vivir la vida en el Espíritu de Dios, la dependencia de la carne en las cosas del mundo se disipa, pero esto sólo en la medida que la continuamos matando cada día con la espada del Espíritu que es la palabra de Dios
Este podría convertirse en un largo discurso; hay suficiente material sobre este tema para escribir un grueso libro, sin embargo nuestro propósito es desafiar el espíritu de aquellos que ya conocen a Cristo, y despertar el espíritu de aquellos que aun no lo conocen.
Así es que te reto a que mires mucho más de cerca, y permitas que la verdad sea expuesta, a medida que descubres al hombre más grande que alguna vez ha estado y siempre estará en la tierra, mientras aprendes a conectar tu espíritu al Espíritu de la estrella de la mañana, el Alfa y el omega, el Hijo del Dios Viviente.

Que el Pastor de las ovejas te sigua guiando a su redil!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

¡Profetas de Satanás!

En mis años como cristiano el Señor me ha bendecido con la oportunidad de experimentar su poder en acción en muchas ocasiones, en situaciones en las que la profecía ha flotado por el aire como un espeso humo transparente y esplendoroso, y se ha sentado sobre la unción de los hermanos mientras ellos permiten que el flujo del Espíritu Santo los conduzca a revelar la palabra del Señor para el beneficio de los demás, también he tenido la oportunidad de ver al Espíritu Santo en la acción por medio del don profético de una persona concreta, y todo esto es bueno, y es parte del poder soberano de Dios el cual se manifiesta en formas o circunstancias específicas, como Él quiere.
Yo mismo he tenido en ocasiones la oportunidad de recibir palabras de conocimiento, revelaciones y hasta mensajes específicos, destinados a determinadas personas, o congregaciones, o situaciones.
El Señor usará a sus hijos como a Él le plazca, para traer palabras útiles para corregir, redargüir, o educar, pero en todos los casos, la palabra de Dios es una sola y Él no dará a nadie una palabra que no sea coherente con su palabra escrita.
Me da náuseas cada vez que veo estos auto-nombrados profetas saltar de un lugar a otro frente a una congregación difundiendo palabras de complacencia, o palabras de prosperidad y bienestar en el nombre del Señor, palabras que son una invención de su propia imaginación, y que sólo traen una falsa esperanza y más desilusión a los hermanos.
"Por eso, su camino será resbaladizo, serán empujados a las tinieblas, y en ellas se hundirán. Yo traeré el mal sobre ellos en el año de su castigo", afirma el Señor. (Jeremías 23:12).
El Señor es paciente con sus hijos y lento para la ira, pero bajo ninguna circunstancia hará inocente al culpable (Números 14:8) Su verdad ya ha sido revelada; está en la Biblia, su verdad ya ha sido pronunciada, está en las escrituras, y su palabra dice que la orientación y la enseñanza y la reprobación y la convicción son discernidas completamente en el contexto de su revelación escrita.
No hay daño en la expresión de una palabra que viene del Señor, de acuerdo con su voluntad, pero su voluntad ha sido ya revelada, y si alguien espera poder obtener el favor del Señor en oposición a su palabra, es un soñador y está perdido, y tiene que arrepentirse y aprender a vivir según las enseñanzas de la Biblia.
En cuanto a los adivinos y los ilusionistas que tienen la costumbre de decir "así dice el Señor, tengo una palabra de advertencia para ellos, el juicio está a la puerta y no va a esperar, porque en el mejor de los casos “La longitud de nuestros días es setenta años; u ochenta, si tenemos la fuerza y, sin embargo solo traen pesadas cargas y calamidades, y pasan rápidamente, y con ellos pasamos nosotros”. (Salmo 90:10).
Y si tu continúas blasfemando su nombre diciendo "así dice el Señor, cuando Él no lo ha dicho, cada blasfemia te va a ser retornada en camino al infierno, donde tendrás que pagar por toda la eternidad por cada uno de sus iniquidades.
Es tiempo de arrepentirte y aceptar el regalo que tan generosamente el Señor te ha dado, y usarlo para su propósito y su gloria. Es tiempo de tirar tu ego a un lado, él es el único que puede darle significado a tu vida; no vendas su alma por un momento de poder o de adrenalina.
Esto es lo que dice el Dios Todopoderoso: "No le hagas caso a lo que los profetas os profetizan; los cuales os llenan de falsas esperanzas. Hablan visiones de sus propias mentes, no de la boca de Jehová". (Jeremías 23:16)
Una vida cristiana es una vida de alegría, pero de alegría vivida en el contexto de la voluntad de Dios, y su voluntad para tu vida esta escrita en su palabra.
Tu tienes el mismo espíritu que tengo yo y que tiene cualquiera de esos famosos profetas, el espíritu de Dios está en ti "(Efesios 4:4). Así que aguza el oído y escúchale a él con cuidado.
Como se acaba de decir: "Hoy, si escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones como sucedió en la rebelión." (Hebreos 3:15)
El Espíritu Santo te dará el discernimiento para recibir o rechazar cualquier palabra que viene a ti de otra persona, y esta palabra tiene que atenerse a las palabras escritas en la Biblia la cuales tu has leído muchas veces; si no lo has hecho, entonces te sugiero que comiences hoy mismo, y veras por ti mismo la fuente de toda revelación. La palabra de Dios esta viva (Hebreos 4:12), y esta te revelará todo lo que hace falta en tu vida y cualquier cosa que el Señor haya reservado para ti. La palabra de Dios es la única fuente de verdad profética, pasada, presente y futura, y mediante su estudio te estás conectando con la revelación divina la cual te ofrece un aroma fragante de verdad y la sabiduría, de entendimiento y discernimiento.
Y cuando un profeta venga a ti con una palabra de conocimiento, no será más que una confirmación de lo que ya te ha sido revelado a través de la palabra.
No dejes que las emociones se involucren en tu relación con Dios, estas son una inútil fuente de error. Las emociones tienen su momento, y no están destinadas a controlar lo que tú crees.
Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo (1 Pedro 1:13)
Pero estos hombres blasfeman en asuntos que no entienden. Son como bestias, criaturas de instinto, nacidas sólo para ser capturadas y destruidas, y como las bestias, ellos también perecerán. (2 Pedro 2:12)
Todo el capítulo de 2 Pedro 2 nos revela esta enfermedad de la mente que está afectando hoy a muchos hermanos y hermanas, y que empuja a muchos seguidores de Cristo a caer en la trampa de la falsa esperanza al apoyarse en palabras que no vienen de Dios.
¡Sé el portador de tu propia revelación! Dios no te dio su espíritu para que tú tengas que depender de otros para conocer Su voluntad para tu vida. Los tiempos de las cartas del tarot y la quiromancia murieron con tu vieja vida, crece y se un verdadero seguidor de Cristo, lee su Palabra y ora fervientemente, y Él te revelará todo lo que necesitas saber.
En él, y por la fe en Él podemos acercarnos a Dios con libertad y confianza. Oro para que la riqueza de su gloria, os fortalezca con el poder de su Espíritu en tu ser interior. (Efesios 3:12, 16)

Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús

La verdad de la vida Cristina!

Me ha llamado a la atención la manera en que cierto filósofo Cristiano explica la manera de ver las cosas cuando has conocido a Jesús, porque habiendo yo estado en ambos lados de la cerca, me es posible entender la realidad de dicha aserción.
El explica que cuando vivimos conforme a las imposiciones del mundo es similar a ir a un cine el cual esta completamente a oscuras, y sentarse mirando en dirección a la cámara en ves de la pantalla, cuando la cámara es encendida, vemos luces, y movimiento salir de ella, y escuchamos sonidos, pero no podemos distinguir las imágenes.
Conocer A Jesús, y aprender a vivir en el mundo espiritual, es como después de estar viendo las luces de la cámara y escuchando el sonido por un rato, nos damos vuelta y miramos hacia la pantalla, es una diferencia extraordinaria, pues podemos ver la realidad, las imágenes claras, y el sonido que escuchábamos entonces tiene sentido; y descubrimos como esas luces que estábamos viendo se convierten en una perfectamente rítmica combinación de de colores y movimientos.
Nuestra visión del mundo es limitada por la esfera de relaciones en la que nos desenvolvemos, las personas que tocamos, los lugares que visitamos, las labores que realizamos, etc. Y moviéndonos en esta esfera, nos incapacita de ver las cosas en un contexto global. Muchas personas nacen y mueren en una comunidad y esa es su realidad de principio a fin, todo lo demás parece extraño y fuera de lugar; los demás por lo general nos movemos quizás en una esfera mas amplia, pero el concepto es el mismo, nuestra visión del mundo se limita a esa esfera, y todo lo demás nos parece extraño. Y lo natural es que inconcientemente, defendemos el territorio en que nos hemos establecido, protegemos ese radio de acción, de manera que tendemos a rechazar la posibilidad de permitir que otras esferas influyan en la nuestra.
Dependiendo que tan avanzados estemos cultural e intelectualmente, seremos más o menos flexibles a la adaptación, a las variaciones en nuestro círculo de operaciones, somos quizás menos recelosos para recibir nuevos amigos, para aceptar nuevas ideas, para inclusive expandir nuestra esfera de influencia. Pero por encima de estas posibilidades, existe la muralla de protección que hemos establecido alrededor de nuestra esfera, contra todo concepto, objeto o individuo, que atente contra nuestra visión del mundo; y esta muralla es obviamente difícil de romper, aun cuando nuestro consciente invita a la expansión, a la recepción de nuevos conceptos, objetos, o individuos.
En una mas clara explicación podríamos decir que los seres humanos tenemos una visión tridimensional del mundo, la cual se limita no solo a nuestra esfera de movimiento y a los patrones impuestos por nuestros padres, nuestras escuelas y nuestros amigos, sino también a la interacción que hayamos tenido con el mundo espiritual, la cual esta usualmente compuesta de patrones religiosos los cuales están atados a nuestra cultura.
Esta condición relacional ha sido usualmente atrofiada por la absorción de influencias religioso-culturales frecuentemente nocivas las cuales están incrustadas en nuestra visión del mundo y atrapadas en esa muralla de defensa que hemos establecido en nuestro subconsciente contra todo patrón o influencia externa.
Cuando tenemos un encuentro con el mundo espiritual a través del impacto transformador de recibir a Cristo, sufrimos una explosión extraordinaria en nuestra esfera de influencia, esta explosión provoca una serie de ondas expansivas la cuales usualmente destruyen las murallas de protección que hemos establecido alrededor nuestro; esta expansión reestructura nuestra visión tridimensional del mundo agregando a esta una nueva dimensión en el mundo espiritual, Esta nueva dimensión nos revela una nueva realidad, una que quizás habíamos escuchado mencionar, pero la cual nunca habíamos podido experimentar. Es como poder movernos en dos mundos paralelos los cuales tienen influencia directa el uno con el otro, pues todo lo que opera en el mundo natural, esta influenciado y muchas veces regido por los acontecimientos en el mundo espiritual, y a nosotros nos es dada la llave que nos otorga el acceso a este mundo, expandiendo así nuestro alcance, nuestra visión, nuestro entendimiento; y nos permite ver los colores mas intensos, escuchar los sonidos mas imperceptibles, caminar con pasos mas firmes, descubrir que antes de ser carne, somos espíritu.
La razón por la cual no podíamos ver esta nueva dimensión, es porque antes de de haber recibido a Cristo Jesús, nuestros espíritus estaban dormidos, muertos como consecuencia del pecado, y esta explosión es causada por imposición del espíritu Santo de Dios el cual en un instante, de manera sobrenatural provoca una resurrección de nuestro espíritu.
Pero aunque nuestro espíritu es resucitado y rápidamente nos damos cuenta de que quien debe gobernar nuestras vidas es nuestro espíritu y no nuestro cuerpo, este espíritu el cual había estado dormido por tanto tiempo esta atrofiado por la inactividad, es como un bebe recién nacido, el cual necesita ser desarrollado, por lo cual al principio tropezamos y nos caemos frecuentemente, y el poder de la influencia de la carne en nuestra vidas, el cual es fuerte pues ha estado siendo entrenada desde nuestra infancia, nos empuja frecuentemente, queriendo evitar que nuestro espíritu crezca y se desarrolle. Pero tenemos un ayudador, el Espíritu Santo de Dios el cual es como una niñera, dándonos leche de beber, y enseñándonos nuevos pasos, nuevos ejercicios,
Este es un proceso que podría tomar mucho meses o muchos anos, dependiendo de la voluntad del individuo y de la disposición de dejarse guiar por el Espíritu Santo de Dios, pues la influencia de la carne esta siempre presente, y continuara causando estragos, hasta que nuestro recién nacido espíritu, comienza a caminar, y luego llega a la niñez, y a la pubertad, entonces la carne comienza a ser echada a un lado y nuestra alma, y nuestras acciones y nuestra voluntad comienzan a ser gobernadas por nuestro espíritu, el cual eventualmente al llegar a la madurez nos guiara continuamente hacia la luz divina.
En la medida que nos desarrollamos Espiritualmente, nos embarcamos cada vez mas en las cosas del espíritu, nuestra visión continúa siendo ampliada, y los poderes y los dones espirituales que nos han sido asignados comienzan a ser revelados y desarrollados, eventualmente permitiéndonos participar de manera directa y activa en la vida espiritual
Entonces aprendemos a escuchar la voz de Dios y a regirnos por su voluntad, esto nos lleva a alcanzar una vida de victoria continua, una vida que esta expuesta pero exenta de las influencias negativas del mundo.
El espíritu Santo de Dios continuara con nosotros por el resto de nuestra vida en esta tierra, pero tomando el rol entonces de consejero, de guía, y nuestra total Libertad en Cristo nos guiara a influenciar otras esferas, pues el descubrimiento de esta vida de triunfo, de paz, de regocijo, nos incita a invitar a otros a descubrir la verdad de la vida Cristiana.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús