The Fullness of Time

La Plenitud de los Tiempos!

Antes de terminar de escribir esta oración cuatro nuevos niños se habran convertido en huérfanos en algún lugar del mundo, y veinte y seis nuevos huérfanos que se han hecho adultos han sido enviados a las calles sin ningún lugar a donde ir, simplemente porque él o ella es ahora un hombre o una mujer.
Actualmente existen más de ciento cuarenta y tres millones (143 millones) de niños huérfanos en el mundo, y más de dos millones se agregan cada año sólo en África.
De esos niños, menos de doscientos cincuenta mil son adoptados cada año, el resto saldrá del sistema con una enorme probabilidad de convertirse en un criminal o una prostituta.
Solo en Ucrania y Rusia, de 10 a 15 por ciento de todos los huérfanos van a cometer el suicidio antes de la edad de dieciocho años, el sesenta por ciento de las niñas serán empujadas a la prostitución y el setenta por ciento de los niños se convertirán en criminales. En América del Norte, los números no son menos desalentadores.
Millones de estas chicas y muchos de los chicos terminan como esclavos sexuales en algún lugar del mundo,
estadísticas tristes en realidad, y nuestra impotencia es evidente, Pues los poderes del mundo prestan poca atención o ninguna con relación a este horrendo tema, y las fuerzas del mal en el mundo han creado un mercado en torno a esta lamentable situación.
Hubo un niño hace más de dos mil años que nació en un pesebre, dentro de un establo, un niño cuya madre y padre fueron encargados de cuidarlo, por la gracia de Dios que ve todos los niños como suyos, porque son suyos. Y este niño nació, entre otras razones, para que Dios pudiera experimentar por si mismo la niñez, y el significado de ser una persona humana.
La Biblia nos dice en el libro de Gálatas:
Pero cuando la plenitud de los tiempos se había cumplido, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la filiación adoptiva. Y por cuanto sois hijos, Dios envió al Espíritu de su Hijo en nuestros corazones, clamando: "¡Abba, Padre!" Así que usted ya no es un esclavo, sino hijo, y si hijo, también heredero por voluntad de Dios.
¿Y qué es esta plenitud de los tiempos mencionada en la Biblia?
La Biblia nos enseña de una hora de terminación, de cerrar un libro y abrir uno nuevo. Se nos está diciendo que con el nacimiento del Señor Jesucristo lo viejo ha pasado, y un nuevo comienzo está a la vista. Pablo nos está diciendo que la vieja manera de hacer las cosas ha cesado, no más sacrificios, no más templos físicos, no más caminar grandes distancias a un centro de culto para la adoración y los sacrificios y las ofrendas. Pero lo más importante:
Se nos ha ofrecido a todos la opción de recibir la adopción como hijos, porque todos somos hijos, pero la raíz del mal, que fue plantada en el jardín del Edén, nos ha separado de Dios, y hemos perdido el derecho de llamarlo padre. Hemos sido alienados de su gracia; Esta es la razón por la cual debían hacerse todos aquellos sacrificios y debían llevarse a cabo aquellas ceremonias y ritos, con los cuales de alguna manera los Israelitas podrían, a través de la sangre de un animal ser expiados, cubiertos por un tiempo, y sus pecados ser perdonados, hasta la próxima vez.
Sin embargo, con la plenitud de los tiempos viene una nueva realidad, un nuevo comienzo.
Por lo tanto, si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. Todo esto proviene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación (2 Corintios 5:17-18)
Y esto sucede cuando reconocemos el sacrificio de Jesucristo en la cruz, y con ello nos arrepentimos y renunciamos a nuestros pecados y recibimos la plenitud de su gracia.
Y es su gracia lo que ha hecho esta novedad tan especial, pues esta misma gracia es aplicada a todo aquel que cree, y esto incluye a aquellos Ciento cuarenta y tres millones de niños huérfanos en el mundo. Pues ellos no son realmente huérfanos, ellos tienen un padre, cuya gracia les invita a venir a Él tal como están, indigentes, solitarios, perdidos, del mismo modo que Él te ha llamado a ti y a mi, para que ya no estemos mas extraviados, para que nos encontremos en sus preciosos brazos, y que el nos llame hijos, y que nosotros le llamemos Padre.
Creo que este mensaje es importante para todos, pero también creo, que si cada uno de nosotros tomáramos sobre nosotros mismos el compromiso de adoptar a un niño huérfano, no necesariamente en la carne, sino en el espíritu, y si tomamos la iniciativa de encontrar una de esas organizaciones que promueven los niños huérfanos, y si optamos por elegir el ser amigos de uno de ellos, y enviar a él o ella una nota de vez en cuando, y por lo menos una postal de Navidad, sólo para recordarle que hubo una vez un niño que nació para ellos y que murió por ellos, y que el o ella tiene un padre eterno, muchos menos de esos niños terminarían en la oscuridad. Sólo hace falta un pequeño esfuerzo, multiplicado por ciento cuarenta y tres millones de almas, dispuestas a ponerse en contacto con alguien que lo necesita.
Yo no sé ustedes, pero yo lo voy a hacer, somos cuatro en nuestra familia, por lo cual encontraremos cuatro niños con quienes conectarnos y si bien no podemos adoptarles físicamente, vamos a adoptarles espiritualmente, y llevar a cada uno de ellos una nueva esperanza a sus corazones.
Porque hay una realidad, existe otro tiempo el cual esta siendo preparado en estos momentos y el cual traerá este tiempo a su plenitud, a su conclusión.
El libro de Efesios nos dice que Él nos predestinó para adopción como hijos por medio de Jesucristo según el beneplácito de su voluntad. También nos dice que Él desparrama su gracia sobre nosotros de acuerdo a su sabiduría y perspicacia. Y tenemos que derramar esta misma gracia sobre los demás para la gloria de su alabanza.
Porque por medio de Él es: "dado a conocer el misterio de su voluntad, conforme a su propósito, el cual se establece en Cristo como un plan para la plenitud de los tiempos, para unir a todas las cosas en él, las cosas en el cielo y las de la tierra. "Efesios 1:9-10.
Este tiempo de gracia está llegando a su fin, y una vez más, en la plenitud de los tiempos, el Señor llevará a cumplimiento su propósito en todas las cosas, y Él nos llevara a cuenta en cada uno de nuestros actos.
El trabajo de cada uno se hará manifiesto en el Día del juicio, pues va a ser revelado por el fuego y el fuego pondrá a prueba el tipo de trabajo que cada uno ha hecho. (1 Corintios 3:13)
Acepta el reto, vamos a hacer un mundo mejor, para la Gloria de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Ser bendecido.

Rev. José Antonio Luna
Un siervo de Cristo Jesús

paginas Web relacionadas (por si decides embarcarte en la adopción espiritual)
http://www.hopefororphansoftheworld.org/
http://www.habitatforhumanity.org/
http://www.hfgf.org/
http://www.casadesalvacion.com/

Gracia por Fe y no por Obras!

Hoy es uno de esos días cuando hay tantas ideas fluyendo a través de mi cabeza que no sé por dónde empezar, mientras me encuentro meditando sobre el fruto de nuestros esfuerzos y la inconmensurable e inescrutable gracia de Dios.
Llegamos ayer a Guatemala a las 2:30 PM y una hora mas tarde, ya estaba yo en un servicio de acción de gracias, frente a cincuenta cristianos amantes de Dios, predicándoles sobre la gracia de Dios y su infinita sabiduría y misericordia.
Y en retrospectiva, a veces no puedo evitar flotar en los vientos de mis asombros de mi admiración y deslumbramiento. Es como si estuviera yo viviendo en un sueño, en un mundo surrealista creado sólo para mi imaginación.
Y luego vienen momentos como éste, oportunidades excepcionales de manifestar la expresión de su magnificencia, y de su infinito amor por su creación, y la dulce realidad de su vida en mi vida me golpea de frente, y el hermoso calor del entendimiento de esta realidad se sienta en mi corazón.
Y esta realidad me dice que soy un hijo de Dios, soy un heredero del Reino de los cielos, soy un sacerdote y un niño príncipe, y todo lo que hago o pienso o hablo tiene consecuencias eternas, y este Glorioso regalo se me ha dado a mí para ser un embajador del Dios todopoderoso y de su Hijo Jesucristo. Y digo WOW, esto es indescriptible.
Y eso es exactamente lo que somos, y cuando lleguemos a comprender la verdad de nuestra identidad en Cristo, cuando lleguemos a capturar el entendimiento de que estamos seguros en su presencia, y que no importa lo que sucede fuera del ámbito de nuestra relación con Dios el Padre y con su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y con el Espíritu Santo que mora en nosotros, estamos seguros, y el enemigo no puede tocarnos.
Pero aún hay mucho más, yo pertenezco a la familia real y soy significativo. Puedo caminar con la cabeza en alto y actuar con valentía, sabiendo que mi nombre está escrito en el libro de la vida, y que yo sólo soy un extranjero residente de esta tierra, que mi ciudadanía está en los cielos.
Pero vamos a dar un paso atrás por un minuto, y repensar todo esto.
¿Qué hicimos para merecer estos privilegios, que nos hace a nosotros tan especiales que podemos proclamar a ser hijos de Dios? que nos da el derecho a sonar presuntuosos al expresar nuestra seguridad en Cristo?
La respuesta es: no hay nada que podamos hacer o decir para borrar nuestras actitudes pecaminosas.
Es por ello que existe la gracia de Dios, esta es la razón por la cual Jesús tuvo que hacerse nada, tomando la naturaleza de siervo. Tuvo que venir en la semejanza del hombre, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte en la cruz (Filipenses 2:7-8); con el fin de que la perfecta justicia de Dios fuese aplicada a nosotros a través de la sangre derramada de su hijo.
“Porque es por gracia que hemos sido salvos mediante la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9)
En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de la gracia de Dios que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia. (Efesios 1:7-8).
El Honor de servir a nuestro señor Jesucristo supera cualquier posición humana, o todas las riquezas o la fama. Y la recompensa es inmediata y va mucho mas allá que cualquier recompensa que hombre pudiera darte. Esto no es algo que persona humana pueda comprar con dinero o poder, solo puede ser comprado con amor y rendimiento al Señorío de Jesús, y con la obediencia a sus mandamientos,
Si deseas darte una oportunidad, llámame, o llámale directamente a el, él está escuchando!

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús

La Oracion y el Spiritu Santo!

"¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?"
Cuando los discípulos pidieron a Jesús que les enseñara a orar, la respuesta no se hizo esperar, Jesús no les dijo déjenme pensarlo, o no les dio una respuesta larga y complicada.
Jesús fue directo y muy claro sobre la manera en que debemos orar.
Yo no pretendo dar instrucciones a nadie acerca de la oración, sino poner de relieve la especificidad de la respuesta de Jesús, y el claro mandamiento incrustado dentro de ella; uno que trasciende nuestra identidad como seguidores de Jesús.
Lo primero que debemos destacar es el hecho de que cuando oramos debemos ser más específicos, y directos, en lugar de andar dando rodeos. Así que vayamos al grano.
Muchas técnicas de oración han sido desarrolladas muchas de las cuales inclusive se enseñan en los libros de teología y estudios bíblicos, estoy seguro que has escuchado sobre las siglas ACAS, que significa la adoración, confesión, acción de gracias y súplica. Esto es algo bueno y cubre los puntos de la enseñanza de Jesús aunque no en el orden indicado por la Biblia.
Excepto porque la adoración es un estilo de vida que cada seguidor de Cristo debe adoptar, para caminar con firmeza hacia la meta, La adoración debe convertirse en una parte de nuestra conducta, de nuestras regular manera de pensar. Pablo proclama en el libro de Tesalonicenses (5:17) “ora incesantemente”. La oración debe ser el relleno en nuestro cerebro cuando no está ocupado con nuestras responsabilidades diarias.
Jesús no nos está diciendo que tenemos que pasar una hora alabando a Dios de rodillas antes de llegar a los detalles de nuestra oración. Alabar a Dios debería ya ser parte de quienes somos, si esto no es así, existe una buena posibilidad de que sus oraciones no serán escuchadas.
Dos cláusulas muy importante del Padre Nuestro, (como muchos han optado por llamarle), lo son “venga tu reino”, y “hágase tu voluntad”.
Estas cláusulas contienen un mensaje importante y extraordinario, uno que ha sido la fuente de muchos libros y discusiones y enseñanzas, y sin embargo, es un mensaje sencillo.
Debemos ser apasionados por Dios y por sus caminos, y tener un deseo desesperado de estar con El, de ser parte de El, de agradar a Dios, de establecer su reino en nuestras vidas y en las vidas de aquellos nos rodean, y de hacer Sus caminos nuestros caminos, Sus pensamientos nuestros pensamientos y sus deseos los nuestros.
Si nos falta esa pasión y este deseo, es probable que nuestras oraciones no serán escuchadas.
Este tema en particular lo estaremos discutiendo más tarde, y se refiere a las promesas de Dios.
La confesión es también una parte importante de nuestra oración, y otro tema que vamos a cubrir en otros estudios. Pero la confesión no es esencial en la oración, Pues Hemos sido redimidos, nuestros pecados han sido pagados por el Cordero de Dios. Y La oración no es el momento adecuado para confesar los errores que hemos cometido durante el día. La Biblia nos enseña que siempre debemos estar alerta, (Efesios 5:15-17) y debemos confesar nuestros pecados en el momento en que estos ocurran, y añadir la confesión a nuestras oraciones no es mas que una manera de cubrir todas las posibilidades y asegurarnos de traer ante del Señor los pecados que suceden a menudo sin darnos cuenta.
A medida que aprendemos a vivir una vida de alabanza y adoración, y con un deseo insaciable de ser parte del Reino de Dios y de agradar a Dios constantemente, nuestro corazón se vuelve un corazón verdaderamente agradecido, y Dios nos da el entendimiento y un conocimiento más profundo de él, el cual nos lleva a tal grado de unción que su palabra escrita trae nueva revelación y nuevo conocimiento cada día
Y este es el punto al que queríamos llegar; uno que ha sido a menudo mal interpretado, y que ha llevado a muchos a suponer que Dios tiene la obligación de poner los alimentos en nuestra mesa. (Lucas 11:3) El Señor nos está dando un mensaje en esta porción de las Escrituras que muchos tienden a obviar.
El Espíritu Santo se hace uno con nosotros cuando nos convertimos en cristianos, pero la unción del Espíritu Santo debe ser constantemente recargada con el fin de mantenernos cerca de Dios y en una verdadera comunión con Él, esto es también una enseñanza separada, la cual estaremos cubriendo, y una que los apóstoles, sobre todo Pablo, cubren en abundancia "(Efesios 5:17). Y Jesús completa sus instrucciones acerca de esta conversación con los discípulos, precisamente indicándonos los resultados de pedir de la manera correcta, y de ser un verdadero hijo de Dios. "¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" (Lucas 11:13).
Nuestro Señor Jesucristo pasó gran parte de su tiempo enseñando a los apóstoles la importancia de la morada del Espíritu Santo en ellos, y de cómo esto les daría el poder y la audacia para hacer el trabajo que había que hacer.
La Biblia nos enseña que Jesús mismo dejó atrás su corona de gloria para caminar en la tierra como un hombre, y que El confió plenamente en la morada del Espíritu Santo para llevar a cabo su ministerio y para hacer los grandes milagros que hacía, y lo hizo con el fin de enseñarnos que nosotros, que hoy en día tenemos el mismo Espíritu Santo que estaba en El, estamos equipados y empoderados para hacer todo lo que El Hizo y mucho mas aun (Juan 14:12), si nos apoyamos en Su nombre.
En el libro de los Hechos (Hechos 2:2-4) nos encontramos con un caso único, en que un grupo de hombres y mujeres confundidos y desalentados, se convirtieron en un instante en un maravilloso cuerpo de poder, un cuerpo que encendió las calles de Jerusalén con el fuego de Dios y el cual sentó las bases para lo que hoy es el mas grande cuerpo de fe en el mundo.
Entonces pidamos todos los días, cada hora y cada minuto de nuestra vida al Señor. "Danos nuestro pan de cada día" danos más del poder del Espíritu Santo, para que podamos caminar siempre con firmeza y valentía en las huellas de Cristo.
Que el Espíritu Santo de Dios te llene constantemente con su unción, y que Dios te de el hambre de aprender y crecer y ser un testigo de los milagros en tu vida!

Rev. José A. Luna
Un siervo de Cristo Jesús