El Velo en el Corazón!

Otro día que pasa sin incidentes y una lección más que se aprende a medida que caminamos en los pasos de Jesús, tropezando y tambaleándonos y sacudiéndonos y cayendo de rodillas, y levantándonos y caminando de nuevo, y otra vez…
Siempre he sabido que el desafío de caminar en el Señor no es un paseo por el parque, de hecho me costó unas cuantas décadas el empezar por fin a mostrar algunos signos de estabilidad y cierta coherencia. Sin embargo, el Señor se mantuvo fiel conmigo todo el camino, mientras me tropecé y caí muchas veces, y aun cuando yo un par de veces, incluso volví mi cara del todo, y comencé a caminar en la dirección opuesta. Y sin embargo, su mano firme se mantuvo aferrada a mí. Y Él inclusive me dejó que cayera violentamente un par de veces, pero siempre poniendo el relleno suficiente en mi caída para que no doliera demasiado.
Hoy puedo ver claramente la razón por la cual el mundo vive en la esclavitud, y doy gracias a mi Señor y salvador Jesucristo por haberme permitido vivir esta vida de tropiezos por más de cuarenta años, pues la experiencia me permite ver claramente la realidad de la muerte espiritual, y la imposibilidad del hombre para encontrar su camino a la luz por su propia cuenta.
Lo que quiero decir es que muchas personas trajeron a Jesús a mi vida muchas veces a través de los años, y aun cuando en cierto modo yo sabía que estaba predestinado a ser un hijo de Dios, incluso cuando Él me había atraído a sí mismo a una edad temprana, incluso cuando Él me daba una prueba tras otra de su presencia en mi vida, e incluso cuando muchas noches lloré profundamente y oré a Dios y leí su palabra, aun continué pecando, y rechazándole, simplemente viviendo en la rebeldía.
Y aquellos que no recibirán el llamado del Pastor de las ovejas no tendrán ninguna posibilidad de venir a Él, pues según las Escrituras "un velo cubre su corazón"
Pero muchos de nosotros somos llamados por el Señor, por lo que muchas veces llegamos a ver su gloria, aun cuando estamos pisoteando la cruz de la salvación. Y como yo lo hice en el pasado, lo miramos por un segundo, nos maravillamos ante el poder de su majestad, e incluso podríamos alabarle por un minuto o dos, y luego seguimos pecando. Y la oportunidad de vivir una vida de milagros, la oportunidad de tener la gloria de la nueva alianza viva en nuestros corazones, y el poder del Espíritu Santo actuando en nosotros con una gloria cada vez mayor, nos pasa por el lado, mientras vamos en camino a la siguiente hazaña que romperá el corazón del Señor.
Yo fui propietario de una tienda por muchos años, y desde detrás de un mostrador, podía ver las muchas razones del hombre, su vida estable, su apresurado paso, su agenda complicada, sus malos pensamientos. Cada uno tiene una razón para vivir, y para todo el mundo, su razón es su prioridad, y se hace evidente muy rápidamente que, aunque las razones son diversas, hay un factor común, uno que ha estado presente en el mundo desde el principio de los tiempos, desde la caída del hombre, y que se convierte en una voz más fuerte a medida que la estructura moral del hombre se deteriora, "Yo soy de mí y de los míos y no necesito a nadie, y no me importa nadie más que yo y mi muy estrecho círculo de influencia, y el resto del mundo sólo es importante cuando me afecta a mí o a mis familiares más cercanos"
Una persona se compromete a participar en la sociedad, siempre y cuando el "qué hay en ello para mí" sea respondido con claridad, y esta actitud ha relegado a Dios a un segundo plano, dándole una importancia de tercera categoría, detrás de todo lo que conforma nuestra vida cotidiana.
Y muchos van a la iglesia los domingos, en un intento de mitigar la culpa asociada con su estilo de vida, y muchos dan una ofrenda en ocasiones, ya sea para tener un sentido de caridad o para utilizarlo como una deducción de los impuestos, nunca como un acto de adoración a Dios.
Y cuando una tormenta sacude algunos de los cuadros de su castillo, buscarán todas las maneras posibles de apaciguar los vientos antes de venir a Dios en busca de su favor, y aun si en su gran misericordia Dios les echa una mano, van a encontrar una buena razón para dar gracias a su buena suerte o al azar.
Y cuando la tragedia les golpea, siempre se hacen la misma pregunta, "¿por qué yo?' o '¿qué he hecho para merecer esto?'
Pero el Señor se mantiene constantemente halando y tocando y guiando a aquellos que Él ha reservado para Él y aun cuando tenemos los ojos vendados, y los oídos sordos, Él nos hace voltear la cara hacia Él tarde o temprano, y cuando lo hacemos, entonces Él nos envuelve en su regazo y comienza a remover todas las hojarascas y la mala hierva en nuestras vidas hasta hacernos realmente a su propia imagen.
"Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Y todos nosotros, que con el rostro descubierto contemplamos la gloria del Señor, somos transformados a su imagen de gloria cada vez mayor, la cual viene del Señor, que es el Espíritu. "(2 Corintios 3:16-18)
Muchos de nosotros, extraños a Cristo, e incluso muchos cristianos, tendemos a alejarnos de la guía y la inspiración del Señor. Nos rebelamos en su contra porque estamos siendo engañados por las fuerzas del mal y de la oscuridad, o por los deseos de la carne.
Quiero animarte en el día de hoy, a prestar oídos a su voz, y aprender una nueva manera de vivir, de acuerdo a su voluntad, y te prometo que la grandeza de su gloria tomará el control de tu vida, y te suplirá una eterna paz y un regocijo que van más allá de toda comprensión humana.
Permitan que la paz de Dios esté en vosotros, abracen su llamado, y aprendan a caminar en obediencia a su palabra, y a vivir una vida de verdadera realización y éxito.
Que sus sobreabundantes bendiciones continúen lloviendo en tu corazón!

Rev. José Antonio Luna
Siervo de Cristo Jesús

Cristiano o no Cristiano!

Establecer la diferencia entre un cristiano y un no cristiano debería ser una tarea fácil en el contexto de la ya marcada intrínseca creencia, sin embargo, en relación con las creencias religiosas cristianas, tendríamos que escribir por lo menos unas quinientas paginas para poder mínimamente presentar la amplia gama de conceptos conflictivos los cuales representan el cristianismo.
Tendríamos que hablar de culturas, tradiciones, sectas, denominaciones, corrientes filosóficas, corrientes teológicas, corrientes doctrinales, racionalizaciones, regionalismos, contradicciones, competencias, sociedades y la lista sigue, convirtiendo la fe cristiana en una larga e intrincada, y desordenada mezcla de corrientes que por lo general carecen de lustre para aquellos que sólo desean ser cristianos.
Sin embargo, dependiendo del país donde nos encontremos y en qué parte de ese país, seriamos más o menos capaces de distinguir la diferencia entre alguien que profesa ser cristianismo y alguien que no lo es. Por ejemplo la mayoría de los países de América Latina brillan por la marcada diferencia en el estilo de vestir entre cristianos y no cristianos, también es notable el comportamiento cortés y las buenas maneras, los cuales aunque aparenten un poco exagerados, son sinceros, estos patrones son aún más evidentes los domingos cuando la mayoría de los cristianos se lanzan en manadas a la casa de culto, y las calles se adornan de personas de todas clases y razas avanzando Biblia en mano hacia la iglesia..
Estas tradiciones sin embargo están cambiando rápidamente en muchos de estos países, especialmente entre las altas esferas, los cuales están adoptando rápidamente un comportamiento cristiano más "al estilo norte americano".
Eso se debe a la influencia norte americana en latino America y a que en América del Norte, especialmente entre los blancos norteamericanos, no parecen existir identificadores distintivos entre los cristianos y no cristianos, al menos no en la apariencia externa. Los cristianos de América del Norte en su mayoría han adoptado un comportamiento general, hablar, caminar, etc., exactamente igual al de los no cristianos. Esto es más bien una cuestión cultural, y no significa necesariamente que los norteamericanos sean menos cristianos que los latinos, de hecho, puedo decir con certeza que, al menos en mi experiencia, la hipocresía entre los cristianos de América del Norte es significativamente menos evidente que la de los latinos, y cuando digo esto me estoy refiriendo a cristianos nacidos de nuevo, cristianos evangélicos, y no cualquier grupo religioso que a decidido montarse en el tren del cristianismo.
En mi limitada experiencia con los cristianos europeos y de los países africanos y asiáticos, puedo decir que los europeos van de manos con los norteamericanos en su devoción a Cristo, mientras que en los países asiáticos y africanos, aquellos que profesan su fe en Cristo parecen ser más leales y sinceros y dedicados a la fe.
Este es un tema interesante y muy profundo el cual requiere mucho más que la simple observación para ser desarrollando con precisión y justicia, el tema sin embargo, nos grita por la necesidad de que destaquemos una realidad que va más allá de la raza y la nación y la cultura y la geografía, un hecho el cual exclusivamente da validez a nuestra fe y nuestro caminar como cristianos.
La dura realidad es que en el Día del Juicio ninguno de estos asuntos serán relevantes, nadie se preocupará sobre el estilo de vestir, o gustos personales o estilos de vida o regionalismos o influencias culturales. Lo único que importara en absoluto en ese día es si nos hemos dedicado a Cristo o no, si verdaderamente hemos creído con todo nuestro corazón que Jesucristo es el Señor, si hemos recibido la salvación.
En ocasiones he sido expuesto a la hipocresía de muchos que actúan y hablan y se mueven y oran y leen la Biblia como si fueran santos; también he sido expuesto a la fidelidad y la santidad de muchos que en su estilo de vida aparentan no tener nada de Cristianos.
Mostrar una actitud piadosa y justa no hace a una persona salva, de hecho en los tiempos de Jesús los fariseos eran expertos en mostrarse santos, y un gran número de ellos fueron condenados públicamente por nuestro Señor Jesucristo.
En la cultura moderna todo aquel que va a una iglesia basada en la Biblia, o que de alguna manera se relaciona con alguien que es un miembro de una iglesia, se llama a sí mismo un cristiano. Y hay miles de iglesias de todo tipo de denominaciones las cuales están llenas a capacidad de personas que se llaman cristianos, sin embargo, estas iglesias nunca han hecho un llamado al altar, sus miembros no se dan cuenta de que para ser cristiano hay que ser un seguidor de Cristo, que ser cristiano es un asunto personal entre una persona y el Hijo de Dios, y que la única manera de convertirse en un verdadero cristiano es confesar con tu boca que Jesús es el Señor y creer en tu corazón que Dios le levantó de los muertos. (Romanos 10:9) Es con el corazón que se cree para justicia, y es con la boca se confiesa para salvación. v10
Según las estadísticas mundiales sobre las prácticas religiosas, hay más de dos mil millones de cristianos en el planeta. Eso es un número exorbitante, un número que llevaría música a los oídos de Dios si fuera cierto. Pero si el Señor Jesucristo viniese hoy en las nubes y llamase a sus seguidores al sonido de la trompeta, sólo un puñado de esos dos mil millones de personas se levantaría con Él al cielo. Esta es una realidad amarga, la cual no parece preocuparle al mundo, ya que estos miles iglesias que se dicen cristianas no parecen tener la más remota idea, y continúan enseñando mentiras a sus miembros, o mas bien, no diciéndoles la verdad.
Sin embargo, la culpa de la iglesia es sólo parcial, porque el cristianismo es acerca de las convicciones personales, se trata de una conexión directa e individual con el Señor, y la Biblia habla claramente sobre esto. Y cada uno de esos dos mil millones de personas que se dicen cristianos han tenido, de una manera u otra, acceso a una Biblia. Y ellos han optado por aceptar la manera más conveniente de seguir los patrones del mundo a costa de su salvación, a costa de la condenación eterna, un alto precio a pagar por unos años de aparente placer.
Esos dos mil millones de personas todas han oído hablar de Jesús, y aunque es probable que algunos no han entendido el mensaje del evangelio, este se convierte en un problema personal de cada uno de ellos.
Su problema es asegurarse de que usted no es uno de ellos, y que cuando alguien le pregunte si usted es cristiano o no, su mente se ilumine de inmediato, su corazón se acelere con fuerza, y el Espíritu Santo traiga a su memoria el momento en que el Señor Jesús Cristo lavó sus pecados con su preciosa sangre, el día en que usted vino a Él con un corazón arrepentido y le dijo: Señor, quiero ser de ti, quiero que seas mi Señor y salvador. Por favor, ven a mi corazón y hazme su sirviente.
Entonces usted será capaz de afirmar con certeza.
Sí, soy un cristiano!

Que el Espíritu Santo selle su seguridad en Cristo, y que Sus bendiciones sigan siendo abundantes en su vida.

Rev. José A. Luna
Siervo de Cristo Jesús.